Las ACSN recaudarían hasta $7.000 millones al mes con extorsiones y narcotráfico; alias ‘Bendito Menor’ figura entre sus cabecillas
📅 🕐 hace 2 min🔗 Fuente: eltiempo.com🕑 5 min de lectura
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Las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada (ACSN) se consolidaron como una de las principales estructuras armadas ilegales con presencia en el Caribe colombiano y, según un reciente informe de la Fundación Ideas para la Paz (FIP), habrían construido un sistema de control territorial que les permite obtener ingresos mensuales de entre 6.000 y 7.000 millones de pesos provenientes de actividades como el narcotráfico, las extorsiones y otros negocios ilícitos.
La investigación, conocida por EL TIEMPO, advierte que la organización mantiene influencia en zonas de Magdalena, La Guajira y parte del Cesar, donde ejerce presión sobre distintos sectores económicos mediante el cobro sistemático de extorsiones.
Uno de los principales cabecillas de la estructura es Naín Andrés Pérez Toncel, conocido con el alias de ‘Bendito Menor’, señalado por las autoridades como uno de los hombres con mayor poder dentro de las ACSN. Su nombre volvió a cobrar relevancia luego de que el presidente electo, Abelardo De la Espriella, anunciara que ordenó al ministro de Defensa designado, Jorge Mora, priorizar su captura o neutralización.
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Extorsión a comerciantes, transportadores y turismo
De acuerdo con el estudio de la FIP, la principal fuente de ingresos del grupo proviene del narcotráfico y de los pagos exigidos para facilitar el transporte de cargamentos de cocaína hacia rutas marítimas del Caribe y Venezuela.
Sin embargo, la investigación también documenta un amplio sistema de cobros extorsivos dirigido contra comerciantes, productores agrícolas, transportadores, empresarios y operadores turísticos.
Gerson Arias, investigador asociado de la Fundación Ideas para la Paz y politólogo de la Universidad Nacional, explicó que la organización surgió entre 2018 y 2020, aunque su origen está ligado a las estructuras criminales que quedaron tras la desmovilización del Bloque Resistencia Tayrona de las antiguas Autodefensas Unidas de Colombia (AUC).
Según el investigador, las ACSN heredaron redes ilegales vinculadas al narcotráfico y consolidaron un modelo de control territorial que hoy les permite obtener importantes recursos económicos.
La investigación sostiene que entre el 90 y el 95 por ciento de las empresas vinculadas al sector turístico en las zonas bajo influencia del grupo terminan realizando pagos extorsivos para poder operar.
Cobros desde pequeños campesinos hasta grandes empresarios
La Fundación Ideas para la Paz documentó la expansión de las ACSN en Magdalena, Cesar y La Guajira. Foto:Captura de video
El informe también señala que las exigencias económicas alcanzan prácticamente todos los niveles de la actividad productiva.
Los investigadores documentaron casos en los que trabajadores agrícolas reciben el pago de sus salarios y, posteriormente, hombres armados les exigen una cuota obligatoria.
Los montos varían según la actividad económica y la capacidad de pago de las víctimas. Mientras algunos pequeños comerciantes deben entregar decenas de miles de pesos, empresas de mayor tamaño pueden enfrentar exigencias de varios millones de pesos cada mes.
Uno de los hallazgos más llamativos corresponde al funcionamiento de una red de vigilancia comunitaria integrada por los llamados «serenos», personas encargadas de identificar negocios, verificar quién paga las extorsiones y realizar los cobros.
Control económico sobre el turismo
Según el informe, las extorsiones afectan a comerciantes, campesinos y operadores turísticos. Foto:Captura de video
La Fundación Ideas para la Paz también concluyó que las ACSN ejercen un fuerte control sobre la economía turística de varias zonas del Caribe.
Según la investigación, cualquier empresa que participe en la cadena de servicios turísticos hoteles, restaurantes, operadores de transporte o contratistas puede ser objeto de cobros ilegales.
El estudio incluso compara el funcionamiento de la organización con una especie de «cámara de comercio paralela», debido al control que ejerce sobre la apertura de nuevos negocios y el seguimiento permanente a la actividad económica de los establecimientos.
Solo en la plaza de mercado de Santa Marta, de acuerdo con los cálculos de la investigación, la organización obtendría alrededor de 10.000 millones de pesos al año mediante extorsiones.
Alias Bendito Menor en La Guajira Foto:Redes sociales de ‘Bendito Menor’
Una estructura que reemplaza funciones del Estado
Para la Fundación Ideas para la Paz, el crecimiento de las ACSN no solo responde a su capacidad armada, sino también al ejercicio de una forma de gobernanza criminal en las zonas donde tiene presencia.
El investigador Gerson Arias explicó que, en algunos territorios, habitantes y comerciantes terminan recurriendo al grupo armado para resolver conflictos o problemas de seguridad ante la débil presencia institucional.
Ese control territorial, agregó, les permite mantener una estructura permanente financiada con recursos ilícitos. Según la investigación, algunos integrantes reciben salarios mensuales de entre uno y tres millones de pesos, mientras que mandos de mayor jerarquía tendrían ingresos superiores.
El informe concluye que debilitar las finanzas de las ACSN será uno de los principales desafíos para las autoridades, debido a la amplia red de extorsiones y economías ilegales que sostiene el funcionamiento de esta organización armada en el Caribe colombiano.