Los gestores de fondos ven que las empresas se están pasando de frenada con las inversiones en la IA

La fiebre de la inteligencia artificial en bolsa ha llevado a muchas empresas a disparar sus inversiones con miras a exprimir al máximo todo el potencial que promete esta nueva tecnología, pero ha surgido la preocupación por la posibilidad de que las expectativas que hay puestas para la IA no se cumplan, y que la gigantesca cantidad de dinero que se está dedicando a invertir en ella termine estallando. La última encuesta a gestores de fondos que lanza todos los meses Bank of America reafirma los temores de los encuestados por la posibilidad de que se haya formado una burbuja en esta tecnología, y deja un dato llamativo en este sentido: por primera vez en la historia, los gestores de fondos creen que las empresas están haciendo inversiones por encima de lo que deberían.
La IA se ha convertido en el centro de atención para los mercados y los analistas que lo rodean. La corrección que está viviendo la bolsa en los últimos días, y el rally que había vivido en los meses previos, han girado en torno a la IA. Las subidas que se produjeron se han basado en la esperanza de que esta nueva tecnología sea una ola que dispare la productividad mundial, mientras que las caídas recientes tienen como origen el temor a que estas expectativas hayan ido demasiado lejos, y que se haya formado una burbuja.
Esta última visión quedó patente en la encuesta a gestores de fondos que hizo BofA el pasado mes de octubre, y ahora, en la edición de noviembre, los encuestados se reafirman en este sentido, y centran el foco de su preocupación en las gigantescas inversiones que están llevando a cabo las empresas en los últimos meses, cientos de miles de millones que se están depositando con miras a que la IA sea un salto que generará un tsunami de mejoras en la productividad en todo el mundo. Ahora, por primera vez en la historia, los gestores de fondos creen que las empresas están invirtiendo demasiado; un 20% neto de los encuestados así lo responde en el cuestionario del banco (el porcentaje de los gestores que consideran que se está invirtiendo en exceso, menos el porcentaje de aquellos que creen que no).
También, en noviembre, los gestores han reafirmado, con más apoyo que en octubre, su preocupación por la complacencia que parece haber sobre la IA. Así, entre los principales temores de los gestores, destaca en primera posición «una burbuja en la IA», y cada vez hay más encuestados que apuntan en este sentido: en octubre ya era el peligro número uno, con un 33% de los gestores señalándole así, y ahora, en noviembre, lo confirma un 45% de los encuestados. Además, esa posible burbuja no es una percepción de una minoría, ya que es un 53% de los encuestados los que reconocen que existe, frente a un 39% que considera que no.
Eso sí, una cosa es que exista burbuja, y otra muy distinta que no haya ningún tipo de valor en la IA: según la mayor parte de los encuestados, el 53%, los incrementos de productividad derivados de esta tecnología ya se están produciendo. Un 27% cree que no llegarán hasta después de 2026, y el 15% espera que lleguen en algún momento del año que viene. Si estas mejoras en la productividad serán suficientes para cumplir las expectativas que ha puesto el mercado en los últimos meses es otra cuestión.
Mucho cuidado con la complacencia
La reducida posición de liquidez que mantienen los gestores en este momento es otra señal que, como mínimo, obliga a estar alerta ante posibles correcciones de la bolsa en los próximos meses. La liquidez media que mantienen los encuestados en sus carteras en este momento ha caído hasta el 3,7% este mes, frente al 3,8% de octubre. Esto implica que los inversores están más invertidos que nunca en el mercado (la liquidez es la mayor protección que hay ante vaivenes), y cuando así ha ocurrido en el pasado, las caídas no han tardado en llegar para la renta variable.
Los expertos del banco lo están advirtiendo. Tras analizar los resultados de la encuesta, BofA explica cómo «los niveles de liquidez del 3,7%, o más bajo, han ocurrido en 20 ocasiones desde 2002, y en todas ellas las bolsas cayeron y los bonos del Tesoro se comportaron mejor en los siguientes 1 a 3 meses», señalan. Así, si la bolsa no cae en este periodo, será una excepción que nunca antes había ocurrido en los últimos 23 años. Esta proyección asume que la corrección que está viviendo la renta variable en los últimos días probablemente va a continuar en los próximos meses.
La fuerte exposición que mantienen los gestores ahora encaja con una visión macroeconómica muy optimista de cara a los próximos 12 meses. Por primera vez en 2025 hay una mayoría de gestores que cree que el crecimiento económico mundial será más fuerte dentro de un año que ahora. Además, ya solo es un 6% de los gestores encuestados los que creen que habrá un ‘aterrizaje duro’ de la economía en los próximos 12 meses, el nivel más bajo que se ha visto desde agosto. Un 37% de los encuestados cree que no habrá ningún tipo de aterrizaje, el porcentaje más alto desde febrero, y un 53% espera que haya un ‘aterrizaje suave’.
Por otro lado, si en los próximos 12 meses hubiera una crisis de crédito en el mercado, los gestores tienen claro que su origen sería por parte del crédito privado, con un 59% apuntando en este sentido, frente al 17% que cree que el origen será la deuda del Gobierno, un 10% que esperan que sea por parte de los créditos al consumidor, y sólo un 5% que apunta a las ‘stablecoins’ o activos cripto como el posible centro de una hipotética crisis de liquidez.
Las perspectivas para el año que viene
Por primera vez en 2025 la encuesta a gestores incluye preguntas sobre las perspectivas de cara al conjunto del año que viene. En primer lugar, preguntan qué clase de activo creen que será la que se comportará mejor en 2026, y la respuesta más repetida, con el 42% de los encuestados, apunta a «las bolsas internacionales». En segundo lugar, para el 22% de los gestores, aparece «la bolsa estadounidense» y, en tercer lugar, con un 9% apuntando en esa dirección, están «las materias primas». Por debajo quedan el oro y las criptodivisas, seleccionadas por el 8%, en ambos casos, y más abajo quedan los bonos soberanos y también los corporativos.
El concepto «bolsas internacionales» es demasiado amplio, pero los gestores desglosan también qué mercados de renta variable creen que serán los que mejor se comporten el año que viene. El favorito es el índice MSCI Emerging Markets, para el 37% de los encuestados. El Nasdaq se mantiene en segundo lugar, con un 13% de respuestas, seguido del Nikkei, Hang Seng y EuroStoxx, con un 105 de apoyo, y por debajo, el Russell 2000 y el S&P 500 estadounidense, elegidos por un 9% y 6% de los gestores, respectivamente.
La encuesta también incluye dos preguntas sobre los motores que moverán a los mercados en 2026, tanto al alza, como a la baja. «¿Cuáles de los siguientes hitos consideran que serían más alcistas en 2026?», pregunta BofA, y los gestores responden, en primer lugar, «un aumento generalizado de la productividad por la IA». En segundo lugar, señalan «un acelerón en el crecimiento económico de China», y en tercer lugar «que la Fed baje los tipos por debajo del 3%».
Por el contrario, los principales hitos que pueden suponer un frenazo para los mercados son «la inflación y subidas de tipos de la Fed», en primer lugar, y en segundo, «que el acelerón de la inversión en la IA se estanque». En tercer lugar, destacan la posibilidad de que «la tasa de desempleo en EEUU suba por encima del 5%».
Fuente de TenemosNoticias.com: www.eleconomista.es
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