España explora en contactos empresariales la solución sueca como alternativa a Francia para fabricar el caza europeo | elperiodico.com

La noticia de la defunción del proyecto FCAS (Future Combat Air System, o futuro caza europeo) tal como se conocía hasta ahora (francés, alemán y español), ha sido recibida entre participantes españoles con y sin uniforme, más que con luto, con cierto alivio. No porque en Madrid se deseara este desenlace, sino porque se desbloquea y busca otro camino un plan clave para la defensa de Europa que acumula demasiados retrasos, obstruido por la falta de acuerdo entre la aeronáutica francesa Dassault y la rama alemana de Airbus.
Se espera aún, no obstante, el certificado de defunción, pues no ha habido todavía comunicado oficial, solo un avance de agencia al que todos los implicados consultados dan credibilidad. Se espera de hecho que se haga oficial el fin de la alianza franco-hispano-alemana estos días, en los que en Berlín se celebra la feria aeroespacial militar ILA.
Suecia y la experiencia de los aviones de combate Gripen de Saab se erigen como la principal alternativa para colaborar en la fabricación del avión. Y lo acreditan no solo las impresiones de fuentes consultadas este lunes en el ecosistema militar-industrial, también hechos recientes y significativos. Mientras cada vez disimulan menos sus prisas los militares, conscientes de que Europa ha perdido el tren de los cazas furtivos de 5ª generación –como el F35 norteamericano, hasta ahora in competencia- pero no puede agrandar el escalón llegando tarde a la sexta.
Contactos en Madrid
El proyecto FCAS y la alianza con Francia no acaban del todo: lo que se finiquita es el acuerdo para fabricar el caza, pues Francia prefiere continuar con la línea nacional de los Rafale, su producto exclusivo. Pero seguiría el resto de la colaboración: el NGWS, o sistema de armas de nueva generación para el caza europeo, y la nube de combate, que es la parte que más importa a España, pues es la que lidera la tecnológica española Indra.
El FCAS podría llegar en un futuro a tener dos cazas diferentes, uno colectivo y otro exclusivamente francés, pero un mismo sistema de armas y una misma nube de comunicaciones en la que integrar durante el combate el inmenso volumen de información que debe administrar un caza de sexta generación: sensores propios y los de diversos drones, detectores en tierra, radares, buques, plataformas terrestres, tropas, satélites…
Desde que, a finales del año pasado, la alianza FCAS daba señales de naufragio, se barajó en la industria española de defensa la posibilidad de una entrada de Suecia en el consorcio ocupando la silla de Francia, o invitar a firmas italianas. Italia ha sido prácticamente descartada: Leonardo ha invertido demasiado en el proyecto GCAP con Reino Unido y Japón como para diversificar o dejarlo. Pero Defensa secunda la intención de la UE de que el proyecto sea lo más europeo y homogéneo y lo menos individual posible, y apoya la creación de otro consorcio europeo, pese a que «España y Alemania podrían hacer solas el caza», advierte una de las fuentes consultadas.
No parece que el camino vaya por ahí. El pasado 12 de mayo, un grupo de empresarios y militares españoles acudían a la residencia del embajador de Suecia en España, en el distrito madrileño de Chamberí, para tomar parte en el Sweden-Spain Defence Forum. La delegación española estuvo encabezada por altos representantes de Indra, Airbus España, Escribano M&E, Navantia e Integrasys, entre otras firmas. Por parte sueca, Saab, Kongsberg Maritime, Scania Defence y el Nordic Shield Group (NSG), entre otras aeronáuticas, electrónicas, de automoción y armamento.
Aquel contacto que comenzó a las 8 de la mañana con un desayuno también contó con participación institucional: de lado sueco, la delegada sueca de defensa, Malin Persson; por parte española, el DIGEID, como le conocen los militares, o sea, el teniente general Miguel Yborra, director general de Estrategia e Innovación de la industria de defensa en el ministerio que dirige Margarita Robles.
Un día antes, la delegación sueca había mantenido contactos B2B (ahora se llama así a entrevistas directas entre negocios) y le había mostrado una panorámica de la industria española de defensa la patronal TEDAE. Pero, de todos las visitas, puede que la más significativa fuera la mantenida esos días por los empresarios suecos en los centros de producción de Indra en diversos puntos de la Comunidad de Madrid.
Suscríbete para seguir leyendo
Fuente de TenemosNoticias.com: www.elperiodico.com
En la sección: El Periódico – internacional
También te puede interesar




