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Economía y Finanzas

Rusia asegura que el misil que cayó en la Embajada de Azerbaiyán en Kiev era un Patriot estadounidense y no un Iskander ruso

📅 🕐 15 Nov 2025🔗 Fuente: eleconomista.es🕑 9 min de lectura
Rusia asegura que el misil que cayó en la Embajada de Azerbaiyán en Kiev era un Patriot estadounidense y no un Iskander ruso
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«Las imágenes de video de los daños a las instalaciones de la Embajada de Azerbaiyán en Kiev indican que fue alcanzado por un misil antiaéreo de las Fuerzas Armadas de Ucrania desde el complejo Patriot, y no por un misil ruso Iskander».

Así recoge la agencia rusa TASS el ataque contra la Embajada de Azerbaiyán en Kiev en la madrugada del viernes. La agencia publica unas declaraciones de «una fuente militar», que afirma que «los materiales de video publicados por el régimen de Kiev sobre los daños a las instalaciones administrativas en el territorio del complejo de edificios de la Embajada de la República de Azerbaiyán en Kiev indican claramente un impacto directo sobre él por un misil guiado antiaéreo del sistema de defensa aérea, disparado por el cálculo de las Fuerzas Armadas de Ucrania«.

El interlocutor añade que «esto lo confirman numerosas fotos en recursos ucranianos locales con fragmentos de misiles guiados antiaéreos Patriot de fabricación estadounidense que cayeron y explotaron en las calles de Kiev».

En relación con este ataque, que Ucrania achaca sin ninguna duda a Rusia, el embajador ruso en Bakú, Mijaíl Yevdokímov, fue citado en la sede del Ministerio de Exteriores azerbaiyano para pedirle explicaciones y presentarle una nota de protesta.

El comunicado oficial de Ucrania sobre este hecho señala que uno de los misiles Iskander lanzados por Rusia contra Kiev cayó en la madrugada del viernes, 1 de noviembre, en torno a la 1.00 hora ucraniana en el territorio de la legación diplomática.

«La explosión destruyó completamente parte del muro de la embajada», señala, y añade que también causó daños al edificio administrativo, el consulado y el propio edificio diplomático, además de a varios coches oficiales aparcados. Ataques similares ya han tenido lugar este mismo año y el pasado a escasa distancia del edificio de la representación diplomática en Kiev.

Bakú denuncia que esos bombardeos, que contravienen el derecho internacional, ya causaron graves daños en marzo de 2022 a la misión diplomática azerbaiyana en la ciudad ucraniana de Járkov.

Además, en agosto pasado drones rusos atacaron una refinería de la corporación petrolera azerbaiyana Socar en la región de Odesa, hiriendo a un operario y causando graves daños a la infraestructura.

Al embajador ruso se le explicó hoy que Moscú debe conducir una investigación y presentar «detalladas explicaciones» sobre lo ocurrido, ya que esos ataques son «inadmisibles».

El ataque masivo ruso en la madrugada del viernes contra la capital ucraniana -430 drones y una veintena de misiles- mató a cinco civiles y causó más de treinta heridos, según cifras oficiales, ofrecidas por Kiev.

Dos de los tres misiles hipersónicos Kinzhal lanzados por Rusia y seis de los nueve misiles balísticos Iskander fueron derribados por las defensas antiaéreas ucranianas.

El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, dijo en X que había hablado por teléfono con su colega azerbaiyano, Ilham Aliyev, quien condenó el bombardeo y recordó que no es la primera vez que Moscú ataca la embajada e instalaciones vinculadas con el país caucásico.

Azerbaiyán y Rusia parecían haber arreglado en las últimas semanas las tensiones diplomáticas provocadas, entre muchos otros hechos, por el derribo en diciembre de 2024 de un avión de pasajeros azerbaiyano por las baterías antiaéreas rusas.

Ataque ruso posiblemente intencionado

El accidente de un avión de pasajeros de Azerbaiyán Airlines, que Bakú atribuyó a Moscú; el fortalecimiento de los lazos entre Azerbaiyán y Turquía, junto con la disminución de la influencia rusa en la conflictiva región del Cáucaso Sur son algunos de los factores que llevaron a una escalada de tensiones entre Rusia y un aliado estratégico, Azerbaiyán, el país del Mar Caspio que es rico en petróleo y donde el presidente Ilhan Aliyev ha estado en el poder desde 2003, casi tanto como los 25 años de gobierno de Vladimir Putin en Rusia.

Las relaciones entre ambos países se deterioraron drásticamente después de una serie de arrestos perpetrados por ambos gobiernos contra ciudadanos del otro país. La muerte de dos azeríes en territorio ruso, Huseyn y Ziyaddin Safarov, detenidos como parte de una investigación sobre una serie de asesinatos de estilo mafioso no resueltos en la ciudad industrial de Ekaterimburgo, es otro eslabón en una serie de eventos que revelan un conflicto diplomático más profundo entre antiguos aliados.

Durante mucho tiempo, ambos países mantuvieron una estrecha asociación en la políticamente sensible región del sur del Cáucaso, junto al mar Caspio. Pero, con Moscú concentrada en la guerra en Ucrania, Azerbaiyán se ha vuelto más audaz a la hora de desafiar el dominio ruso.

El presidente de Azerbaiyán, Ilham Aliyev

Vínculos económicos

Rusia y Azerbaiyán desarrollaron fuertes lazos económicos y culturales después de 1993. Azerbaiyán compra desde siempre petróleo y gas natural a Rusia para abastecer su demanda interna, mientras que exporta sus propios recursos energéticos a Occidente. Además, Azerbaiyán constituye un corredor de transporte clave para el comercio ruso con Irán y otros socios en Oriente Medio. Rusia también ha sido el principal mercado para las exportaciones azeríes de frutas y verduras.

