Alerta sanitaria | El nuevo brote de ébola en RD Congo desborda la respuesta sanitaria: «La situación epidemiológica es poco clara y evoluciona extremadamente rápido» | elperiodico.com

Al tiempo que la Organización Mundial de la Salud (OMS) gestionaba el brote de hantavirus en un crucero en el Atlántico, un nuevo episodio de contagios por ébola empezó a extenderse en la República Democrática del Congo (RDC). La OMS declaró este nuevo brote, el decimoséptimo que enfrenta el país africano, como «una emergencia de salud pública de importancia internacional». Hasta el momento, las autoridades sanitarias han informado de 1.077 posibles casos y 246 muertes. La cifra confirmada, sin embargo, se reduce a tan solo 129 casos y 10 muertes, una diferencia que se explica por la falta de recursos para su rastreo y por las dificultades para prevenir los contagios en una zona expuesta a la violencia y a los desplazamientos internos.
«Estamos ampliando las operaciones con urgencia, pero en este momento la epidemia nos está superando», aseguró el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, el pasado lunes. El 15 de mayo, RDC confirmó declaró el brote con 246 casos y, desde entonces, el número de posibles afectados se ha multiplicado por cuatro. El retraso en la detección de este nuevo brote se debe, en parte, a que lo causa la variante Bundibugyo, un virus menos común con una tasa de letalidad de entre el 25% y el 40%, y para el que no existe tratamiento ni vacunas.
«A día de hoy, la situación epidemiológica es poco clara y evoluciona extremadamente rápido», comenta a EL PERIÓDICO Esperanza Santos, coordinadora de emergencias de Médicos Sin Fronteras (MSF). «Una de nuestras mayores preocupaciones es que no conocemos el panorama completo debido a la falta de capacidad diagnóstica y a la infradeclaración de casos«, añade.
Los contagios han cruzado ya fronteras. Uganda ha confirmado ocho infecciones y una muerte, y las autoridades han optado por cerrar fronteras para contener la entrada de más casos procedentes de RDC. «Tenemos dos países afectados y 10 países de alto riesgo», afirmó el director general de los Centros Africanos para el Control y la Prevención de Enfermedades (Africa CDC), Jean Kaseya, en una rueda de prensa virtual en la que alertó del riesgo en los territorios que comparten frontera con RDC.
Sin tratamiento ni vacunas
«A diferencia de la mayoría de brotes de ébola ocurridos en RDC, este está provocado por el virus Bundibugyo», apunta Santos. «Todos los avances en cuanto a tratamiento, vacunas y test diagnósticos que se han desarrollado en los últimos años son efectivos para las epidemias causadas por los otros virus, pero no están probadas en enfermedad causada por Bundibugyo”, añade.
En ese sentido, dentro de la OMS se debate la posibilidad de impulsar ensayos clínicos de emergencia para evaluar tratamientos en pacientes afectados por esta variante, mientras equipos científicos trabajan a contrarreloj en el desarrollo de nuevas vacunas. En el Reino Unido, el mismo grupo de investigadores que diseñó la inmunización contra el covid 19 está desarrollando una nueva vacuna contra el Bundibugyo que podría entrar en fase de ensayos clínicos en un plazo de dos a tres meses.
Mientras tanto, sin tratamiento ni vacunas, la labor de los sanitarios locales y de organizaciones como MSF se centra en el gestionar los síntomas y aumentar las probabilidades de supervivencia de los enfermos, así como en la habilitación de centros de tratamiento y unidades de aislamiento para que se puedan cumplir las estrictas medidas de prevención.
El ébola ha provocado 15.000 muertes
El ébola es una enfermedad recurrente en la región central de África. En RDC, donde se originó la enfermedad, los congoleños han gestionado otros 16 brotes. «Es importante reconocer que RDC no parte de cero. El país ha desarrollado experiencia sólida en vigilancia, campañas de vacunación, participación comunitaria, capacidad de laboratorio y atención clínica», explica Santos.
Desde los primeros brotes de ébola en 1976, en lo que hoy son la República Democrática del Congo y Sudán del Sur, el virus ha causado más de 15.000 muertes en la región. Un brote ocurrido la pasada década, entre 2014 y 2016, fue el más grande y devastador de la historia de la enfermedad. A raíz de aquella crisis, España repatrió a dos misioneros infectados, que fallecieron posteriormente, y registró además el contagio de una de las sanitarias que atendía a uno de ellos.
«Ahora estamos ante un episodio preocupante que se está produciendo en un contexto complejo», comenta a EL PERIÓDICO, Tarik Jašarević, portavoz de la OMS. La epidemia actual, surgió en la zona minera de Humboldt, en la provincia de Ituri, una zona rica por el oro y disputada por grupos armados. «La actual crisis humanitaria en Ituri, una zona remota y densamente poblada, combinada con la inseguridad, los elevados movimientos de población y de comercio, aumentan el riesgo de transmisión transfronteriza y de propagación regional», explica Jašarević.
Alerta internacional
Aunque la OMS no considera preocupante el riesgo de propagación fuera de África, algunos países han impuesto restricciones a los viajeros procedentes de la región afectada. Canadá ha activado medidas fronterizas temporales, que incluyen la suspensión de visados para residentes de la RDC, Uganda y Sudán del Sur, además de una cuarentena obligatoria de 21 días para los ciudadanos que regresen de la zona.
Estados Unidos, por su parte, ha vetado la entrada a los no ciudadanos que hayan viajado a esos países en los últimos 21 días y ha establecido controles específicos para sus ciudadanos en los aeropuertos de Washington, Atlanta, Houston y Nueva York. Además, estudia la creación de un centro de cuarentena en Kenia para ciudadanos estadounidenses con casos sospechosos o confirmados de ébola, según The Wall Street Journal. «No podemos y no permitiremos que entren casos de ébola a Estados Unidos», dijo el secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, en una reunión del gabinete el miércoles.
El riesgo Europa aún es «muy bajo», de acuerdo con la evaluación del Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades, varios países han reforzado las medidas de control. Sin embargo, Italia hizo saltar las alarmas por dos posibles casos, que después resultaron negativos, de cooperantes que regresaron a Lombardía tras un viaje de tres meses a Uganda y presentaban síntomas.
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En la sección: El Periódico – internacional
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