Ir al contenido
Humor y Curiosidades

Unas huellas bajo la marea revelan que los dinosaurios sobrevivieron en Sudáfrica hasta hace 132 millones de años, mucho más de lo que se creía

📅 🕐 02 Feb 2026🔗 Fuente: TenemosNoticias.com🕑 6 min de lectura
Unas huellas bajo la marea revelan que los dinosaurios sobrevivieron en Sudáfrica hasta hace 132 millones de años, mucho más de lo que se creía
Compartir:

En una pequeña franja de costa de Sudáfrica, donde el mar cubre dos veces al día una lengua de roca apenas accesible, un grupo de científicos ha documentado un hallazgo que reescribe la historia paleontológica del continente. Se trata de un conjunto de huellas de dinosaurio de 132 millones de años de antigüedad, halladas en la Brenton Formation, una unidad geológica poco estudiada de la región de Knysna, en el Cabo Occidental.

Este descubrimiento, publicado en la South African Journal of Science por investigadores del African Centre for Coastal Palaeoscience, no solo representa la evidencia más reciente de dinosaurios en el registro fósil del sur de África, sino que también marca la segunda ocasión en la que se documentan huellas del periodo Cretácico en esta parte del continente.

Un rincón olvidado, una historia enterrada

La escena actual de Knysna, con sus casas frente al mar, embarcaderos turísticos y una animada vida urbana, contrasta de manera radical con el entorno que debió existir allí durante el Cretácico temprano. Donde hoy rompen las olas del océano, hace más de 130 millones de años se extendía un sistema de canales fluviales, lagunas y zonas de marea donde los dinosaurios deambulaban en busca de alimento o se desplazaban entre las orillas.

La formación Brenton aflora solo en una estrecha franja del litoral, de apenas 40 metros de longitud. Parte de ella se encuentra sumergida y solo se deja ver durante la marea baja. A pesar de su tamaño minúsculo, este lugar ha revelado más de dos docenas de posibles huellas, una densidad sorprendente en tan escasa superficie. Y es que en ciencia, lo pequeño puede ser inmenso.

Los rastros se conservan en el perfil de acantilados bajos y también en la superficie plana de los estratos, formando un mosaico de pisadas que apenas emergen del sedimento como sombras del pasado. Algunos están grabados en negativo, otros se elevan como relieves pedestales, esculpidos por el tiempo y la erosión. En un par de ellos pueden adivinarse dedos, marcas de garras o depresiones suaves en forma de cuenco, propias de dinosaurios cuadrúpedos y de gran tamaño.

Huellas fosilizadas revelan el paso de dinosaurios por la costa sudafricana hace 132 millones de años, en un paisaje que hoy permanece oculto bajo la marea
Huellas fosilizadas revelan el paso de dinosaurios por la costa sudafricana hace 132 millones de años, en un paisaje que hoy permanece oculto bajo la marea. Fuente: South African Journal of Science (2026)

Rastro de gigantes extintos

Aunque las huellas no son de alta fidelidad, su estudio ha permitido inferir la presencia de varios grupos de dinosaurios. Se identificaron pistas probablemente dejadas por terópodos —carnívoros bípedos como los ancestros del Tyrannosaurus— y otras que podrían corresponder a ornitópodos y saurópodos, estos últimos gigantes herbívoros de cuello y cola largos.

Las huellas terópodas son más estrechas, con dedos alargados que se proyectan hacia adelante, mientras que las atribuidas a saurópodos son más anchas, con impresiones masivas que carecen de forma digital clara. Algunas incluso muestran señales de penetración profunda en capas inferiores del sedimento, como si el peso del animal hubiera “hundido” sus patas en un terreno fangoso.

La variedad de morfologías y profundidades sugiere que las huellas fueron producidas en distintos momentos y condiciones, probablemente en un ambiente costero con alternancia de agua dulce y salada. Los investigadores aplicaron técnicas de fotogrametría y modelado 3D para analizar estas pistas sutiles, algunas apenas visibles a simple vista.

Entre la lava y el océano

La importancia del hallazgo se multiplica si se considera el contexto paleontológico de la región. Durante el Jurásico, el sur de África estaba repleto de vida. Pero hace unos 182 millones de años, una colosal erupción volcánica cubrió gran parte del territorio —incluido el fértil Karoo Basin— bajo kilómetros de lava basáltica. Ese cataclismo selló los registros fósiles durante decenas de millones de años.

Desde entonces, las evidencias de dinosaurios en África austral son escasas, sobre todo para el Cretácico. Hasta ahora, la mayoría de los hallazgos de huellas se concentraban en Lesoto y el Estado Libre, en depósitos del Triásico y Jurásico. El descubrimiento de las huellas en la formación Brenton, por tanto, llena un vacío importante y aporta una nueva pieza al rompecabezas de la evolución y distribución de los dinosaurios en el hemisferio sur.

Este hallazgo también sigue a otro reciente en la cercana formación Robberg, donde se documentaron huellas de dinosaurios de hace unos 140 millones de años. Ambas formaciones, pertenecientes al grupo geológico Uitenhage, confirman que la región del Cabo Occidental, pese a sus afloramientos limitados, guarda secretos aún por revelar.

El sur de África es una región ampliamente reconocida por sus hallazgos prehistóricos
El sur de África es una región ampliamente reconocida por sus hallazgos prehistóricos. Foto: Istock

Un legado bajo la marea

Uno de los aspectos más llamativos de estas huellas es su estado de conservación en zonas intermareales. Dos veces al día, el océano las cubre y descubre, en un ritual que recuerda el vaivén del tiempo geológico. Paradójicamente, este vaivén ha protegido las huellas del desgaste humano, pero también las mantiene en un equilibrio precario: basta una tormenta o una acumulación de sedimentos para sepultarlas de nuevo.

El equipo responsable del hallazgo ya ha advertido que podría haber más sitios como este a lo largo de la costa. Solo hace falta saber dónde mirar y cuándo hacerlo. De hecho, los investigadores recomiendan una exploración sistemática de las formaciones del Cretácico en el Cabo Occidental y Oriental, especialmente en los afloramientos terrestres de la formación Kirkwood, que han proporcionado fósiles óseos pero aún no huellas.

Mientras tanto, el descubrimiento en Brenton no solo amplía nuestro conocimiento sobre la fauna prehistórica del sur de África, sino que también despierta una emoción difícil de explicar. Porque en el fondo, encontrar una huella fosilizada no es solo identificar un rastro físico, sino tocar el eco de un mundo perdido.

Referencias

  • Charles W. Helm et al, Cretaceous dinosaur tracks in the Brenton Formation, Western Cape, South African Journal of Science (2026). DOI: 10.17159/sajs.2026/22809

Fuente de TenemosNoticias.com: muyinteresante.okdiario.com

En la sección: Muy Interesante

🔂 ¿Te gustó la noticia? Compártela:
Compartir:
🔗 Fuente original: TenemosNoticias.com ·

También te puede interesar

¡Copiado al portapapeles!

Mi resumen de noticias

WhatsApp