Estas son las razones por las que Marriott cierra su hotel en Málaga apenas tres meses después de su inauguración

El cierre repentino del hotel Salitre de Málaga, operado por Sonder Holdings Inc. bajo la marca Marriott International, ha sacudido al sector turístico andaluz. Apenas tres meses después de su apertura, el establecimiento de 95 habitaciones ha bajado la persiana de forma súbita, dejando a huéspedes y empleados en la incertidumbre.
Detrás de esta clausura se esconde una historia de alianzas empresariales fallidas, tensiones financieras y una ruptura que pone en cuestión este modelo de expansión hotelera. Según un comunicado oficial de Marriott International al que ha tenido acceso el Economista , la cadena ha rescindido su acuerdo con Sonder Holdings Inc. «por incumplimiento de contrato». Como consecuencia, Sonder deja de estar afiliada al programa Marriott Bonvoy y sus propiedades ya no pueden reservarse a través de los canales de Marriott.
Trabajadores y huéspedes afectados
La clausura intempestiva del hotel ha dejado sin empleo a decenas de trabajadores locales, contratados apenas semanas antes de la apertura. Además, más de un centenar de huéspedes han tenido que abandonar el hotel de forma inmediata, y se han anulado las reservas previstas para las próximas semanas. Marriott ha indicado que es su «prioridad inmediata» apoyar a los clientes que reservaron mediante sus canales directos.
La colaboración entre Marriott y Sonder se anunció hace poco más de un año como una fórmula innovadora para integrar viviendas turísticas y hoteles boutique en el ecosistema Marriott. El acuerdo contemplaba la incorporación de hasta 9.000 unidades al portafolio internacional de la cadena, ofreciendo un modelo híbrido entre alojamiento tradicional y apartamento turístico. El hotel malagueño, inaugurado en agosto de 2025, era uno de los proyectos pioneros en España.
Sin embargo, la operación se ha visto truncada por las dificultades financieras de Sonder, que acumulaba pérdidas millonarias y problemas de liquidez desde mediados de año. Al parecer la compañía habría incurrido en incumplimientos operativos y contractuales, lo que ha llevado a Marriott a poner fin al acuerdo de forma inmediata. El inmueble, propiedad de un fondo inmobiliario local, queda ahora sin operador ni marca, a la espera de una posible reactivación bajo otra enseña internacional.
El caso ha generado inquietud entre los actores turísticos de la capital, donde el auge del turismo urbano y de lujo está impulsando la llegada de grandes marcas internacionales en los últimos años. Además, las reservas anuladas y la salida forzosa de huéspedes han generado un efecto reputacional que Marriott ha tratado de contener con rapidez, subrayando que la decisión «responde exclusivamente a un incumplimiento de su socio operador».
Fuente de TenemosNoticias.com: www.eleconomista.es
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