Irán y Estados Unidos buscan en Doha una salida al pulso por Ormuz

Donald Trump anunció una reunión con Irán en Doha después de que Teherán «solicitara conversaciones» tras cuatro días de fuego cruzado en Ormuz. El anuncio del presidente se produjo poco después de que un funcionario estadounidense filtrara a los medios que tanto Estados Unidos como … Irán habían acordado detener los ataques y permitir que los buques se muevan libremente por el Estrecho, algo que no sucede desde el jueves. El anuncio de Trump no fue secundado por Teherán y el viceministro de Exteriores, Kazem Gharibabadi, declaró que no planean mantener «conversaciones técnicas» en Qatar esta semana.
La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, confirmó a la cadena Fox que «el enviado especial Witkoff y Jared Kushner viajarán a Doha para reuniones de alto nivel esta semana mientras seguimos discutiendo el memorando de entendimiento». En palabras de Leavitt, «al margen de esas conversaciones de alto nivel, estarán las conversaciones técnicas». Este matiz es importante ya que Gharibabadi se refirió expresamente a reuniones de carácter técnico, no dijo nada sobre un posible encuentro de carácter político entre mediadores.
Ormuz, y no el programa nuclear, se ha convertido en el tema central de las negociaciones entre Teherán y Washington. La guerra lanzada por Trump y Benjamin Netanyahu ha generado un problema que no existía antes y la república islámica se aferra a Ormuz como su arma más importante de presión. Irán exige tener el control del cruce y atacó a dos barcos que trataron de transitar sin su permiso. La república islámica interpreta que, de acuerdo con el artículo 5 del memorando, debe tener la autoridad para organizar ese tráfico.
Estos ataques provocaron, además de los bombardeos de represalia de Estados Unidos, una drástica caída en el tráfico marítimo. El día con más tránsito fue el miércoles con 70 cruces y, tras el ataque del jueves, el sábado circularon 29 y 12 el domingo, según datos de la empresa de seguimiento marítimo Kpler. Todo un problema para los planes de Trump de mejorar el mercado energético. La nota positiva es que las dos partes siguen apostando por mantener abierta la vía diplomática, aunque esta necesitará mucho más que los 60 días previstos.
A la espera del resultado de la cumbre en Doha, hay una vía paralela diplomática abierta entre Irán y Omán. Los viceministros de Exteriores de ambos países mantuvieron una reunión en Mascate sobre la futura gestión del estrecho de Ormuz. Los responsables omaníes señalaron un día más que no son partidarios de imponer un peaje al tráfico por el Estrecho, pero abrieron las puertas a un sistema de «tasas por servicios», que consideran legales desde el punto de vista internacional y están discutiendo con sus vecinos iraníes.
Además de Ormuz, otro de los temas que estará sobre la mesa en Qatar serán los fondos congelados de Irán en el pequeño reino del Golfo. El presidente, Masoud Pezeshkian, adelantó que unos 5.300 millones de euros de los activos congelados en Doha serán liberados en virtud del memorando. «Según los planes establecidos, unos 5.300 millones de euros de un total de 10.500 millones de euros de fondos iraníes en Qatar serán liberados y devueltos al país», dijo Pezeshkian.
El presidente, Masoud Pezeshkian, adelantó que unos 5.300 millones de euros de los activos congelados en Doha serán liberados en virtud del memorando
Israel en el Líbano «a largo plazo»
En el frente libanés, Israel volvió a bombardear el sur del país un día más y el ministro de Defensa, Israel Katz, declaró que, más allá de los dos lugares acordados de los que saldrá como parte de un programa piloto, el Ejército no se retirará «ni un milímetro» hasta que Hizbolá sea desarmado. Katz señaló que no cree que el Ejército libanés vaya a «convertirse de repente en leones cargando contra Hizbolá», y que, por tanto, la presencia del Ejército israelí en el Líbano será «a largo plazo». Katz lamentó que «si no hubiera habido una vinculación entre los escenarios del Líbano e Irán, Hizbolá habría colapsado», una crítica dirigida a Trump.
Por parte libanesa, el presidente del Parlamento y aliado del Partido de Dios, Nabih Berri, dijo que el acuerdo entre los Gobiernos de Israel y el Líbano «no pasará y no será implementado en su forma actual» ya que se trata de «un acuerdo de imposiciones, no un acuerdo que preserve los derechos del Líbano».
Fuente de TenemosNoticias.com: www.abc.es
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