Simón Belisario quiere romper la “hiperdependencia” de la UCV

Pese a los reclamos por cambios en la fecha, está previsto que este 10 de julio se celebren las elecciones estudiantiles en la Universidad Central de Venezuela (UCV). Simón Belisario aspira a la presidencia de la FCU y asegura ser la opción de los estudiantes preocupados por los problemas internos de la “casa que vence la sombra”.
Caracas. Como estudiante de Derecho, Simón Belisario entiende que para cambiar algunas cosas se requieren reformas legales. Por eso plantea como sus banderas el trabajo para romper la “hiperdependencia” de la Universidad Central de Venezuela (UCV) al Gobierno a través del déficit presupuestario y promete, de resultar electo presidente de la Federación de Centros Universitarios (FCU), trabajar por los problemas internos de “la casa que vence la sombra”.
El 10 de julio serán las elecciones en las que este joven de 21 años aspira a convertirse en el nuevo líder de la principal universidad de Venezuela y en sus propuestas plantea trabajar por becas dignas para los estudiantes, mejoras al comedor y un buen servicio de transporte, a través de acuerdos con sectores empresariales que puedan ayudar.
“Queremos fomentar la inversión y participación privada, facilitando espacios para generar ingresos propios que ayuden a disminuir esta asfixia”, explicó en entrevista con Crónica.Uno.
Simón, respaldado por la plancha de “A la universidad”, cree en sus posibilidades de ganar si vencen los “intereses internos de la universidad” y si los estudiantes votan masivamente en este proceso que ha enfrentado fuertes críticas por el cambio en la fecha y la altisonancia de los ataques de un sector y del otro.
“Por nosotros no va a votar toda Venezuela, ni van a votar personas que estén en Estados Unidos, que te vean en los distintos medios y las distintas redes. Yo no milito en ningún partido político y mi interés ahora mismo es la universidad”, sentenció este joven oriundo de San Juan de los Morros, en Guárico.
Estas son sus propuestas e ideales:
¿Cuáles son esos problemas universitarios en los que concentrarías tu gestión al frente de la FCU?
—Lo primero es la reforma de la Ley de Universidades, porque ahí se ve la hiperdependencia de la universidad pública respecto al Estado, lo cual viola nuestra autonomía presupuestaria. Queremos fomentar la inversión y participación privada, facilitando espacios para generar ingresos propios que ayuden a disminuir esta asfixia.
Al mejorar lo presupuestario, tendremos capacidad para resolver el transporte, que no se da abasto, y el comedor, que no cuenta con los insumos ni las proteínas necesarias para la cantidad de estudiantes que somos.
También debemos luchar por becas dignas; cinco dólares no alcanzan para nada, ni siquiera para copias.
Es la triada de siempre: transporte, comedor y becas…
—Sí, pero atacando el problema mayor de la hiperdependencia.
Además, la universidad se está quedando atrás. Debemos revisar los pensums (planes de estudio) y cronogramas académicos de distintas carreras. ¿Cómo es posible que en pleno 2026 no veamos Inglés Jurídico en Derecho? Hay pensums con más de 30 años sin renovarse. Si no nos adaptamos, las universidades privadas nos van a pasar por encima y nosotros somos la primera universidad del país, no podemos quedarnos atrás.
Sobre esa triada histórica de problemas, ¿crees que hay algo distinto que se pueda hacer y que no haya sido intentado por liderazgos anteriores?
—Después del 3 de enero se abrió una brecha para el cambio y una transición democrática, lo que también nos abre puertas a los estudiantes. Podemos sentarnos en una mesa de negociación seria.
Ahorita nos devolvieron la Zona Rental, hay que pensar en eso. Tienen una deuda de 16 millones de dólares por los espacios de Zona Rental; el gobierno debería pagar eso y devolverle el control a la universidad. Debemos analizar bien cómo se utilizarán esos recursos y quién los manejará. Es seguir ejerciendo presión para que nos den el presupuesto que corresponde.

¿Qué te motivó a asumir esta candidatura?
—Desde pequeño me ha interesado la política universitaria y ayudar a las personas. Todos los estudiantes hemos pasado roncha desde jóvenes; yo tengo 21 años y entiendo la situación. Siento que, a veces, quienes ostentan la representación no escuchan al estudiante por estar pensando en otros intereses.
Yo estoy aquí para escuchar, atender y buscar soluciones a los problemas específicos de cada facultad y escuela.
¿Cuáles crees que han sido los aciertos y desaciertos de la gestión pasada, considerando que están divididos y que una parte te respalda a ti y la otra es quien adversa tu candidatura?
—Siento que uno de los principales problemas de esta Federación es que, si bien debe tocar temas de la agenda nacional es fundamental, no todo puede ser política nacional. No se puede descuidar la universidad; si lo hacemos, estamos descuidando la labor fundamental de la FCU.
Como crítica constructiva, creo que se ha fallado al no delegar funciones. La Federación no es solo el presidente y vicepresidente; debemos contar con distintas secretarías que se ocupen de la gestión interna, mientras otros atienden la agenda nacional. No podemos dedicar toda la estructura a lo nacional.
¿Te ves en la política nacional al egresar de la universidad?
—Estamos arrancando, pero lo principal es dedicarnos a lo que estamos: somos estudiantes y nuestra labor fundamental es ayudar a la universidad. Si en un futuro se da una oportunidad, se valorará, pero mi intención no es utilizar la FCU como un trampolín político para brincar a una concejalía o una diputación. Mi objetivo es trabajar por la universidad y aportar en la transición política del país.
Ante el cambio de fecha de las elecciones para el 10 de julio, cuando muchos estudiantes ya no estarán, ¿cómo los motivarán a participar?
—Es un problema grave porque muchas facultades estarán de vacaciones. Pero tenemos una responsabilidad como estudiantes; es importante renovar la representación. Vamos a fomentar el «uno por uno», hablando persona a persona, para explicar que es su decisión quién los representará.
Nosotros estamos visitando las distintas facultades y escuelas con los equipos de nuestra alianza, conversando con la gente y activando el acompañamiento. Tenemos tiempo todavía para llegar a todas las escuelas, pero es retador porque son 49.
Tienes una contrincante muy mediática que parece eclipsar la opinión pública. ¿Cómo haces para contrarrestar eso desde lo interno y qué posibilidades tienes de vencer?
—Creo que sí hay posibilidades de vencer porque la otra plancha ha tratado de politizar la universidad, y eso es lo primero que no hay que hacer. Nosotros somos estudiantes, no políticos.

Ellos tienen medios muy fuertes porque vienen del partido político que lidera la oposición, pero los que votan son los estudiantes de la universidad. Mi plan es visitar salón por salón, escuchar al estudiante y mantener la independencia. A nosotros nos han llamado «tibios» por no pertenecer a un partido, pero el 28 de julio demostramos que la voluntad de millones de venezolanos no pertenece a un solo partido. Yo soy un candidato independiente y pienso mantener esa postura.
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Fuente de TenemosNoticias.com: cronica.uno
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