“Soy pobre, por eso manejo eléctrico”: el sorprendente modelo chino que hizo masivos estos carros en clases populares | Internacional

En la mayoría de países, comprar un vehículo eléctrico es una decisión asociada al estatus, al poder adquisitivo o a la conciencia ambiental; mientras que en China, por el contrario, es simplemente lo más lógico, sobre todo para quienes buscan ahorrar; tal y como lo reseña un reciente informe de la BBC News.
“Manejo un auto eléctrico porque soy pobre”, dice sin rodeos Lu Yunfeng, un taxista en Cantón; cuyo testimonio a periodistas de este medio, es solo uno entre millones que muestran cómo el país más poblado del mundo ha transformado un artículo de lujo en un bien de consumo masivo.
Más información: Ecopetrol y Reficar jalonan baja en ingresos y ganancias de 1.000 empresas más grandes
La BBC cuenta que hoy, casi la mitad de los automóviles vendidos en China son eléctricos. y la transformación no fue espontánea, sino que responde a una visión de largo plazo, una inversión multimillonaria del Estado y una capacidad de ejecución industrial sin precedentes.
Todo comenzó a principios de siglo, cuando las autoridades chinas decidieron que el futuro no estaba en competir con las grandes marcas de gasolina, sino en adelantarse a una tecnología emergente y el entonces ministro de Ciencia y Tecnología, Wan Gang, notó que las calles de las grandes ciudades estaban inundadas de vehículos extranjeros.
Vehículos eléctricos
iStock
Ante la imposibilidad de competir en calidad con ellos, propuso cambiar las reglas del juego, por lo que en lugar de seguir desarrollando motores a combustión, China apostaría todo a los vehículos eléctricos.
Esa estrategia se consolidó en los planes quinquenales del gobierno, y a partir de la década de 2010 comenzaron los grandes subsidios. Acá la BBC cuenta que el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS) relaciona que entre 2009 y 2023 China invirtió al menos US$231.000 millones para consolidar el ecosistema de estos automotores.
Así las cosas, se subsidiaron no solo a los fabricantes de autos, sino también a los consumidores, a las empresas de baterías, a las redes de carga y a los proveedores de energía; todo con el fin de generar un impulso a esta industria.
Lea también: Telecom: ¿qué era esta empresa, cómo funcionaba y por qué se acabó?
Infraestructura, tecnología y escala
Por otra parte, la BBC reseña que uno de los resultados más visibles es la infraestructura pública, ya que China tiene la red de recarga más grande del mundo, con estaciones distribuidas especialmente en grandes ciudades; lo que permite que la autonomía del vehículo deje de ser un problema, incluso en recorridos urbanos extensos.
Además, el país ha consolidado una posición dominante en la producción global de baterías y empresas como CATL, fundada apenas en 2011, hoy produce un tercio de las baterías utilizadas en vehículos eléctricos en el planeta. Otras compañías como BYD, que empezó fabricando baterías para celulares, se transformaron en líderes globales de vehículos eléctricos, superando incluso a Tesla en ventas.

China
iStock
Esa capacidad de manufactura ha reducido los costos de producción, haciendo posible la venta de modelos como el Mona Max de XPeng por tan solo US$20.000, incluyendo conducción autónoma, entretenimiento digital, comandos de voz y asientos reclinables. En el país donde alguna vez reinaron las bicicletas, los jóvenes ven estos autos como una elección natural y funcional.
Pero no se trata solo de tecnología y la BBC cuenta que los incentivos económicos han sido determinantes, dado que los ciudadanos reciben exenciones fiscales, subsidios por cambiar vehículos contaminantes por eléctricos y tarifas reducidas para recargas. Además, mientras que las matrículas vehiculares pueden costar miles de dólares en las ciudades más pobladas, debido a políticas para controlar la congestión, las de los eléctricos son gratuitas.
Esto explica por qué los trabajadores de sectores populares han optado masivamente por los eléctricos y como señala el taxista Lu Yunfeng, hoy gasta una cuarta parte de lo que antes pagaba por gasolina y mientras “los ricos conducen coches de gasolina porque tienen recursos ilimitados. Para mí, un vehículo eléctrico es lo más lógico”, afirma.
Otras noticias: Reformas estructurales serían el camino para sacar del jaque a la estabilidad fiscal
Riesgos y desconfianzas
El auge chino también genera inquietudes. En Reino Unido, un exdirector del MI6 calificó a los eléctricos chinos como “computadoras sobre ruedas” que podrían ser controladas remotamente desde Pekín y aunque BYD ha negado estas afirmaciones y asegura altos estándares de seguridad de datos, el debate recuerda tensiones similares sobre empresas como Huawei o TikTok.
A pesar de estas preocupaciones, el liderazgo de China en vehículos eléctricos ya es un hecho. Para muchos, el país está al frente de la transición energética más importante del siglo. Y como dijo uno de los entrevistados por la BBC: “El mundo debería agradecer a China por traer esta tecnología”.
Fuente de TenemosNoticias.com: www.portafolio.co
En la sección: Sección
También te puede interesar




