Exclusivo: la Gobernación de Antioquia ha enviado 60 oficios al Gobierno Nacional solicitando intervención militar en Briceño desde 2024
📅 🕐 17 May 2026🔗 Fuente: eltiempo.com🕑 15 min de lectura
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«Briceño está secuestrado por el miedo»
Esa afirmación fue realizada por el periodista Sergio Mesa, quien en el marco del asesinato de Mateo Pérez Rueda en zona rural de ese municipio del Norte de Antioquia, se embarcó en una misión humanitaria, junto al fotoperiodista Jesús Abad Colorado, con el propósito de recuperar las pertenencias del joven director de ‘El Confidente’. Todo, contadas horas antes de que se confirmara la noticia del homicidio de Pérez.
Los relatos de los habitantes del municipio ubicado a 5 horas de Medellín, y que en los últimos dos años han tenido que presenciar atentados en el casco urbano, masivos desplazamientos una y otra vez, desapariciones forzadas y la presencia sostenida del Ejército Nacional para brindar garantías de seguridad, son la definición del oxímoron cliché: ‘tensa calma‘
En la cabecera municipal, sus aproximadamente 2.500 habitantes desarrollan sus vidas con «normalidad«, una que se ha instaurado a través de la ley impuesta por las estructuras ilegales.
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Municipio de Briceño, Norte de Antioquia. Foto:Cortesía.
En la ruralidad de Briceño hay actividad del ‘clan del Golfo‘, el Eln, y principalmente, de las disidencias de las Farc a través de los frentes 36 y 18.
Sin embargo, recientemente se habla de la reactivación del frente 5, que estaría a cargo del recién arribado alias Chalá, mientras que se materializa un cambio estratégico entre las jerarquías del 36 y el 5.
El relato de los briceñenses y la magnitud de la situación que en el municipio del Norte de Antioquia se vive, se ve encarnado perfectamente en el alcalde Noe de Jesús Espinosa.
El mandatario fue declarado objetivo militar del frente 36 de las disidencias de las Farc en febrero pasado. Desde entonces, la Unidad Nacional de Protección le asignó un vehículo convencional para su transporte, y nada más.
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Fragmento del panfleto del frente 36 de las disidencias en contra del alcalde de Briceño. Foto:Suministrada.
El alcalde no puede movilizarse fuera del casco urbano y en ocasiones debe despachar desde Medellín, a donde viaja con discreción con regularidad para reunirse, entre otros, con el secretario de Seguridad de Antioquia, el general en retiro Luis Eduardo Martínez.
En cuanto al acceso al pueblo, el propio secretario de Seguridad confirma los relatos de los habitantes: «Allá no entra nadie desconocido a ninguna hora. Entrar al casco urbano toca con muchísimo cuidado, uno desde que deja la troncal y coge la entrada a Briceño ya es de cuidado, no se sabe en qué momento le puedan salir esos bandidos a la vía«.
Quienes viven en Briceño saben que después de las seis de la tarde no se puede salir del municipio. Saben también que quien quiera visitar la cabecera municipal debe hacérselo saber a las estructuras con antelación, pues, los desconocidos en el pueblo se convierten en objetivos de vigilancia, y se pasan a la ruralidad, en objetivos militares.
Incluso, para traslados de personas enfermas a hospitales fuera del municipio hay prácticas estandarizadas y establecidas por los beligerantes, quienes tienen el control vial y se cercioran de quien entra y sale con minucia.
De acuerdo con los relatos, el yugo de las disidencias sobre la población civil, tanto en las zonas rurales como en las urbanas, es tal, que tienen identificada a cada una de las personas que allí residen. ¿Cómo? a través de los registros de las Juntas de Acción Comunal, a las cuales cada habitante debe afiliarse a partir de cierta—y temprana— edad.
En entrevista con EL TIEMPO, el comandante de la Cuarta Brigada del Ejército Nacional, el brigadier general Carlos Eduardo Caycedo Bocanegra, explicó que desde la profundidad de la ruralidad, las disidencias controlan y se preparan para el conflicto, no solo con las fuerzas públicas, sino con el ‘clan del Golfo‘, con quienes se disputan el control del territorio.
