Ir al contenido
Nacionales

“EEUU se prepara para atacar Venezuela”.

📅 🕐 01 Nov 2025🔗 Fuente: puntodecorte.net🕑 5 min de lectura
Maduro Venezuela EEUU
Compartir:

Un artículo de El Nuevo Herald asegura que EEUU se prepara para atacar bases militares en Venezuela. El texto escrito por el Galardonado periodista Antonio Maria Delgado con más de 30 años de experiencia, especializado en la cobertura de temas sobre Venezuela, asegura que que la administración Trump ha decidido atacar instalaciones militares dentro de Venezuela, con posibles bombardeos inminentes en cuestión de días o horas.

Esta afirmación se basaría en fuentes con conocimiento de la situación que hablaron con el Miami Herald. Estos planes, también reportados por el Wall Street Journal, buscan destruir instalaciones usadas por el Cartel de los Soles, una organización de narcotráfico que Washington acusa de estar encabezada por el presidente Nicolás Maduro y controlada por altos miembros de su régimen. Los objetivos incluyen decapitar la jerarquía del cartel, que se estima exporta alrededor de 500 toneladas de cocaína al año hacia Europa y Estados Unidos.

¿Cuál sería el objetivo?

Las fuentes declinaron especificar si Maduro es un objetivo directo, pero una de ellas afirmó que su tiempo “se está acabando” y que “Maduro está a punto de encontrarse atrapado y pronto podría descubrir que no puede huir del país, incluso si lo intentara”. Agregó que “lo peor para él es que ahora hay más de un general dispuesto a capturarlo y entregarlo, plenamente consciente de que una cosa es hablar de la muerte, y otra es verla venir”.

Washington ha duplicado la recompensa por información que conduzca a la captura de Maduro, elevándola a 50 millones de dólares —la mayor recompensa de este tipo jamás ofrecida—, y ofrece 25 millones de dólares por la captura de varios lugartenientes clave, incluyendo al ministro del Interior Diosdado Cabello, a quien se cree a cargo de las operaciones del cartel, y al ministro de Defensa Vladimir Padrino López, quien enfrenta cargos por narcotráfico en Estados Unidos.

La Casa Blanca minimizó los informes el viernes por la mañana, con la subsecretaria de prensa Anna Kelly declarando: “Las fuentes anónimas no saben de qué están hablando. Cualquier anuncio relacionado con la política hacia Venezuela provendría directamente del Presidente”. El presidente Trump negó haber tomado una decisión sobre atacar objetivos militares dentro de Venezuela cuando se le preguntó el viernes a bordo del Air Force One.

Más recompensa

En agosto, la fiscal general de Estados Unidos, Pam Bondi, anunció el duplicamiento de la recompensa previa de 25 millones de dólares sobre Maduro, afirmando que él lidera el Cartel de los Soles, incrustado en las fuerzas armadas venezolanas, y que colabora con grupos violentos como la mega pandilla venezolana Tren de Aragua, el Cartel de Sinaloa de México y otras redes criminales transnacionales. Bondi describió a Maduro como “uno de los mayores narcotraficantes del mundo y una amenaza para nuestra seguridad nacional”, y señaló que el aumento busca “cerrar el cerco” en torno a él.

Estados Unidos ha incrementado drásticamente su presencia militar frente a las costas de Venezuela como parte de una operación para desarticular el narcotráfico y redes criminales vinculadas al régimen de Caracas. Una de las primeras acciones de Trump tras regresar a la Casa Blanca en enero de 2025 fue instruir al Departamento de Estado para designar a ciertos carteles como organizaciones terroristas y criminales transnacionales, incluyendo al Tren de Aragua y al Cartel de los Soles.

En agosto, Estados Unidos reunió un gran despliegue en el sur del mar Caribe, cerca del norte de Venezuela, creando una Fuerza de Tarea Conjunta que incluyó inicialmente tres destructores equipados para defensa aérea, antisubmarina y antimisiles, y un grupo anfibio con unos 4.500 soldados. La misión ha involucrado patrullas marítimas con aviones de reconocimiento P-8 y vuelos de vigilancia de largo alcance para trazar rutas de narcotráfico.

En septiembre, el despliegue se reforzó con 10 cazas F-35B basados en la Base Aérea de Ceiba en Puerto Rico, y drones armados MQ-9 Reaper en el aeropuerto Rafael Hernández de la misma isla. Funcionarios estadounidenses indican que estas aeronaves pueden ejecutar ataques de precisión contra laboratorios, pistas clandestinas, vehículos o embarcaciones vinculados al narcotráfico.

Portaaviones entra al juego

El 24 de octubre, el secretario de Defensa Pete Hegseth ordenó el ingreso al Caribe del portaaviones USS Gerald R. Ford y su grupo de ataque, que incluye el crucero USS Normandy y los destructores USS Thomas Hudner, USS Ramage, USS Carney y USS Roosevelt. Este grupo cuenta con más de 4.000 efectivos y alrededor de 90 aeronaves de combate, y es descrito por oficiales venezolanos retirados que hablaron con el Herald como el eje central de una “fase final” para neutralizar líderes del Cartel de los Soles y del Tren de Aragua, y golpear objetivos fijos y móviles dentro de Venezuela.

Hasta ahora, la fuerza se ha usado principalmente en operaciones marítimas, con ataques contra lanchas rápidas que transportaban narcóticos —la mayoría interceptadas frente a las costas venezolanas—, resultando en la muerte de 61 presuntos traficantes. Funcionarios de la administración afirman que las operaciones se trasladarán pronto a tierra, ya que los traficantes son menos propensos a arriesgar viajes marítimos detectables. La magnitud del despliegue ha llevado a analistas a concluir que el objetivo final es la salida del régimen de Maduro, aunque funcionarios estadounidenses han dado pocos detalles sobre acciones dentro del país.

Opinión de expertos

Expertos citados dudan de una ocupación prolongada, alineada con la postura de Trump. Elliott Abrams, representante especial de Estados Unidos para Venezuela durante el primer mandato de Trump, dijo al columnista del Herald Andrés Oppenheimer: “Lo que él prefiere son operaciones puntuales, como el asesinato del general iraní Qasem Soleimani o los ataques contra instalaciones nucleares en Irán. No creo que quiera algo que pueda alargarse”. Abrams recordó que incluso la invasión de Panamá en 1989 requirió unos 30.000 soldados.

Mark F. Cancian, coronel retirado de la Marina y asesor principal del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS), señaló que las fuerzas desplegadas son suficientes para ataques y disuasión, pero no para una invasión: “No hay suficiente poder de combate para una invasión, pero sí hay suficiente para ataques aéreos o con misiles contra los carteles o el régimen de Maduro”.

Fuente de TenemosNoticias.com: puntodecorte.net

En la sección: Nacional Archivos – Punto de Corte

🔂 ¿Te gustó la noticia? Compártela:
Compartir:
🔗 Fuente original: puntodecorte.net ·

También te puede interesar

¡Copiado al portapapeles!

Mi resumen de noticias

WhatsApp