Radiografía de Antioquia: los desafíos estructurales que el nuevo Gobierno debe atender

La llegada del nuevo Presidente de la República, Abelardo De la Espriella, plantea una coyuntura estratégica para el futuro de Antioquia, una región que es la segunda economía de Colombia tras registrar un crecimiento superior al promedio nacional y ubicarse con el segundo ingreso per cápita más alto del país.
No obstante, según el informe ‘Radiografía de Antioquia: temas de incidencia nacional’, presentado por Mónica Almonacid Rondón, directora de Medellín y Antioquia Cómo Vamos, el destacado desempeño socioeconómico del departamento convive con profundas vulnerabilidades estructurales en materia de seguridad, salud, educación y demografía, cuya resolución excede las capacidades locales y requiere de una articulación directa y prioritaria con el Gobierno Nacional.
En el ámbito del bienestar social y el mercado laboral, Antioquia muestra avances significativos. De acuerdo con un reciente Informe de Calidad de Vida de Antioquia, sustentado en cifras del DANE, la pobreza monetaria en el departamento descendió del 32,8 % en 2021 al 24,7 % en 2024, lo que representó la salida de esta condición para cerca de 100.000 personas en el último año evaluado.
Presidente electo, Abelardo De La Espriella, en Medellín. Foto:CEET
Asimismo, la inseguridad alimentaria moderada o grave cayó del 28 % en 2024 al 20 % en 2025, beneficiando a unos 183.000 hogares. A este panorama se suma que los ingresos de los trabajadores dependientes aumentaron un 12 % entre 2021 y 2024, frente a un modesto 3 % a nivel nacional, mientras que durante el primer semestre de 2025 el número de ocupados creció un 5 %, casi dos puntos por encima de la media del país, según los reportes de la Mesa del Empleo de Antioquia.
Sin embargo, el recrudecimiento de la violencia constituye uno de los obstáculos más complejos para la estabilidad territorial.
Actualmente, los grupos armados al margen de la ley hacen presencia en al menos el 86 % de los municipios antioqueños, y los enfrentamientos armados registraron un incremento del 73 % entre 2023 y 2025.
Ataque con motobomba frente a la estación de Policía de Briceño. Foto:Suministrada.
Esta confrontación entre estructuras delictivas es la causa directa del 85 % de los homicidios que se cometen en la región y provoca el desplazamiento forzado de cerca de 20.000 personas cada año, sumado a presiones como extorsiones, amenazas y control social sobre las comunidades.
Por ello, desde la región se solicita al Ejecutivo central un fortalecimiento de la presencia institucional en los municipios más afectados y el despliegue de una estrategia integral contra economías ilícitas como la minería ilegal y el narcotráfico.
De otro lado, el sector salud vive un deterioro progresivo que impacta la calidad de vida de sus habitantes. Conforme a la Encuesta de Percepción Comparada de la Red Ciudades Cómo Vamos, el acceso a la salud se ha consolidado como la principal preocupación para el 60 % de los ciudadanos a escala nacional.
En el caso antioqueño, los problemas de atención pasaron de explicar el 7 % al 11 % de la pobreza multidimensional, su nivel más alto desde la emergencia sanitaria por la pandemia.
Crisis en la prestación de servicios de salud Foto:Archivo EL TIEMPO
En la actualidad, el 20 % de los afiliados pertenece a una EPS bajo intervención estatal. Adicionalmente, el tiempo promedio de espera para una cita de medicina general en Antioquia se sitúa en seis días, frente a los cuatro días que registra el promedio nacional.
En cuanto a infraestructura hospitalaria, a julio de 2026 el departamento cuenta con 18,3 camas por cada 10.000 habitantes, una cifra inferior al indicador del país (18,8), al de Bogotá (19,0) y distante del umbral de 25 camas recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Ante este panorama, se demanda al Estado central estabilizar el sistema de aseguramiento, trazar una ruta de saneamiento de deudas y proteger la red hospitalaria.
adultos mayores Foto:adultos mayores
A estas tensiones se añade una transformación demográfica acelerada que plantea retos inéditos.
Proyecciones oficiales indican que Antioquia comenzará a perder población en el año 2040 y, para 2050, la región albergará tres veces más adultos mayores que niños. Muestra de ello es que entre 2008 y 2024 los nacimientos disminuyeron un 43 %, pasando de casi 91.000 a cerca de 52.000 anuales, y la tasa de fecundidad cayó a cerca de un hijo por mujer.
La gravedad del envejecimiento poblacional se acentúa al considerar que, para 2024, el 70 % de los adultos mayores en el departamento no recibía una pensión, viéndose obligados a mantenerse en el mercado informal para subsistir.
Presidente electo, Abelardo De La Espriella, en Medellín. Foto:CEET
Finalmente, el sector educativo afronta una encrucijada ligada a la pertinencia y la calidad. Pese a registrar una tasa de cobertura del 96,2 % en 2024, cuatro de cada diez estudiantes antioqueños no alcanzaron las competencias mínimas requeridas en lectura crítica en las pruebas Saber 11.
Este rezago repercute de forma directa en el desarrollo económico: cerca de la mitad de la fuerza laboral no ha superado la educación secundaria y el 70 % de los jóvenes considera que la formación recibida no responde a las demandas del mercado.
Para revertir esta tendencia, las peticiones hacia la Nación se orientan a impulsar una política de calidad educativa que fortalezca la formación técnica y tecnológica en todas las subregiones, al tiempo que se ejecutan inversiones estratégicas en el Urabá y el Bajo Cauca, donde se concentra la mayor reserva demográfica del departamento.
Fuente de TenemosNoticias.com: www.eltiempo.com
En la sección: EL TIEMPO.COM -Colombia
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