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Opinión

¿Por qué la crisis de la democracia?

📅 🕐 01 Dic 2025🔗 Fuente: TenemosNoticias.com🕑 4 min de lectura
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Hablar de democracia implica hacer un viaje por la historia. Es la Historia, el conocimiento que puede documentar los eventos que han resguardado las circunstancias a partir de las cuales ha sido posible la construcción de las realidades que suscriben la vida del hombre. Aún cuando a decir de la teoría filosófica, “(…) las circunstancias son criaturas cinceladas por el hombre (…)” lo cual haría ver que la democracia representa una suerte de formación cuya sustentación la constituye la incumbencia y competencia del hombre.

Escrito así, tal como se lee e interpreta, las dinámicas sociopolítica y socioeconómica llevan la democracia a instituir las libertades que abren los espacios necesarios y suficientes para que los derechos humanos permitan al hombre -en cada época histórica- darle curso abierto a su pensamiento. Pero como sus idearios, son los fundamentos sobre los cuales se erigen las realidades que exaltan el desempeño del hombre en materia política, social y económica, los principios y valores de la democracia comienzan a contaminarse de las variables que configuran las mismas realidades. 

La historia tiene conciencia 

Además, los tiempos que siguieron a la emergencia de la democracia, dada las ligerezas y prontitudes propias de las realidades propias del avance y crecimiento del mundo, confundieron axiomas, algoritmos, criterios y conceptos. En consecuencia, tales confusiones obnubilan manejos, funciones y diligencias en el entorno del avance que comenzaba a alcanzarse por influjo discrecional de intereses políticos, necesidades. Sobre todo, de reivindicaciones sociales, económicas, culturales, administrativas y organizacionales, principalmente. 

Ni siquiera, las dimensiones cognitivas que inspiraron las ideas y aportes de Séneca, Platón y Aristóteles en la concepción de la democracia, no contuvieron la avalancha de premisas coyunturales -de todo género fáctico- que intervinieron el orden de cómo tan notables filósofos concibieron la democracia greca configurada como modelo de gestión política.

Aunque problemas de esta magnitud y sentido, mellan la incidencia de ideologías que, en principio, fueron acogidas por sociedades enteras, según sus propios intereses y expectativas de vida. Tanto que actualmente, las ideologías han padecido de tantos inconvenientes, que los modelos políticos aceptados o acentidos, se han visto desplazados. 

Realidades irritantes

En consecuencia, los efectos de las complicaciones que fecundaron distintas ideologías acuciadas por la necesidad de formalizar sistemas políticos, como se ha demostrado de la democracia, en un principio derivaron en serias complicaciones que, proporcional y progresivamente, fueron incrementándose hasta que derivaron en vacuidades. futilidades o insignificancias. Tan críticas situaciones, facilitaron sus respectivos desarreglos. Fue el caso de la democracia la cual causó graves atisbos a su esencia ideológica, operativa y funcional. 

Actualmente, la democracia es objetivo de urdidas prácticas que han llevado a que su administración y utilización se haya visto menguada. No podría obviarse que, aunque la democracia sigue siendo el mejor sistema de gobierno existente en comparación con otros igualmente afectados por problemas de variadas índoles, se ha reconocido que no conducen a la praxis de un sistema político perfecto. 

Sin embargo, aunque esta aseveración plantee alguna verdad a pesar que hoy se cuestiona, sus fallas superan cualquier error o falla de otras formas de gobierno como el totalitarismo o la monarquía absoluta. La historia política contemporánea, es testimonio fidedigno de tal consideración. 

Al cierre

Quizás, el problema mayúsculo que afronta la democracia, se halla centrada en el momento cuando la misma entra en choque con un nuevo orden económico o social, como en efecto se ha forzado instaurar. Fundamentalmente, por razones que afectan libertades y derechos humanos. O porque, a la democracia le ha sido “cuesta arriba” comprender las ventajas del carácter deliberativo que potenciaría su capacidad de hacer más ecuánime o acusar una mayor tendencia al equilibrio de los factores operacionales sobre los cuales se cimienta su ejercicio. 

O como lo refirió la Dra. Laura Nelly Medellín Mendoza, en la Revista Mexicana de Ciencias Políticas (2011), las dificultades que rozan el ejercicio democrático, revisadas de cara a la necesidad inducida ante la conveniencia de “(…) construir un modelo de esfera pública inserto (su accionar) en el marco de la gobernanza”, fuerzan las realidades a actuar en confabulación con factores de gruesa inestabilidad y desgaste político-institucional. 

Es así como se ha llegado a hablarse de algunos “corto-circuitos” que han perjudicado la funcionalidad de la democracia. Siempre de manera progresiva y proporcional a la incidencia de dificultades coyunturales. 

Y aunque esta disertación, ha rasguñado algunas consideraciones que podrían dar con posibles respuestas a la pregunta que intitula estas líneas de opinión, lo disertado podría contrariar comentarios que se escuchan en boca de muchos anti-políticos, escandalosos, inmediatistas, agoreros o tramoyistas, cuando magnifican todo bullicio político, hostigando a la comunidad con la pregunta: ¿Por qué la crisis de la democracia?

Fuente de TenemosNoticias.com: www.analitica.com

En la sección: Opinión archivos – Analitica.com

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