El apoyo técnico de Bielorrusia al vuelo de drones rusos agrava la tensión con Ucrania

La vulnerabilidad militar de Bielorrusia frente a Ucrania es un hecho. El propio Aleksandr Lukashenko lo ha reconocido públicamente. El mandatario bielorruso confesó que «todo» en su país «está a la vista del Ejército ucraniano», durante una entrevista publicada el 16 de junio en … Al Arabiya. La postura oficial de Minsk es que no participa en la guerra. Kiev, por el contrario, considera que la permisividad y connivencia de Lukashenko favorece los ataques rusos contra Ucrania. Por este motivo, Volodímir Zelenski lanzó un ultimátum: o Bielorrusia retira las estaciones repetidoras de señal en las regiones de Gomel y Brest, o Ucrania lo hará por sí misma.
El difícil equilibrio sobre el que intenta navegar Lukashenko con respecto a la guerra lo ha colocado en un terreno complicado. Ahora las presiones también llegan desde Kiev. El plazo ucraniano termina este viernes. Por el momento no ha habido respuesta bielorrusa.
Ucrania sostiene que el equipo militar instalado en territorio bielorruso facilita los ataques de drones rusos contra la población civil y mejora su alcance. Se trata de una red de repetidores de señal ubicados en torres de control fronterizo. Los dispositivos tendrían la capacidad de rastrear objetivos y corregir las rutas de vuelo. «En su territorio, a lo largo de dos óblasts fronterizos con Ucrania, hay equipos que ajustan el fuego contra la población ucraniana», destacó el presidente ucraniano.
Aumento de los drones
El portavoz del Servicio Estatal de Guardia Fronteriza de Ucrania, Andrii Demchenko, declaró el 6 de junio que en las últimas semanas ha habido un aumento del número de drones rusos que cruzan el espacio aéreo de Minsk para atacar a Ucrania. Según The Guardian, las fuerzas ucranianas han contabilizado un aumento del 20% de los drones de vigilancia rusos en la zona desde principios de año.
Kiev ha estado pendiente de la situación en su frontera norte desde 2022. Pero a finales de mayo, algo parece haber cambiado. Zelenski mandó reforzar la frontera entre su país y Bielorrusia, concretamente en las regiones de Kiev y Cherníhiv. El jefe del Ejército ucraniano, Oleksandr Sirsky, aclaró poco después que la amenaza de una nueva ofensiva rusa desde territorio bielorruso era real. En Ucrania están convencidos de que Putin está presionando a Lukashenko para que participe activamente en la guerra.
Para que Rusia pueda ejercer una amenaza real desde territorio bielorruso tendría que congregar hasta 70.000 soldados, afirma el general Oleksandr Pivnenko, comandante de la Guardia Nacional.
Las advertencias de Zelenski han sido escuchadas en Minsk y también en Moscú. La agencia estatal de noticias bielorrusa Belta publicó un comunicado del titular de Exteriores ruso el domingo. Serguéi Lavrov declaró: «Entendemos perfectamente el enfoque que ha planteado el presidente Lukashenko. Bielorrusia es nuestro aliado, pero Bielorrusia no participa en la guerra». Ese mismo día el ministro de Defensa bielorruso, Viktor Khrenin, destacó que su estrategia militar consiste en «evitar verse involucrados en un conflicto y garantizar la seguridad de los ciudadanos».
Precedentes en los ataques
Las preocupaciones ucranianas sobre el papel de Minsk tienen antecedentes muy concretos. En 2022, columnas militares de las fuerzas de ocupación partieron desde Bielorrusia con la intención de tomar Kiev. Zelenski enfatizó precisamente esta cuestión el pasado viernes. «Cuando comenzó la guerra a gran escala, fuimos atacados por misiles que mataron a niños y adultos. Y Alexander Lukashenko lo sabe. Un gran número de misiles fueron lanzados desde Bielorrusia». Ahora, destaca el mandatario, la situación es muy diferente y en Minsk saben que «Ucrania responderá».
Otro de los reproches ucranianos tiene que ver con la industria petrolera bielorrusa. Zelenski afirma que «es uno de los proveedores clave para el ejército ruso«. Según las autoridades del país en guerra, el suministro de gasolina de Bielorrusia a Rusia se multiplicó por trece en comparación con el mismo período del año anterior, y el suministro de diésel se triplicó.
Kiev está llevando a cabo una campaña sistemática de ataques de largo y medio alcance contra la industria petrolera rusa y su logística energética. Crimea, la península ucraniana ocupada por Rusia desde 2014, enfrenta la peor crisis de combustible desde que comenzó la guerra a gran escala. Las autoridades designadas por el Kremlin en este territorio decretaron la prohibición de la venta de gasolina para empresarios y civiles. Ucrania quiere bloquear con el uso intensivo de sus drones a la península. En otras regiones rusas se han observado colas en las gasolineras, incluyendo en las principales ciudades de la Federación Rusa, Moscú y San Petersburgo.
Los drones y misiles de largo alcance ucranianos que enfilan las refinerías rusas a cientos de kilómetros de la frontera tienen capacidad para alcanzar cualquier punto del territorio bielorruso. «Somos conscientes de que nuestras principales infraestructuras vitales, logísticas y de producción, serían objeto de ataques. Como ellos informaron, tienen marcados 500 objetivos en territorio de Bielorrusia», reconoció Lukashenko.
Fuente de TenemosNoticias.com: www.abc.es
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