del tipo de loncha a las manchas negras

Cuando se trata de salmón ahumado, ¿quién puede resistirse a incluirlo en sus aperitivos? Y es que es un producto que encontramos en la mayoría de las secciones de refrigerados de nuestros supermercados de confianza en piezas que se cortan al momento o empacados al vacío. Eso ha facilitado que muy pocos se priven de tener este alimento gourmet y práctico en su despensa.
Pero para poder hacer una buena elección debemos tener en cuenta ciertos aspectos que marcarán la diferencia: el tipo de loncha, su olor y textura, tiempo de conservación y sobre todo, sus variedades.
Lo que hay que evitar al elegir salmón ahumado

Para empezar, debemos dejar de lado el criterio que de que solo lo conseguiremos envasado. Y es que aunque lo más común es verlo en presentaciones cerradas al vacío en paquetes termosellados, la mayoría de las tiendas ofrece la opción de adquirirlo cortado del momento.
De la misma manera, uno de los errores que más afecta al momento de comprarlo es desconocer la calidad del producto. Aunque se puede llegar a conseguir salmón del Pacífico nacido en regiones como Chile y Canadá, en España el 90% del salmón que se consume proviene del Atlántico, específicamente de Noruega y Escocia.
El que se pesca en el río de forma natural es el llamado salmón salvaje, el más valorado y escaso. Sin embargo, el que se consume comúnmente es el conocido como de piscifactoría, lo cual no implica que sea de mala calidad. Simplemente es una especie que contiene un porcentaje mayor de grasa pero en cuanto a calidad es más consistente. Su categoría depende directamente del tipo de alimentación que haya llevado el animal.
Otro consejo es no irnos por cortes demasiado gruesos. El salmón ahumado podrás disfrutarlo al máximo si lo consumes en lonchas finas y enteras, con un corte limpio y de calidad. Las mejores partes para filetear son los lomos sin espinas, parte de la cola y la zona más próxima a la cabeza.
Por potra parte, debemos dejar de preocuparnos por las manchas negras que a veces notamos en el corte, ya que simplemente se trata de piel que se han incorporado al momento del cortado. Esto se controla mucho mejor cuando se corta a mano. Y por último, se deben evitar las opciones que tengan tonos demasiado rojos, siempre es recomendable irse por opciones con carnes más pálidas.
El salmón ahumado no está hecho para poner a la brasa

Es importante tener en cuenta que un salmón ahumado ya tiene un tratamiento previo y no está pensado para ponerlo a hacer a la brasa o hervirlo. Para prepararlo lo mejor es marinarlo con distintos ingredientes.
Fuente de TenemosNoticias.com: www.20minutos.es
En la sección: 20MINUTOS.ES – Gastronomía
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