Trump sugiere a los países afectados por el cierre de Ormuz que compren petróleo de EEUU y que se encarguen de abrir el estrecho

El presidente de EEUU, Donald Trump, se ha dirigido al país en hora de máxima audiencia para defender la guerra contra Irán y reiterando sus mensajes en las últimas horas. El mandatario ha asegurado que la intervención durará dos o tres semanas y ha recomendado a los países más afectados por el cierre del estrecho de Ormuz que compren petróleo estadounidense y que se hagan cargo de la apertura del paso.
«EEUU nunca ha estado tan preparado para afrontar esta guerra desde el punto de vista económico. La economía está más fuerte que nunca, con inversiones récord y la bolsa en máximos. Producimos más petróleo y gas que Rusia y Arabia juntos. Nosotros no necesitamos el petróleo de Ormuz«, ha enfatizado Trump, para a renglón seguido recomendar a los países afectados por el cierre del estrecho de Ormuz que compren petróleo de EEUU y que se encarguen de su apertura. «Cuando lo hagan, la zona volverá a la normalidad de manera natural, nosotros les apoyaremos, y bajará el precio del petróleo y subirá la bolsa», ha remarcado.
El petróleo repuntó justo después de que el presidente de EEUU, instalándose en el mercado el mensaje de que EEUU golpeará a Irán «extremadamente duro» durante las próximas dos o tres semanas. El barril de Brent superó los 105 dólares y el West Texas se acercó a los 104 dólares, con subidas cercanas al 5%. Los futuros de las bolsas estadounidenses superan el 1%.
«Ahora el mercado incorporará el riesgo de una campaña militar más intensa», señaló Vandana Hari, fundadora de la firma de análisis Vanda Insights. «Trump no ofreció un calendario claro para el final de la guerra, algo que el crudo había empezado a descontar tímidamente».
El estrecho de Ormuz sigue siendo la arteria crítica del mercado energético mundial: por ese corredor marítimo pasó en 2024 cerca de una cuarta parte del comercio marítimo de petróleo y alrededor del 20% del comercio global de gas natural licuado (GNL), de modo que cualquier amenaza sobre esa vía se traduce casi de inmediato en más prima de riesgo para el crudo y el gas. El golpe sería especialmente severo en Asia, ya que el 84% del crudo y condensado y el 83% del GNL que cruzaron Ormuz tuvieron como destino mercados asiáticos; en petróleo, los países más expuestos son China, India, Japón y Corea del Sur, que concentraron conjuntamente el 69% de esos flujos hacia Asia, mientras que en gas la dependencia recae sobre todo en los compradores de cargamentos de Qatar y Emiratos, con impacto prioritario también en Japón, Corea del Sur, China e India, aunque Europa quedaría igualmente tensionada por su dependencia parcial del GNL catarí.
De hecho, el propio Trump volvió a colocar a Ormuz en el centro del tablero. El presidente aseguró este miércoles que Irán ha pedido un alto el fuego, pero condicionó cualquier consideración a que el estrecho esté «abierto, libre y despejado»; Teherán respondió de inmediato que esa afirmación es «falsa y sin fundamento». En paralelo, Marco Rubio sostuvo que Washington ya puede ver la «línea de meta» de la guerra, aunque admitió que no será ni hoy ni mañana, y confirmó que siguen intercambiándose mensajes entre ambos lados. Trump ha informado que han muerto 13 soldados estadounidenses en este conflicto.
En las últimas horas, la Casa Blanca ha empezado a preparar el terreno para un posible cambio de fase. Trump aseguró el martes que la campaña militar de EEUU podría concluir en dos o tres semanas, en su mensaje más claro hasta ahora sobre una eventual salida, y llegó a dar a entender que Washington no necesita necesariamente un acuerdo formal con Teherán para dar por cumplidos sus objetivos. Trump ha asegurado que los objetivos de EEUU están «casi cumplidos» y si «Irán no quiere negociar le devolveremos a la Edad de Piedra».
Fuente de TenemosNoticias.com: www.eleconomista.es
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