Los empresarios azeríes controlan activos significativos en la construcción, el sector inmobiliario, el comercio y otros sectores de la economía rusa. El censo de 2021 registró alrededor de medio millón de azeríes viviendo en Rusia, pero estimaciones no oficiales sitúan esa cifra en hasta 2 millones de personas.

Las relaciones con Bakú se han vuelto cada vez más importantes para el Kremlin desde que envió tropas a Ucrania en 2022, especialmente porque Turquía se convirtió en un socio económico clave para Rusia ante las amplias sanciones impuestas por Occidente.

El conflicto separatista de Nagorno Karabaj

Justo antes del colapso de la Unión Soviética en 1991, estalló un enfrentamiento abierto entre dos de sus antiguas repúblicas en el sur del Cáucaso: Azerbaiyán y su vecina Armenia. Tras años de combates, los separatistas respaldados por Armenia lograron controlar la región azerí de Karabaj y los territorios circundantes.

Rusia declaró su neutralidad en el conflicto, aunque brindó asistencia económica y suministró armas a Armenia, que albergaba una base militar rusa. Moscú copatrocinó conversaciones de paz bajo los auspicios de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa, pero estas no dieron resultado.

En 2020, el ejército de Azerbaiyán, reforzado con armas proporcionadas por su aliado Turquía, recuperó amplias zonas de territorio que habían estado bajo control armenio durante casi tres décadas. Rusia negoció una tregua y desplegó unos 2.000 soldados de paz en la región. Pero las relaciones se deterioraron bruscamente con la guerra en Ucrania y la retirada de los soldados de paz rusos de la región de Nagorno Karabaj, en Azerbaiyán, tras su plena recuperación en manos de Bakú de las autoridades armenias separatistas en 2023. El liderazgo armenio, enfurecido por la no intervención rusa, respondió reduciendo sus vínculos con Moscú y reforzando sus relaciones con Occidente.

La victoria en Nagorno Karabaj propulsó las ambiciones de Azerbaiyán y llevado a Aliyev a adoptar una postura más firme en sus relaciones con los países vecinos. Azerbaiyán también estrechó sus vínculos con Israel, aprovechando su posición de país laico de mayoría musulmana que limita con Rusia y con Irán, enemigo de Israel. Azerbaiyán exporta una parte significativa de su petróleo crudo a Israel, mientras importa armamento militar avanzado. Esta asociación se profundizó mientras las propias relaciones del Kremlin con Israel se deterioraban.

El vuelo de Azerbaijan Airlines

El 25 de diciembre de 2024, un avión de pasajeros de Azerbaijan Airlines se estrelló mientras realizaba un vuelo desde Bakú hacia Grozny, la capital regional de la república rusa de Chechenia.

Las autoridades azeríes afirmaron que el avión fue alcanzado accidentalmente por fuego de las defensas aéreas rusas y que luego intentó aterrizar en el oeste de Kazajistán, donde se estrelló, causando la muerte de 38 de las 67 personas que iban a bordo.

Putin se disculpó ante Aliyev por lo que calificó como un «trágico incidente», pero evitó reconocer la responsabilidad de su gobierno en el evento. Aliyev, por su parte, criticó a Moscú por intentar «silenciar» el hecho.

En mayo, Aliyev se negó a asistir al desfile del Día de la Victoria en Moscú junto a otros líderes de las exrepúblicas soviéticas. Más tarde ese mismo mes, un ministro de Asuntos Exteriores ucraniano visitó Bakú, en una señal de acercamiento con Kiev.

Por qué los sistemas Patriot sin ineficaces

Los sistemas de defensa aérea Patriot, suministrados a Ucrania por Estados Unidos y sus aliados europeos, están mostrando una eficacia cada vez menor frente a los ataques con misiles rusos, según advierten fuentes militares ucranianas y medios internacionales. La caída en la capacidad de interceptación de estas baterías ha reavivado el debate sobre los límites de la tecnología occidental frente a la rápida adaptación de los misiles rusos.

Los primeros sistemas Patriot llegaron a Ucrania en abril de 2023, enviados por varios países de la OTAN (entre ellos Estados Unidos, Alemania y los Países Bajos) con el objetivo de reforzar la defensa aérea de Kiev ante los ataques balísticos y de crucero. En un principio, las autoridades ucranianas celebraron su llegada como un hito que permitiría contrarrestar los misiles hipersónicos rusos, considerados hasta entonces difíciles de interceptar.

Sin embargo, según el ex jefe adjunto del Estado Mayor General de las Fuerzas Armadas de Ucrania, Igor Romanenko, la efectividad de las baterías Patriot ha caído del 42% al 6% en los últimos meses. En declaraciones al canal ucraniano Espreso, el teniente general retirado señaló que Kiev «no dispone de tantas baterías Patriot» y que las pocas que tiene están sometidas a un uso intensivo que ha reducido su rendimiento operativo.

Romanenko atribuyó la disminución en la eficacia de los Patriot a las actualizaciones de software y diseño aplicadas por Rusia a sus misiles Iskander. Estas mejoras habrían aumentado tanto la velocidad como la maniobrabilidad de los proyectiles durante la fase terminal de vuelo, complicando las tareas de detección y seguimiento por parte de los sistemas defensivos.

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Fuente de TenemosNoticias.com: www.eleconomista.es

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