El croata, Vitomir Maričić, estableció un nuevo récord mundial al contener la respiración bajo el agua durante 29 minutos y 3 segundos, demostrando que el cuerpo humano tiene capacidades por explotar.
Sin embargo, para poder realizar esta increíble hazaña, el apneista dedicó varios años de su vida en un entrenamiento que le permitiera desarrollar la capacidad de tolerar la hipoxia (bajos niveles de oxígeno) y la hiperoxia (altos niveles de oxígeno).
El croata dominó técnicas mentales y físicas para alcanzar su objetivo. Foto:Instagram: @maverick2go
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El objetivo del deportista era probar sus propios límites mentales y fisiológicos para superar el tiempo de su compatriota, Budimir Šobat, quien en 2021 logró durar 24 minutos bajo el agua aguantando la respiración.
En ese sentido, Vitomir decidió someterse a una preparación especial que consistía en combinar ejercicios cardiovasculares como natación, trote y ciclismo con técnicas de respiración diafragmática.
La finalidad de su rutina era poder aumentar la capacidad de sus pulmones para que los órganos poco a poco se acostumbraran a almacenar una mayor cantidad de oxígeno dentro del organismo.
Otro de los aspectos a resaltar, es que el deportista no trabajó únicamente en su estado físico, sino también, en el psicológico, por lo que logró desarrollar una fortaleza para gestionar la ansiedad y el miedo.
Vitomir durante uno de sus entrenamientos. Foto:Instagram: @maverick2go
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Así consiguió establecer un nuevo récord mundial
Para que el croata enfrentara el mayor desafío de su vida necesitó una piscina de tres metros de profundidad. Estando en la orilla, Vitomir inhaló oxígeno puro durante 10 minutos y luego ingresó al agua.
Esta técnica le permitió iniciar con reservas superiores a las de un ser humano que toma aire de forma normal. Además, al estar completamente sumergido, el apneista optó por permanecer inmóvil en el fondo de la estructura.
El apneista intentó reducir sus movimientos musculares para no gastar oxígeno. Foto:Instagram: @maverick2go
“Mentalmente sabía que no iba a rendirme”, expresó el deportista, haciendo referencia a que la concentración es clave, ya que lo más difícil de su disciplina son las contracciones del diafragma.
Pese a los riesgos con los que cuenta la apnea, Vitomir consiguió superar la marca de su compatriota y elevar el marcador de la apnea en los Guinness World Records, desafiando las capacidades de su propio cuerpo.