¿Qué tanto pueden cambiar las realidades medidas por un sondeo frente al resultado final de una elección en el lapso de una semana? La respuesta es contundente, tal y como quedó demostrado este domingo en la primera vuelta de las elecciones presidenciales de Colombia. Ninguna de las firmas de opinión pública logró acertar plenamente el desenlace del ganador y casi todas incurrieron en los mismos errores de cálculo.
Únicamente AtlasIntel logró aproximarse al veredicto de las urnas, que vio al candidato Abelardo de la Espriella imponerse con 43,7% de los sufragios sobre Iván Cepeda, quien alcanzó 40,9%. Desde una perspectiva menos técnica, se podría interpretar que la encuestadora anticipó el escenario, pero no el orden de los factores: un empate técnico y una inminente segunda vuelta para la presidencia colombiana.







