gobernador de Bolívar denuncia incumplimiento del MinTIC
📅 🕐 11 Nov 2025🔗 Fuente: eltiempo.com🕑 6 min de lectura
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La decisión del Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (MinTIC) de no financiar la Universidad de los Montes de María ha abierto un nuevo frente de tensión entre el Gobierno Nacional y la Gobernación de Bolívar. El gobernador Yamil Arana denunció que la entidad negó los recursos comprometidos para una de las obras más simbólicas de reparación y desarrollo en una zona golpeada por el conflicto armado.
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El mandatario calificó la medida como una “desconexión total” entre los ministerios y las directrices del presidente Gustavo Petro. “Es lamentable que una región que ha vivido la guerra quede sin la oportunidad de transformar su futuro a través de la educación”, declaró Arana, recordando que el proyecto fue presentado como una prioridad presidencial durante su campaña y en las mesas de planeación regional.
El plan para crear la Universidad de los Montes de María fue diseñado con una inversión estimada de 80.000 millones de pesos, de los cuales 30.000 millones serían aportados por el MinTIC como contrapartida para infraestructura tecnológica y conectividad. La gobernación asegura que el compromiso fue confirmado en múltiples reuniones interinstitucionales y respaldado por el propio jefe de Estado.
El argumento técnico del MinTIC y la respuesta de Bolívar
Yamil Arana, gobernador de Bolívar. Foto:Juan David Camacho. EL TIEMPO
Sin embargo, a pocos días de iniciarse la ley de garantías electorales, el MinTIC informó que el proyecto no alcanzó la “madurez técnica” necesaria para la firma del convenio. Según el comunicado oficial, tras la revisión de la documentación radicada el pasado 4 de noviembre, se concluyó que la propuesta no cumplía los requisitos técnicos, financieros ni jurídicos para avanzar en la ejecución.
El ministerio argumentó que, aunque existían cartas de intención de entidades como el Ministerio de Educación, la Agencia de Renovación del Territorio (ART) y la Universidad de Cartagena, estos documentos no garantizaban un cierre financiero total. Por tanto, el proyecto no podría ser firmado antes del inicio de la ley de garantías.
Desde Cartagena, el gobernador Arana rechazó esa explicación y sostuvo que el Ministerio de Educación ya había declarado la viabilidad técnica del proyecto. “El MinTIC desconoció los acuerdos alcanzados en 13 mesas de trabajo. Fue el último día, de forma sorpresiva, cuando alegaron que faltaba madurez técnica. Es una decisión que contradice al sector líder”, señaló.
“Una desconexión dentro del Gobierno Petro”
Gustavo Petro, presidente de Colombia, durante un consejo de ministros. Foto:Presidencia
Sobre un posible tinte político, Arana descartó una retaliación, pero sí insistió en que el caso refleja falta de coherencia dentro del propio Gobierno. “Esto demuestra que no hay coordinación entre los ministerios y las promesas del Presidente. Hay una desconexión evidente entre los compromisos presidenciales y la acción administrativa”, afirmó.
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El gobernador expresó además que el MinTIC destinó los recursos previstos para la Universidad en otros proyectos nacionales. “Se gastaron la plata en otros programas y dejaron a las víctimas del conflicto sin universidad. Esa es la realidad. Es muy triste y desmotivante”, aseguró.
La molestia del mandatario radica también en que, según él, otras regiones sí han recibido aval para grandes inversiones educativas o tecnológicas. “Mientras en Cundinamarca o Antioquia avanzan proyectos multimillonarios, en Bolívar le cierran la puerta a una iniciativa que buscaba reconciliar a una comunidad marcada por la violencia”, cuestionó.
Impacto en una región que busca repararse a través de la educación
El caso se registró en un corregimiento del municipio de Maríalabaja. Foto:Tomada de las redes sociales
El proyecto de la Universidad de los Montes de María fue concebido como un modelo académico y social para más de 4.000 jóvenes de los municipios de El Carmen de Bolívar, San Jacinto, Ovejas y María La Baja. La propuesta, respaldada por la Universidad de Cartagena, incluía programas enfocados en desarrollo rural, innovación social y fortalecimiento de la memoria histórica.
Para la Gobernación, la negativa del MinTIC representa más que una frustración financiera: es una pérdida simbólica para una región que lleva dos décadas reconstruyéndose tras el conflicto armado. “Era una reivindicación histórica para las víctimas, una oportunidad de cerrar heridas desde el conocimiento”, enfatizó Arana.
En contraste, voceros del Ministerio señalaron que las decisiones de inversión deben regirse por criterios técnicos y legales, no por compromisos políticos. “Cada proyecto pasa por filtros rigurosos. Nuestro deber es garantizar la sostenibilidad financiera y el cumplimiento de normas de contratación pública”, aseguró un portavoz de la entidad.
Un pulso que expone la falta de articulación institucional
Choque por Universidad de los Montes de María. Foto:Cortesía
La controversia ha reabierto el debate sobre la coordinación entre los ministerios y las entidades territoriales. Analistas locales advierten que este tipo de desacuerdos internos afectan la ejecución de proyectos estratégicos y debilitan la confianza en la descentralización. “Cuando el propio Estado se contradice, las regiones pierden credibilidad ante la ciudadanía y los cooperantes”, explicó un experto en planeación territorial consultado por EL TIEMPO.
En el fondo, el caso de la Universidad de los Montes de María refleja un dilema más amplio: la tensión entre la promesa política y la realidad administrativa. Mientras el discurso presidencial apuesta por una reparación con enfoque educativo, los procedimientos técnicos y las restricciones fiscales se convierten en obstáculos que frenan los proyectos de alto impacto social.
“Lo que hoy vive Bolívar es una muestra de la distancia que puede existir entre el centro y las regiones. Si no se logra un diálogo coherente entre los ministerios, las víctimas seguirán esperando una reparación que no llega”, concluyó Arana, dejando abierta una discusión que toca fibras políticas, sociales y éticas en el país.