La guerra de Irán deja a EEUU con escasez de misiles defensiva Thaad o Patriot | elperiodico.com

La guerra de Estados Unidos contra Irán ha agravado la escasez mundial de sistemas de defensa antimisiles y ha puesto bajo presión a Washington y a sus aliados, desde Ucrania hasta Taiwán.
Según un análisis citado por el medio estadounidense Axios, el ritmo de consumo de interceptores ha superado ampliamente la capacidad de producción de la industria estadounidense, lo que podría generar un déficit prolongado durante varios años. El problema se ha vuelto especialmente crítico tras el uso intensivo de interceptores de sistemas Patriot y THAAD en Oriente Próximo. Irán ha lanzado ataques certeros contra las bases de Estados Unidos en los países aliados del Golfo, de Arabia Saudí a Qatar o Emiratos Árabes Unidos, además de Israel.
«No deberíamos estar utilizando interceptores de un millón de dólares para derribar drones de 20.000 dólares. Al final, simplemente te quedas sin ellos», resume a preguntas de EL PERIÓDICO el senador demócrata estadounidense Rubén Gallego durante un encuentro organizado por el Real Instituto Elcano. «Tenemos el dinero para reponerlos, pero no el tiempo. Es un reflejo de lo mal planificada que estuvo esta guerra en todos los aspectos, especialmente en el terreno defensivo».
1.000 gastados, 172 recibidos
Según el último informe del Center for Strategic and International Studies (CSIS), las reservas estadounidenses de interceptores no podrían recuperarse completamente antes de 2029, incluso considerando el aumento récord del presupuesto de defensa impulsado por la Administración Trump.
Estados Unidos recibió apenas 172 interceptores Patriot en el año fiscal 2026, pese a que en la guerra con Irán se habrían empleado más de 1.000.
«Es muy significativo que Estados Unidos haya llegado tan al límite en unas pocas semanas de guerra y contra un adversario de tercera categoría como Irán, que no es ni China ni Rusia», opina a este diario Guillermo Pulido, analista de defensa y autor de ‘Disuasión multiinestable. El poder igualador de la precisión y la guerra de salvas en la tercera era nuclear’.
29/05/2024 Turquía.- La OTAN intercepta un tercer misil lanzado desde Irán en espacio aéreo de Turquía. / Bernd Wüstneck/dpa / Europa Press
Según el experto, el problema de fondo está en que la planificación militar de las Fuerzas Armadas estadounidenses está desfasada.
Durante la Guerra Fría, Estados Unidos tenía una industria de defensa preparada para conflictos largos, con un consumo masivo de munición y material, como ocurrió en las guerras de Corea o Vietnam. Después llegó un proceso de consolidación empresarial: se pasó de 75 empresas de defensa en 1980 a los cinco grandes conglomerados actuales: Lockheed Martin, Boeing, Raytheon, Northrop Grumman, General Dynamics.
Menos empresas, menos fábricas y otro concepto de guerra: se esperaban conflictos cortos, de un mes o dos. Bastaba con acumular municiones poco a poco durante años para cubrir ese escenario.
Irán comprendió ese punto débil estadounidense, y se dedicó a acumular un enorme arsenal de misiles, en lugar de poner todo su esfuerzo en una gran fuerza aérea o una enorme armada. Se preparó para una lógica de ‘guerra de salvas’ en la que lo importante es cuánto puedes aguantar un pulso de disparos de munición, en palabras de Pulido. Teherán parece haber logrado su objetivo: agotar las defensas de su oponente.
Aliados desprotegidos
«Todo esto ha desestabilizado a nuestros aliados en Taiwán y Corea del Sur, porque estamos retirando parte de sus capacidades defensivas para dirigirlas a esta guerra», afirma Gallego. «Es otra prueba de hasta qué punto esta guerra estuvo mal pensada. Creyeron que podían entrar en una guerra con Irán –un país que todos sabíamos que tenía esta capacidad, que todos habíamos visto enviar drones Shahed a Rusia para usarlos en Ucrania– y aun así no estar preparados, pese a que Ucrania llevaba mucho tiempo ofreciéndonos ayuda [antidrones]. Fue una muestra de ego al más alto nivel no haber aceptado esa ayuda».
Mientras, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, pide urgentemente más misiles defensivos para hacer frente a los ataques rusos. Subraya que Ucrania depende casi por completo de los sistemas Patriot estadounidenses para interceptar misiles balísticos. Esta semana, la capital, Kiev, ha sufrido uno de sus peores ataques rusos, con al menos 90 misiles y 600 drones. Solo una parte ha podido ser interceptada, mientras otros proyectiles alcanzaban museos, comercios y edificios de viviendas.

Kodiak, Alaska (EE. UU.), 30/07/2017.-Un interceptor THAAD en pleno lanzamiento / US DEFENSE MISSILE AGENCY
La presión también alcanza a Taiwán, que teme un eventual conflicto con China y se enfrenta a retrasos en entregas de armas estadounidenses. El Pentágono asegura que mantiene capacidad suficiente para proteger el territorio nacional, el Departamento de Defensa ha acelerado contratos con empresas como Lockheed Martin, Boeing y RTX para multiplicar la producción de interceptores y otros sistemas avanzados, asegura Axios. La creciente demanda global obliga a replantear qué amenazas interceptar, con qué tecnología y a qué coste.
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