El alto oficial del Ejército señaló que para la fuerza pública el acceso a la ruralidad no es imposible, pero es de alto riesgo y requiere moverse con extrema cautela, pues, en Briceño hay caminos reconocidos por los disidentes, que son los únicos por los que pueden transitar los pobladores, por otras zonas los ilegales han colmado el terreno de artefactos explosivos improvisados y minas antipersona, que no solo les sirven para atacar al Ejército, sino como una especie de alerta ante movimientos fuera de su control.
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Fuerza pública en Briceño Foto:Cortesía Policía Antioquia
Este control se ve robustecido por el constreñimiento directo a los briceñenses.
«Al interior de las veredas y los centros poblados hay restricciones, porque ellos se comunican de manera peculiar con los presidentes de Juntas de Acción Comunal y las comunidades: a través de WhatsApp mandan mensajes. Cuando el Ejército sale a hacer operaciones, constriñen a la población para asonar al Ejército y los soldados han tenido que dejar ir a los capturados para evitar escalamientos violentos. Es una línea directa de constreñimiento total a la población, son presos de ellos, hacen lo que les dicen», señaló el secretario Martínez.
El funcionario de la Gobernación de Antioquia, quien en su momento supo ser comandante de la Policía Metropolitana del Valle de Aburrá y del Departamento de Policía de Antioquia, le relató a EL TIEMPO que no es solo a través del constreñimiento que las disidencias obtienen información en tiempo real.
«También tienen ‘puntos’ o informantes dentro de la comunidad, que bien sea por temor, complacencia, o como parte de las redes de apoyo al terrorismo, le entregan información a estas estructuras», reveló.
Irónicamente, los habitantes de Briceño a duras penas hablan de lo que sucede en el municipio, principalmente, por temor.
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Al momento de mencionar la palabra ‘Briceño’, el semblante del secretario Martínez cambia, y el desconsuelo por la situación que viven los habitantes del municipio fluye a través de él.
«La situación es compleja y se ha venido presentando no solo en esta gobernación, del 2024 para atrás se presentó una serie de situaciones de orden público similares. De tal manera que cuando asumimos la administración encontramos un panorama muy complicado en Briceño, con una situación especial: en ese momento no había Ejército en zona rural, no sabemos por qué, cuando empezamos a ver la situación de orden público pedimos la presencia del Ejército en Travesías, las Auras y Pueblo Nuevo».
General en retiro Luis Eduardo Martínez, secretario de Seguridad de Antioquia. Foto:Jaiver Nieto Álvarez.
Travesías, Las Auras y Pueblo Nuevo, son la joya de la corona del enclave de las disidencias en la ruralidad de Briceño. Se trata corregimientos de difícil acceso, con cercanía a miles de cultivos de coca y con salida al río. A esa lista se suma la vereda Gurimán El Hoyo, un punto estratégico, cuya topografía lo constituyó en un valle, desde el cual los disidentes tienen perspectiva panorámica de quién desciende a la zona.
«Es una zona particular para ellos porque les ofrece mucha seguridad, es una zona muy quebrada; tienen una barrera de seguridad que es el río, tienen control de lo que baje a la zona. Y visto está que este lugar les presta mucho resguardo de seguridad», apuntó Martínez.
«Los desplazamientos, confinamientos, amenazas y homicidios nos llevaron al municipio, hasta que el año pasado en ese gran desplazamiento que llevó más de 3.000 personas al casco urbano, el Gobernador exigió con vehemencia la presencia del Ejército. El pie de fuerza llegó a la zona, permaneció un tiempo y después se retiró. Ahora ante la actualidad regresó y tenemos Ejército en Las Auras y Travesías, sin embargo, la situación sigue siendo muy compleja: cogen la gente, la desaparecen; hay amenazas», explicó el secretario Martínez.
El secretario Martínez explicó las lógicas de la presencia de las estructuras en el municipio. Foto:Jaiver Nieto Álvarez.
