Israel acuerda devolverle al Líbano dos zonas ocupadas en el sur del país

La república islámica aplica en Ormuz la estrategia de hechos consumados y la Guardia Revolucionaria advirtió un día más de que el paso por el estrecho «solo es posible por las rutas anunciadas por Irán». Omán anunció el jueves la apertura de una nueva … ruta próxima a sus costas en coordinación con la Organización Marítima Internacional, pero los iraníes aclararon que, tanto si los barcos pasan por aguas territoriales iraníes como omaníes, deben estar en plena coordinación con Teherán.
El mismo jueves un buque con bandera de Singapur que transitaba por la nueva ruta fue atacado por un proyectil desconocido y, 24 horas después, al menos tres petroleros extranjeros que intentaron cruzar «sin autorización» iraní tuvieron que darse la vuelta después de una advertencia de la Guardia Revolucionaria.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump , acusó a las autoridades de Irán de lanzar un ataque con drones contra buques en aguas del estrecho de Ormuz, lo que calificó de «violación estúpida» del acuerdo preliminar alcanzado la semana pasada.
Kazem Gharibabadi, viceministro de Exteriores, declaró ante los medios que «cualquier ruta paralela o toma de decisiones al margen de las consideraciones de Irán como estado costero es inaceptable». El memorando firmado con Estados Unidos recoge que la república islámica «hará los arreglos necesarios, utilizando sus mejores esfuerzos» para garantizar el paso seguro de los buques comerciales, una formulación vaga y abierta a interpretaciones diferentes como la que trata de imponer Teherán, cuyo deseo es instaurar un sistema de tasas superados los primeros 60 días de negociación. Gharibabadi advirtió además de que cualquier falta de coordinación con Teherán llevaría a la suspensión de las rutas paralelas, como la propuesta por Omán.
Los niveles más altos desde el inicio de la guerra
El tráfico marítimo a través de este paso clave para la energía mundial ha comenzado a recuperarse y el miércoles alcanzó su nivel más alto desde el inicio de la guerra. Entre 70 y 80 buques lograron atravesar la entrada del golfo Pérsico, según diferentes páginas especializadas en el rastreo marítimo.
En esta semana en la que Marco Rubio hizo una gira por el Golfo para pedir el apoyo de sus aliados al memorando, Teherán trata de sentar las bases para un nuevo status quo con Ormuz bajo su control. El ministerio de Exteriores iraní calificó la declaración conjunta de Estados Unidos y los países del Golfo de «intervencionista, irresponsable y provocadora» e instó a sus vecinos a apoyar la iniciativa para una zona libre de armas nucleares en Oriente Medio, «en lugar de alinearse con políticas que presentan a Irán como una amenaza». Ali Akbar Velayati, asesor del líder supremo, recordó a los países del Golfo que la estabilidad regional «está en deuda con la gestión del estrecho de Ormuz que Irán ha ejercido durante un siglo», y añadió que «Occidente no ha traído a la región más que saqueo y violencia».
Irán combina la fuerza con la diplomacia y el responsable de Exteriores, Abbas Araghchi, habló por teléfono con su homólogo emiratí, Abdullah bin Zayed. Abu Dabi defiende que la diplomacia es la opción preferida desea que Ormuz vuelva a la situación previa a la guerra. Teherán piensa de otra manera y esto puede convertirse en un obstáculo importante para recomponer las relaciones entre Irán y el Golfo.
Acuerdo en Líbano
En una jornada en la que el Ejército de Israel volvió a abrir fuego al sur de Líbano y mató al menos a 7 personas, las delegaciones israelí y libanesa en Washington alcanzaron un acuerdo marco para que el Ejército comience a retirarse parcialmente del sur de Líbano. Las fuerzas israelíes se retirarán de dos áreas situadas dentro de la llamada «zona de seguridad», aunque no aclararon la fecha, y serán reemplazadas por miembros de las fuerzas libanesas. El acuerdo llegó tras una tensa quinta ronda de conversaciones, descrita como «la más difícil» hasta ahora, y bajo la presión de Estados Unidos, que no quiere que el frente libanés le complique el acuerdo con Irán. Según el texto, los israelíes permanecerán a lo largo de la llamada «línea amarilla» y no se retirarán de la zona de la fortaleza de Beaufort. En la fase inicial, no se permitiría a los residentes regresar a las comunidades libanesas de la frontera, medida que afecta a 200.000 personas.
El secretario general de Hizbolá, Naim Qassem, dijo en un discurso televisado que «Israel no tiene otra opción que retirarse por completo de cada centímetro de nuestra tierra libanesa… Israel debe marcharse sin condiciones». Mientras funcionarios libaneses e israelíes se veían de nuevo las caras en conversaciones directas con la mediación estadounidense, Qassem señaló que la milicia chií no aceptará «ni normalización, ni ganancias para Israel, ni presencia parcial en suelo libanés… Israel debe marcharse humillado y derrotado, y eso es lo que ocurrirá».
Fuente de TenemosNoticias.com: www.abc.es
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