Los hijos de Trump invierten en empresas beneficiadas con contratos de la administración del padre | elperiodico.com

Cuando Harry Truman abandonó la presidencia de Estados Unidos en 1953 lo hizo con solo su pensión del ejército, de 113 dólares mensuales, y la advertencia de que «sacar provecho comercial del prestigio y la dignidad del cargo de presidente» era inmoral.
Para Donald Trump, la lección es otra. El magnate republicano ha explotado su posición de poder con una serie de negocios que le han permitido embolsarse al menos 2.200 millones de dólares solo en el primer año de su regreso a la Casa Blanca, según su reciente declaración patrimonial.
La sombra de la corrupción también se extiende a su familia. En particular, a sus hijos Donald Trump Jr. y Eric Trump, implicados en multitud de acuerdos comerciales atravesados por los conflictos de interés. El último escándalo que salpica al clan apunta a que ambos han invertido en más de una docena de empresas de tecnología militar que posteriormente han ganado al menos 3.200 millones de dólares en contratos con el Gobierno y otros 3.100 millones en opciones de contratos futuros, según destapa una investigación de The Washington Post.
En la mayoría de casos detectados, Eric y Don Jr. invirtieron en contratistas consagrados como SpaceX o Anduril y en start-ups que buscan tejer alianzas con el Pentágono después que su padre accediese a la presidencia del país. Aun así, 10 de las 15 empresas en las que participan tenían contratos gubernamentales antes de su entrada.
Los dos hijos mayores de Trump han invertido en una docena de firmas de defensa receptoras de contratos gubernamentales por un valor total de hasta 6.300 millones
La tecnología de defensa es la última industria en la que la familia Trump ha penetrado, no la única. Los tentáculos de The Trump Organization, el conglomerado familiar que catapultó al actual presidente, abrazan el sector inmobiliario, la construcción, la hostelería, el entretenimiento, la edición de libros, la gestión de modelos, el comercio minorista, la aviación privada, los servicios financieros o los medios de comunicación.
Escándalos con criptomonedas
Sin embargo, el que recientemente ha levantado más sospechas es World Liberty Financial, una firma de criptomonedas fundada en 2024 por los hijos de Trump y los de Steve Witkoff, el multimillonario inversor inmobiliario reconvertido por el presidente en enviado especial de EEUU en Oriente Medio. Este y otros criptoproyectos generaron 1.400 de los 2.200 millones de dólares que Trump ganó en 2025.
World Liberty Financial se ha visto envuelta en varios escándalos. Tan solo cuatro días antes que Trump jurase el cargo, una firma de inversión controlada por el jeque Tahnoon bin Zayed Al Nahyan, hermano del presidente de Emiratos Árabes Unidos, acordó pagar 500 millones de dólares para hacerse con el control del 49% de la criptoempresa, según desveló The Wall Street Journal. Pocas semanas después, la administración Trump autorizó a la federación de petromonarquías islámicas del Golfo Pérsico comprar cientos de miles de chips para inteligencia artificial diseñados por Nvidia. Witkoff y el jeque emiratí negociaron el acuerdo, destapó The New York Times.
El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, reunido con el enviado especial de la Casa Blanca a Oriente Medio, Steve Witkoff. / Kobi Gideon/ EFE
Para más inri, mientras Trump y sus dos hijos mayores animaban a los inversores a participar en proyectos tan inestables como su criptomoneda meme, lo que generó pérdidas en muchos casos, sus gestores financieros movían parte de los ingresos de la familia a activos más seguros como las carteras de acciones y bonos, resalta un análisis de Reuters.
Inversiones sospechosas
Eric y Donald Trump Jr. también están implicados en otros negocios que levantan sospechas. Ambos son propietarios parciales de Dominari Securities, una firma de inversión con sede en la Torre Trump de Nueva York con la que han realizado movimientos opacos que apuntan a conflictos de interés.
Así, a finales de 2025 compraron el 20% de una empresa de Kazajistán que, tan solo seis días después, se vio beneficiada por el acuerdo que permite a EEUU acceder al tungsteno del país asiático, el preciado metal necesario para fabricar cabezas de misiles o chips informáticos, según ha desvelado The New York Times. Los hijos del secretario de Comercio, Howard Lutnick, también se lucraron con negocios paralelos vinculados al convenio.
Los hijos de Howard Lutnick y Steve Witkoff, altos cargos del Gobierno, también se están lucrando con operaciones financieras opacas que apuntan a un conflicto de interés
El clan Trump, el clan Lutnick o ambos tienen vínculos financieros con al menos 14 empresas de minería que colaboran con el Gobierno estadounidense en proyectos estratégicos, según el análisis del diario neoyorquino. Los datos públicos apuntan a que todas ellas se han beneficiado directamente de ayuda financiera de la administración trumpista o aspiran a lograrlo por un valor total que supera los 8.900 millones de dólares.
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