El jefe de la cartera de Seguridad en Antioquia se remitió a un audio del 20 de abril de 2026 para referenciar lo dicho: «En abril un bandido le dijo a la población civil que tenía que abandonar el territorio porque iban a realizar ataques con drones a las 3 pm».
En efecto, en su momento EL TIEMPO conoció el audio en el que un presunto integrante del frente 36 de las disidencias advertía: «Todo grupo armado que esté dentro de las casas con civiles, vamos a atacar con toda. Vamos a bombardear con drones, comunidades que, si no quieren quedar al medio de las bombas, que desalojen el caserío y que se retiren de ahí».
Ese episodio desencadenó en el desplazamiento temporal de 180 personas al casco urbano.
Ese insólito poderío ostentado por los ilegales en Briceño sería reflejo de la falta de ligereza del accionar del Gobierno Nacional en el municipio, según el secretario Martínez.
El Gobernador es subalterno del Presidente y está a su disposición. Como articuladores le hemos hecho infinidad de oficios al Ministro de Defensa, a los comandantes del Ejército y la Policía. Allá necesitamos una operación al estilo de El Plateado, Cauca. Para la muestra un botón: allá (Briceño) hay Ejército y cada que les da por sacar la población lo hacen, desaparecen la gente, mataron al periodista Mateo Pérez, incluso pedimos que se asignara Policía en los centros poblados para que el Ejército se mueva allá pero no ha sido posible«.
De la afirmación del secretario es preciso extraer dos fragmentos clave: los oficios remitidos por la Gobernación de Antioquia al Gobierno Nacional y el cruel asesinato del periodista Mateo Pérez entre el 5 y el 8 de abril.
En cuanto a lo primero, el secretario le reveló en exclusiva a EL TIEMPO que, desde 2024, ese despacho de la administración regional le ha enviado más de un centenar de oficios al Gobierno Nacional solicitando intervenciones contundentes en diferentes subregiones de Antioquia.
«En estos días nos sentamos a contar cuántos oficios le hemos hecho al Ministerio de Defensa para intervenir en Briceño y el Norte: van 60«, precisó el general en retiro.
El secretario reveló que le han enviado más 100 oficios al Gobierno pidiendo intervención militar. Foto:Jaiver Nieto Álvarez.
Acotó el secretario que, el Gobierno Nacional sí ha dado respuesta a los oficios: con otros oficios listando las acciones adelantadas en la zona—las cuales evidentemente no han sido suficientes—.
En ese sentido, el secretario dio voz a los uniformados de la fuerza pública que hacen presencia en Briceño.
«El Ejército no tiene la capacidad para solucionar el problema de una vez. Hay otra situación y es que la Policía no se puede mover del casco urbano. En el municipio hay un pie de fuerza de entre 16 y 20 policías que no se mueven la cabecera, eso le ha dado un gran rango de movimiento a los bandidos«, aseguró el secretario.
A renglón seguido, desde su conocimiento operativo respaldado por más de 35 años de carrera policial, el secretario Martínez planteó lo que a su criterio se requiere para restablecer el orden en Briceño.
«Es un tema de voluntad política. Se necesita una intervención integral, con infantería y artillería; inteligencia de Ejército y Policía; acciones de prevención, disuasión, control y contundentes de comandos que permitan hacer una operación rastrillo y envolvente que permita sacar esa gente de ahí, viva o muerta, y poder darle alivio y seguridad a los pobladores. Se requiere operación heliportada, naves plataforma de tiempo completo en el área, hombres en tierra; no solo operación rastrillo de búsqueda y allanamiento con inteligencia activa, sino un cierre total y estratégico. Hay que meterse allá hasta que eso quede libre, porque puede quedar libre. De que se limpia la zona se limpia», aseguró Martínez.
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Mapeo los corregimientos de Briceño que se han convertido en enclave de las disidencias. Foto:Gobernación de Antioquia.
En cuanto al homicidio del periodista Mateo Pérez, perpetrado por hombres bajo el mando de alias Chalá, Martínez reveló detalles inéditos del caso.
Primero, precisó que a nivel de inteligencia, desde el ministerio de Defensa ya se habría reconocido la existencia del frente 5 de las disidencias de las Farc, al que se señala del crimen.
