¿Cuál es la diferencia entre pilongas y castañas?

Es otoño y, por lo tanto, temporada de castañas, y más asadas. Se trata de de los frutos secos que logran invadir, con su olor, gran parte de las calles de las ciudades de España. Además de contar con numerosos beneficios para la salud como su bajo aporte en grasas y su alta cantidad en fibra, se trata de un alimento que se puede disfrutar de cualquier manera, integrándolo en recetas como postres o guisos calientes y contundentes.
La castaña fresca es una de las más conocidas, aunque podemos encontrar otras opciones como las pilongas, populares especialmente en el norte y oeste de España. Son el mismo alimento, pero la diferencia principal reside en su conservación, algo que explicamos a continuación.
¿Qué son las castañas pilongas?
Las castañas pilongas son famosas en zonas como Galicia, El Bierzo y León. La diferencia principal con las frescas es que se trata de «una castaña ahumada y desecada, entonces es un fruto seco, uno de los mejores que hay», señala el chef Francisco Solana Ayala, en un vídeo publicado en su cuenta de YouTube.
No se debe relacionar el nombre de castañas pilongas con la castaña que crece en el castaño de las Indias, un árbol que pertenece a la familia de las sapindáceas. Estas últimas no son comestibles, ya que tienen una toxina llamada esculina que es venenosa para las personas y los animales.
Sin embargo, tal y como expresa la Real Academia Española (RAE), son distintas. La RAE describe el nombre de ‘castaña pilonga’ como «una castaña que se ha secado al humo y se guarda todo el año», mientras que la ‘castaña de Indias, o castaña loca’ es un «fruto no comestible» y «semejante a la castaña común».
Propiedades y beneficios de las castañas
El beneficio nutricional principal de las castañas es su alto contenido en hidratos de carbono complejos que otorgan al organismo energía. De hecho, la Fundación Española de Nutrición (FEN) señala que «los hidratos de carbono han de ser la fuente más importante de energía en nuestra dieta» y que este fruto seco posee un bajo contenido calórico.
En cuanto a los minerales, la FEN explica que la castaña es fuente de potasio, esencial para cuidar de nuestra salud del corazón, y de fósforo, que contribuye a mantener una correcta salud ósea y dental y a reparar células y tejidos. También es fuente de fibra, que ayuda a mantener una correcta digestión y a prevenir problemas como el estreñimiento.
Según la FEN, por cada 100 gramos de porción comestible, la castaña puede contener:
- Energía: 209 kcal
- Proteínas: 3 g
- Hidratos de carbono: 40 g
- Magnesio: 36 mg
- Potasio: 500 mg
- Fibra: 6,8 g
Fuente de TenemosNoticias.com: www.20minutos.es
En la sección: 20MINUTOS.ES – Gastronomía
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