El proyecto NAOSS digitalizará el «DNI» de la Antigüedad: más de 7.500 cilindro-sellos del Museo del Louvre

Son pequeños cilindros de piedra tallada, testigos mudos de la burocracia, el arte y la fe de civilizaciones que se extinguieron mucho antes de que existiera el papel. Cada uno de ellos, apenas del tamaño de un dedo meñique, encierra escenas e inscripciones que permiten identificar a funcionarios, divinidades y miembros de las élites. Ahora, un equipo de especialistas ha decidido catalogar de forma sistemática los que se conservan en el parisino Museo del Louvre , en uno de los mayores esfuerzos de documentación patrimonial emprendidos jamás sobre este tipo de objetos.
El proyecto se llama NAOSS (Numérisation d’Antiquités Orientales: Sceaux et Scellements) y su ambición impresiona: digitalizar en alta definición una de las colecciones de glíptica más importantes del planeta, custodiada por el Departamento de Antigüedades Orientales del Louvre. Hablamos de más de 7.500 evidencias de sellos y cilindro-sellos, a las que se suman miles de improntas y documentos sellados, repartidos por cinco grandes regiones del Oriente Próximo antiguo, desde Mesopotamia hasta la península arábiga.
Detrás de la iniciativa están Clélia Paladre y Nicolas Benoit, del propio museo, junto con Nordine Ouraghi, de la asociación Archaïos, y el investigador Grégory Chambon, de la EHESS. Con este ambicioso proyecto, el equipo de investigación busca responder a una pregunta: ¿cómo organizaban su vida cotidiana, su comercio y su fe sociedades que vivieron hace miles de años y qué huella física nos han dejado de ello?
El proyecto NAOSS busca digitalizar en alta definición una de las colecciones de glíptica más importantes del planeta: la del Museo del Louvre.

¿Qué es exactamente un cilindro-sello?
Antes de abordar la magnitud del proyecto, conviene aclarar qué es un cilindro-sello. Se trata de una pequeña piedra tallada en forma de rodillo, con figuras y símbolos tallados en relieve en su superficie curva. Al hacerlo rodar sobre una tablilla de arcilla húmeda, el cilindro dejaba impresa una escena continua y repetida, como si se tratase de rueda de imprenta en miniatura.
Se tiene constancia de su uso desde el IV milenio a. C. para autentificar documentos, sellar vasijas de aceite o certificar la propiedad de mercancías. Eran, en cierto modo, la firma digital o el DNI de la Antigüedad, imposibles de falsificar. Junto a ellos, los timbres o sellos-estampilla cumplían una función parecida. Se aplicaban por presión directa sobre la arcilla, sin necesidad de hacerlos rodar.
Las improntas (las marcas que ambos dejaban sobre la arcilla húmeda) son, a su vez, el testimonio de su uso cotidiano en templos, palacios y mercados de Mesopotamia, Irán, el Levante, Anatolia o Asia Central. Su estudio permite reconstruir quién comerciaba con quién y bajo qué autoridad.
La dispersión de materiales en museos y colecciones impedía establecer conexiones entre talleres, estilos artísticos y rutas comerciales separadas por miles de kilómetros.

Un catálogo de siete milenios por digitalizar
Las cifras del material arqueológico con el que trabaja NAOSS resultan impresionantes: cerca de 5.500 sellos-cilindro y timbres, unas 2.100 improntas selladas sobre tablillas u otros soportes y 3.000 impresiones modernas realizadas expresamente para su estudio. En conjunto, más de 7.500 evidencias directas de sellos, producidas entre el sexto milenio antes de Cristo y el primer milenio de nuestra era: siete mil años de sellado ininterrumpido.
Ningún museo del mundo había intentado documentar un conjunto tan completo aplicando criterios homogéneos. Hasta ahora, la información sobre estas piezas se encontraba dispersa en fichas antiguas, publicaciones incompletas de distintas décadas y fotografías de calidad muy desigual. Todo esto dificultaba enormemente comparar un sello mesopotámico con otro procedente de la península arábiga o de Anatolia, por ejemplo. Esa dispersión impedía establecer conexiones entre talleres, estilos artísticos y rutas comerciales separadas por miles de kilómetros. NAOSS busca eliminar esa fragmentación mediante un protocolo único, aplicado a cada pieza y validado internacionalmente.
NAOSS sistematizará cerca de 5.500 sellos-cilindro y timbres, unas 2.100 improntas selladas sobre tablillas u otros soportes y 3.000 impresiones modernas realizadas expresamente para su estudio.

La tecnología que revela lo invisible a simple vista
Para lograrlo, el equipo ha recurrido a tres herramientas de precisión: un escáner 3D de alta resolución capaz de captar detalles de micras, un estudio de fotogrametría con iluminación controlada y una cúpula de imagen por transformación de reflectancia (RTI). Esta última técnica, adaptada de los modelos digitales de superficie que se emplean en topografía, convierte cada sello en una suerte de mapa de calor. De este modo, las variaciones de color muestran la profundidad exacta de cada incisión grabada hace milenios.
Gracias a esta visualización, los trazos que resultaban casi ilegibles a simple vista, desgastados por miles de años de manipulación, comercio y uso diario, se vuelven nítidos, hasta el punto de revelar detalles iconográficos que ni los propios conservadores habían advertido antes. Cada cilindro-sello, además, se «desenrollará» digitalmente. Se generará una imagen plana y continua de toda la escena grabada, tal y como la habría visto un escriba antiguo al desplegar su impresión sobre la arcilla húmeda.

Un tesoro que por fin saldrá de los depósitos del museo
Al terminar cada ficha, con modelos 3D, fotografías, medidas y despliegues texturizados, el equipo la publicará en la página web de las colecciones del Louvre, De este modo, el material será accesible tanto para especialistas como para cualquier curioso desde su ordenador. Esto significa que, por primera vez, una investigadora en Buenos Aires o un estudiante en Manila tendrá la posibilidad de comparar el detalle de un sello sirio con otro procedente de Irán sin tener que viajar a París. La colección, por tanto, dejará de ser un archivo físico reservado a unos pocos para convertirse en una herramienta compartida de conocimiento sobre cómo las sociedades antiguas organizaron su administración, su comercio y su imaginario religioso.
Fuente de TenemosNoticias.com: muyinteresante.okdiario.com
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