«A esto se debería la llegada de alias Chalá, a la reactivación de ese frente; en primer lugar para capacitar a los disidentes en el manejo de drones, a pesar de que van suficientes ataques quieren entrenar muy bien la gente en el manejo de drones. Dos: pretenden que asuma el mando del frente 36 para que ‘Primo Gay’ se mueva al 5. Entiendo que ese frente ya fue creado de acuerdo al proceso de ‘conteo de la amenaza’ del Ministerio de Defensa, reconociendo que ya existe en la zona. No sabemos cuál será la jurisdicción de operación en la zona, porque no creo que lo hagan ambos en el mismo territorio. «, explicó.
En cuanto a Pérez, el secretario Martínez se remitió a su memoria para narrar el accionar de su despacho en la semana de la desaparición y asesinato del periodista.
«Nosotros obtuvimos información de la desaparición del periodista el miércoles. El lunes estuvo en el pueblo haciendo sus diligencias, y la última comunicación que tuvieron con él fue el martes a eso de las 4 de la tarde, cuando llamó a alguien de la Alcaldía. El miércoles vino el alcalde aquí y nosotros nos movimos, sacamos el cartel de desaparición y activamos las rutas correspondientes», recordó.
Mateo Pérez Rueda, periodista asesinado por el frente 36 de las disidencias. Foto:Redes sociales.
Como relato inédito, el secretario Martínez confirmó que gracias a fuentes humanas en la zona, desde el miércoles en la noche habían sido informados del asesinato de Pérez.
«La información que nos daban es que a él lo habían cogido unos disidentes, a varios campesinos les habían preguntado sí sabían quién era y nadie daba razón. Luego lo metieron a un billar abandonado y nos dijeron que allá se escuchaba cómo lo torturaban e incluso hacían tiros a su alrededor para asustarlo. Finalmente, nos dijeron que lo mataron y lo enterraron en la parte de atrás de la escuela de Palmichal. No es cierto que hayan dejado el cuerpo por ahí tirado a plena vista», reveló.
De ahí en más, Martínez explicó que se activaron todas las rutas correspondientes y se articularon con la Defensoría del Pueblo para posibilitar la misión humanitaria para recuperar el cadáver del periodista.
«La Defensora del Pueblo tuvo que estar de un día para otro en Briceño tratando de buscar cómo entrar al sitio. Porque es que hay que decirlo, allá no puede entrar cualquiera«, afirmó.
Martínez continuó en esa línea: «Hay gente que dice que en Colombia no hay sitio vedado para nadie, eso es una falacia, en este momento es mentira, eso allá es dominado por esos criminales, tanto que la propia Defensora se demoró un día entero para poder entrar, ni ella puede identificarse y simplemente entrar porque no le comen».
La realidad en Briceño es retadora y desde la Gobernación de Antioquia se sienten maniatados, en función de la falta de severidad del Gobierno Nacional…
«No sé si vamos a tener que terminar utilizando mecanismos jurídicos para obligar al Presidente a cumplir, para que vuelque los ojos aquí. El Ministro de Defensa escucha, es una persona deferente, pero es su subalterno. A raíz de la situación del departamento hemos pedido burbujas operacionales, que son una estrategia compuesta por Ejército, Policía y sus inteligencias, con acciones militares y policiales contundentes, dirigidas con un Fiscal a la cabeza que está dedicado únicamente a solucionar un problema de orden público. Llevamos más de un año pidiéndolas, una la pedimos precisamente para Briceño».
Al cierre de la entrevista el secretario Luis Eduardo Martínez planteó el paralelo de la presencia de disidentes versus el pie de fuerza en la zona, revelando que según las estimaciones en Briceño habría 40 hombres del frente 36, y concluyó con un balance del panorama de orden público, no solo a nivel local, sino nacional, en el marco de las próximas elecciones presidenciales.
«La política no tiene color pero este Gobierno nos deja unas estructuras sumamente ricas y fortalecidas, contrario censo, una fuerza pública debilitada y con bajas capacidades. Eso puede ocasionar un choque muy fuerte dependiendo cómo queden las cargas».