qué variedad utilizar para cada receta

Pocas cosas comparables al sabor de un buen tomate de esos que huelen a rama y te dejan un regusto a umami en la boca. Aunque el tomate es una fruta de esas que podemos encontrar en el supermercado en cualquier época del año, lo cierto es que el verano es su momento más álgido, por lo que nada como aprovechar la temporada de esta fruta para preparar las recetas más deliciosas.
Ni podemos ni queremos concebir la vida sin tomate, y aunque podemos encontrar infinidad de variedades en el mercado, si lo que queremos es sacarle el máximo partido, dependiendo de la receta debemos elegir un tipo de tomate u otro.
Para tomar en crudo, para triturar, para cocinar… no todas las variedades de tomate se comportan de igual manera, y para tener claros los conceptos básicos a la hora de elegir tomates, nada como hacer caso a los que más saben.
Las 4 claves para elegir un buen tomate
A pesar de que cada variedad es más óptima para un tipo de receta, todos los tomates son tomates, y por ello tienen características en común. Independientemente de que la variedad que tengamos en la mano sea más adecuada para la elaboración que queremos preparar o no, para que nuestro plato salga rico es fundamental que el tomate sea bueno y esté en su punto. ¿Cómo lo sabemos?
Si tenemos en cuenta la procedencia, debemos intentar en la medida de lo posible que se trata de tomates de origen local y en de temporada. En cuanto al olor, si utilizamos el sentido del olfato debemos sentir aroma a tomate maduro.
¿Qué pasa con la textura? Aunque no tiene que estar blando, tiene que ceder ligeramente a la textura, que el bocado vaya a ser gustosos. En cuanto al color, a no ser que sea tomate raf, tiene que tener un color homogéneo, no estar por unos lados rojo y por otros lados verde.
Qué tipo de tomate para qué tipo de receta
El tomate pera es uno de los más comunes. Esta variedad de forma alargada y sabor dulzón es originario de Cataluña y, al ser un tomate de piel fina, con pocas pepitas y sabor dulce es ideal para las sopas frías del verano, como el salmorejo o el gazpacho, o para elaborar salsas de tomate caseras.
Por su parte, el tomate de ensalada es el más óptimo, como su propio nombre indica, para preparar ensaladas aderezadas con vinagre, aceite y sal. Lo ideal es cortarlo en rodajas así que, cuando vayas a comprar tomate de ensalada, procura que sean grandes y de piel dura.
El tomate de rama es una de las variedades que más nos va a aguantar en el frigorífico. Se trata de tomates más pequeños que el de ensalada aunque con una textura bastante firme también. Se trata de la variedad que mejor combina con el pan, por lo que es ideal para sándwiches, bocadillos o tostadas, entre otras elaboraciones.
En cuanto al tomate canario, se trata de un híbrido entre el de ensalada y el de rama, ya que es ideal, tanto para añadir a las ensaladas o para triturar. Se trata de un tomate de piel gruesa y carne firme que podrás reconocer por su forma redonda.
Por su parte, el tomate cherry por su tamaño, sabor y textura son ideales para tomar como snacks como toppings en ensaladas o pizzas.
En cuanto al tomate kumato, que tiene un color más oscuro y un sabor más dulzón, es una variedad ideal para hacer sopas frías, salsas o pisto por su toque dulce.
Fuente de TenemosNoticias.com: www.20minutos.es
En la sección: 20MINUTOS.ES – Gastronomía
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