Descertificación: Colombia podría perder inversión extranjera por la no cooperación contra las drogas | Finanzas | Economía

La lucha contra las drogas se ha convertido en la agenda diplomática, económica y política, ahora que el país espera la determinación presidencial de Estados Unidos sobre si Colombia es certificada o en el peor de los escenarios recibe una descertificación que podría afectar diferentes rubros nacionales.
A partir de hoy, el mandatario estadounidense, Donald Trump, debe tomar dicha decisión, con un plazo máximo hasta el próximo 15 de septiembre, que si bien acarrea diversos retos dependiendo del tipo de impacto de las sanciones, si es el caso de una descertificación severa la inversión extranjera directa sería una de las actividades más afectadas.
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De acuerdo con María Claudia Lacouture, presidenta de la Cámara de Comercio Colombo Americana (AmCham Colombia), la descertificación envía una señal adversa sobre la estabilidad institucional del país, lo que afectaría la confianza de los inversionistas.
Según la líder gremial, el deterioro reputacional se podría manifestar en tres niveles. El primero de ellos tiene que ver con un ambiente de inversión menos atractivo, teniendo en cuenta que la percepción de incumplimiento de estándares internacionales, especialmente en lucha contra el narcotráfico y gobernabilidad, que puede llevar a empresas a pausar o cancelar proyectos en el país.
En un segundo frente explicó las calificaciones de riesgo, donde agencias calificadoras y organismos como el Fondo Monetario Internacional (FMI) consideran la desertificación como un factor de inestabilidad. “Esto podría afectar la nota crediticia de Colombia, encareciendo su acceso a financiamiento externo”, dijo.
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El 42% de la Inversión Extranjera Directa en Colombia proviene de Estados Unidos, con US$5.552 millones en 2024.
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Adicionalmente, detalló el impacto directo en la Inversión Extranjera Directa (IED) de Estados Unidos. Allí, Lacouture señaló que el orígen del 42% de la IED en Colombia es por parte del gigante americano, por lo que se podría evidenciar una caída en los flujos que tendrán efectos “importantes” en el empleo, encadenamientos productivos y en el crecimiento económico.
Es importante destacar que las cifras de inversión extranjera por parte de Washington a Colombia son importantes. Analizando los datos del Banco de la República la inversión de EE. UU. a Colombia ha sido ascendente durante los últimos cuatro años.
En el año 2021 ese país invirtió US$1.732 millones, dando un salto a US$5.095 millones en el 2022, US$5.449 millones en el 2023 y US$5.552 millones en el 2024. También, en el primer trimestre de este año la IED de ese país ya alcanza los US$1.080 millones.
Ahora bien, con base en un modelo de AmCham Colombia, las afectaciones en la IED por una descertificación dependiendo del tipo de sanción podría generar pérdidas de entre US$1.151 millones y US$2.201 millones, en caso de que se apliquen sanciones severas, pero en el caso de intermedias se trataría de US$863,5 millones a US$1.295,3 millones anuales.
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Según AmCham, una descertificación severa podría reducir la IED en hasta US$2.201 millones anuales.
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En el mejor de los casos y que solo se aplique una certificación de interés nacional, las implicaciones se trataría de revisiones de calificación soberana y prima de riesgo al alza en emisiones, con efectos cautelares en las inversiones.
Uno de los temas en torno a la inversión extranjera es quién decide invertir en el país con una descertificación en curso. Para David Fernando Varela, Profesor de la Universidad Javeriana y doctor en Relaciones Internacionales de la Universidad Johns Hopkins, individualmente cada empresa es quien toma la decisión, a menos de que sea el gobierno de Estados Unidos quien prohíba dichas inversiones como ha sido el caso de Corea del Norte e Irán.
“No creo que los escenarios catastróficos, como ese, estén en la mira de los intereses de tantas empresas americanas en Colombia. Pero las decisiones de inversión de los particulares toman en cuenta estos asuntos de descertificación”, aclaró Varela.
Sin embargo, el docente recalcó que a pesar de que cualquiera de los escenarios son posibles, una descertificación impacta inmediatamente sobre la reputación del país, hecho que acarrearía un freno en la IED de los países en Colombia.
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Expertos advierten que una descertificación afectaría la confianza inversionista, las calificaciones de riesgo y la reputación internacional del país.
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Terrenos negativos
Otro de los aspectos a destacar tiene que ver con la percepción negativa que se sumaría a la ya existente por cuenta de la descertificación. De acuerdo con Thedore Kahn, director para la Región Andina de Control Risks, esta sería una señal negativa para los inversionistas extranjeros en el país.
“Una descertificación envía señales de alerta negativas desde el contexto de seguridad; la situación fiscal que cada vez es más frágil y preocupante; también todo el entorno político de polarización y de la narrativa un poco negativa para las empresas que tiene este Gobierno”, apuntó.
Asimismo, el directivo explicó que las implicaciones no serían únicas con Estados Unidos. Kahn indicó que una descertificación sumaría señales negativas que tienen “mucho” eco internacional que jugaría en contra del país con los inversionistas que estén considerando un proyecto de inversión en Colombia.
“Si se desertifica Colombia vamos a ver nuevos recortes en la asistencia financiera, incluyendo materia de seguridad para el país y barreras para conseguir financiamiento a través de instituciones multilaterales, que de hecho, es parte de la normativa que figura dentro de la desertificación”, opinó.
Por su parte, David Varela agregó que una descertificación implica una señal negativa dentro de las relaciones bilaterales que puede invitar a algunas compañías a diferir o cancelar decisiones de inversión.
“Un país descertificado es uno que regresa a los años 90, en la época del proceso de 8.000, que fue la última descertificación de Colombia. Luego, estamos en un escenario de involución de la posición de Colombia respecto de la lucha contra las drogas, un retroceso que sería lamentable observar”, concluyó.
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DIANA K. RODRÍGUEZ T.
Periodista de Portafolio
Fuente de TenemosNoticias.com: www.portafolio.co
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