Las miradas están puestas en la Fed y la temporada de resultados, pero «el verdadero termómetro del mercado» está en el Ibex 35

Los principales parqués bursátiles del planeta protagonizan desde hace meses un movimiento alcista incontestable. Las ganancias acumuladas de manera casi uniforme en Europa, Asía y EEUU favorecen que los inversores más avezados -y también los más desconfiados- empiecen a sospechar y a buscar grietas en la presión compradora, deterioros de la estructura alcista de corto plazo que indiquen si alguno de los movimientos intradía o los sustos puntuales que se han visto hasta ahora son el inicio de un movimiento bajista más importante o solo meras tomas de beneficios para seguir dando continuidad a la indudable tendencia alcista de fondo que desarrollan las bolsas.
La temporada de resultados -con varias de las empresas tecnológicas más grandes de Wall Street dando a conocer sus cuentas trimestrales esta semana- y la reunión de política monetaria del banco central más vigilado del planeta, la Reserva Federal, se presentan a priori como varios de los catalizadores más vigilados en ese sentido por los expertos por la influencia que puedan tener en el devenir de los mercados. Sin embargo, aunque no hay que perderlos de vista, más allá del muy corto plazo, el verdadero termómetro del mercado, se puede encontrar en el propio Ibex 35.
«Conviene insistir en la idea clave que vengo repitiendo en las últimas jornadas», afirma Joan Cabrero, analista técnico y estratega de elEconomista.es. «Mientras no se produzca un cierre semanal por debajo de los mínimos de la semana anterior, no puede hablarse de un deterioro relevante de la estructura alcista de corto plazo», recuerda el experto que señala que el nivel clave a vigilar esta semana se encuentra en los 17.240 puntos. «Mientras no se quiebre esta serie alcista, el escenario dominante sigue siendo el de continuidad alcista, con la salvedad lógica de que ningún mercado sube en línea recta», señala.
Si finalmente se tuercen las cosas y se asiste a un susto de mayor calado, algo natural dentro del proceso alcista de fondo, no hay que descartar la posibilidad de asistir a un retroceso hacia la base del canal que aparece en el chart, que está en los 16.765 puntos, y «tampoco me sorprendería ver un descenso hacia la zona de los mínimos de diciembre, en torno a los 16.265 puntos«, alerta Cabrero.
«Una caída a esos mínimos de diciembre supondría una corrección del 8-10% desde los últimos máximos que ha establecido el Ibex 35 en los 17.833, un ajuste que, lejos de ser preocupante, encajaría bien como oportunidad para volver a comprar renta variable española«, afirma el experto que recuerda, como siempre en estos casos, la regla del 10%.
En Europa
En Europa, las dudas están más a flor de piel si cabe tras los descensos que han llevado a índices, como en el caso del EuroStoxx 50, que han registrado caídas que han servido para que el índice vuelva a la zona de los 5.800 puntos, antigua resistencia y ahora soporte, un nivel que ha sido claramente martilleado. Algo muy similar ha ocurrido en el DAX alemán, que ha regresado a la zona de los 24.680 puntos, el antiguo techo del lateral que rompió semanas atrás.
«Gracias al rebote visto a corto plazo, esta caída puede interpretarse como un throw back, una vuelta atrás previa a mayores subidas, algo probable mientras el Nasdaq 100 no pierda soportes de 25.000 puntos» explica el experto.
Y es que, si la hoja de ruta operativa y estratégicamente antes pasaba por ver a Wall Street batiendo resistencias para confiar en un nuevo tramo alcista, ahora también conviene ser coherentes en el otro sentido. «Para empezar a hablar de un contexto más correctivo y de caídas de mayor calado, el Nasdaq 100 debería perder al menos los primeros soportes en los 25.000 puntos, algo que, de momento, no ha sucedido. Donde manda patrón, no manda marinero. El soporte análogo a esos 25.000 enteros en las bolsas europeas aparece en los mínimos vistos el 21 de enero en los 24.350 en el DAX«, sentencia Cabrero quien afirma que si caen esos mínimos, el contexto a corto sería potencialmente bajista y el riesgo sería asistir a un retroceso a los mínimos de noviembre en los 23.000 enteros.
Fuente de TenemosNoticias.com: www.eleconomista.es
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