¿Dónde está la presidenta del Banco Central de Rusia? La larga ausencia de Elvira Nabiúlina desata una oleada de rumores | elperiodico.com

Resumen: Elvira Nabiúlina, presidenta del Banco Central de Rusia, estuvo ausente del ojo público durante tres semanas, generando especulaciones sobre un posible desacuerdo con las políticas bélicas del Kremlin. Aunque la justificación oficial fue una baja médica, medios y analistas sugirieron tensiones por su defensa de la estabilidad macroeconómica frente al gasto militar, antes de que se anunciara su reaparición en una rueda de prensa.
La prolongada ausencia de la presidenta del Banco Central de Rusia
Elvira Sajipzádovna Nabiúlina, presidenta del Banco Central de Rusia, ha estado fuera del ojo público durante tres semanas, lo que ha desatado una oleada de rumores y especulaciones. Oficialmente, su ausencia se atribuyó a una «baja médica» por un «severo resfriado». Sin embargo, medios de prensa y observadores han sugerido que podría estar motivada por un nuevo desencuentro con las políticas belicistas del Kremlin y sus defensores.
Nabiúlina, calificada como «tecnócrata» y «liberal» por medios occidentales, es reconocida por el relativo buen funcionamiento de la economía rusa en los últimos años, a pesar de las numerosas sanciones internacionales. Esta postura le ha valido críticas de ciertos sectores dentro del Kremlin que abogan por la plena militarización de la economía y la priorización del esfuerzo bélico sobre la estabilidad macroeconómica.
Eventos clave perdidos durante su ausencia
La presidenta del Banco Central de Rusia faltó a varios eventos importantes que habitualmente forman parte de su agenda:
- El 4 de junio, no participó en un panel de debate en el Foro Económico de San Petersburgo, una cita a la que suele asistir anualmente.
- Cinco días después, canceló su participación en una conferencia de la Asociación Nacional de Participantes en el Mercado de Valores.
- Al día siguiente, no acudió a una reunión agendada con el presidente Vladímir Putin, en la que se trataron temas como los tipos de interés y la inflación.
Finalmente, el servicio de prensa del Banco Central anunció este lunes que Nabiúlina participaría este viernes en una rueda de prensa tras una reunión de la junta directiva de la institución, lo que, al menos de forma aparente, pondría fin a cualquier disputa que hubiera podido surgir en estos días.
Análisis sobre su posición en el Kremlin
Según el politólogo Ruslán Aisin, en declaraciones a la emisora Radio Svoboda, Nabiúlina «no pertenece ni al círculo de amigos de Putin, ni a la corporación» de exmiembros de los servicios secretos de la que procede el propio presidente de Rusia. Aisin la describe como «una figura a la que se ha encargado la estabilidad» financiera de la economía y considera que es cuestión de tiempo que abandone su cargo.
El experto reveló que Nabiúlina solicitó en un informe dirigido al Kremlin una reducción del gasto militar, propuesta que Putin habría rechazado. Durante su ausencia, se realizaron nombramientos en puestos inmediatamente inferiores al suyo.
Condiciones para su continuidad y el hermetismo del poder
El mandato de Nabiúlina finaliza en junio de 2027. Sin embargo, la cadena independiente rusa TVDozhd, con sede en Ámsterdam, ha asegurado que la funcionaria ha comunicado al líder del Kremlin su disposición a mantenerse en el puesto hasta junio del próximo año si la guerra continúa por los derroteros actuales. No obstante, en caso de que las autoridades opten por «declarar la ley marcial» e impongan «el cierre de las fronteras», la directora del Banco Central abandonaría su puesto inmediatamente.
El caso de Nabiúlina, según un periodista de ‘Nóvaya Gazeta’, ilustra la realidad que enfrentan los integrantes de los círculos de poder en Rusia, donde «es difícil entrar, pero es más difícil incluso salir». Los expertos coinciden en que el Kremlin es una estructura de poder hermética, poco interesada en que circulen informaciones sobre su funcionamiento interno.
Trayectoria y logros económicos
En su hoja de servicios, Nabiúlina cuenta con importantes logros. Evitó una masiva depreciación del rublo tras la anexión de Crimea en 2014, sorteó los problemas económicos derivados de la crisis del COVID-19 y consiguió mantener tasas de crecimiento positivas de la economía rusa tras la invasión a gran escala de Ucrania en 2022.
Partidaria de la ortodoxia financiera, en 2023 ordenó elevar los tipos de interés del 7,5% al 21% para frenar la inflación derivada de los enormes gastos militares del país. En una ocasión, justificó esta medida ante los diputados rusos afirmando que «sin una política monetaria estricta, la economía podría sufrir de estanflación«, es decir, bajo crecimiento y elevada inflación.
Inquietud en Moscú ante su posible partida
En Moscú, muchas voces se inquietan ante la posible marcha de Nabiúlina. De materializarse, su partida abriría tiempos muy diferentes, no solo para la economía rusa, sino también para la vida política y el desarrollo de la guerra en Ucrania.
En la sección: El Periódico – internacional
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