La tarde del pasado viernes, Estados Unidos llevó a cabo un bombardeo en territorio venezolano que acabó con la vida de Héctor Guerrero, conocido por su alias “Niño Guerrero”. Se trató de un bombardeo de precisión que no solo puso fin al máximo líder del Tren de Aragua, sino que dejó al desnudo la narrativa falsa del chavismo sobre la megabanda, aquella que iba del “es un mito” al “es una ficción creada por la mediática internacional”.
Durante años, el régimen de Nicolás Maduro asumió una postura en la que optó por guardar silencio institucional en relación con la megabanda Tren de Aragua, a pesar de que diversas ONG y medios de comunicación nacionales e internacionales denunciaban constantemente su existencia dentro y fuera de Venezuela. De ese silencio se pasó a afirmar que la misma no existía o había sido desmantelada.






