Los cuerpos de socorro están desplegados, pero la ayuda institucional sigue siendo críticamente insuficiente en múltiples sectores debido a la magnitud de la catástrofe. Tras los devastadores terremotos del 24 de junio, el gobierno nacional declaró a La Guaira en «zona de desastre».
La situación del auxilio sobre el terreno se divide de la siguiente manera:
Despliegue oficial activo: Equipos de Protección Civil, bomberos, paramédicos y cuerpos policiales se encuentran en varios puntos removiendo escombros y rescatando personas con vida. Se ha reportado el traslado de heridos hacia centros asistenciales como el Hospital Periférico de Catia.
Zonas sin asistencia (Falta de personal): Residentes y periodistas en sectores críticos como Playa Grande, Catia La Mar (Avenida El Ejército), Tanaguarena, Macuto y Los Corales denuncian una alarmante escasez o ausencia total de rescatistas oficiales. En las residencias Luisa Cáceres de Arismendi (OP36) y la OPP30 de La Llanada, los propios vecinos y grupos de voluntarios particulares están intentando remover las estructuras colapsadas con sus manos ante los gritos de auxilio bajo las ruinas.
Servicios y Refugios: Las escuelas a nivel nacional han sido suspendidas y habilitadas como refugios y centros de acopio. El servicio de gas doméstico fue cortado preventivamente en la entidad para evitar explosiones.