Suníes contra chiíes, la guerra interna del islam no da tregua

Suele compararse la pugna entre las dos principales corrientes del islam, la suní mayoritaria y la chií en minoría, con las guerras de religión europeas medievales entre católicos y protestantes. La analogía es muy endeble y falla sobre todo el argumento principal: hace siglos … que en el seno del cristianismo se impuso la tolerancia y el diálogo.
Atentados, como el último de Estado Islámico, yihadismo suní, contra una mezquita chií en Pakistán con decenas de muertos revelan en cambio que la animosidad entre las dos principales ramas del islam sigue viva.
Con el comienzo de año, es interesante repasar los frentes –en particular en el área de Oriente Próximo–, donde la hostilidad entre suníes y chiíes sigue arraigada y activa.
Yemen
Hay una falsa tregua entre las comunidades suní y la rebelde chií (hutí), que de hecho consolida la división del país. Los hutíes han ampliado su reivindicación con el apoyo a la causa de los palestinos de Hamás en Gaza –a pesar de que estos son suníes–, y amenazan con sus cohetes y drones la navegación comercial por el Mar Rojo. Los suníes yemeníes están apoyados por Arabia Saudí, y los hutíes, cómo no, por Irán.
Siria
La caída del dictador chií Bachar al Assad en diciembre pasado en Damasco ha llevado al poder a una coalición rebelde suní encabezada por un ex yihadista, Ahmed al Sharaa. Aunque no cesa de proclamar que quiere el diálogo y la integración con todas las minorías religiosas sirias –la chií, la cristiana y la drusa–, ha habido actos de terror contra sus comunidades, y en el norte del país, donde los kurdos han sido vencidos por las fuerzas de Al Sharaa, funcionan células suníes yihadistas de Estado Islámico.
Irak
La nueva realidad política siria tiene impacto en la vecina Irak, donde gobierna una alianza endeble de políticos chiíes y suníes desde la caída de Sadam y la salida de los norteamericanos. La relativa ventaja –por su peso demográfico– de los chiíes iraquíes se puede perder pronto por la ayuda que prestan los suníes sirios a sus hermanos de fe iraquíes. El proceso político iraquí está paralizado. Funcionan células de Estado Islámico (suní) que cultivan la nostalgia del «califato perdido» de hace una década.
Líbano
La guerra de Gaza y la correspondiente implicación de los chiíes libaneses de Hizbolá en 2024 y 2025, con resultados catastróficos para su movimiento, que estuvo a punto de ser laminado por Israel, ha cambiado el equilibrio de poderes en el Líbano. El tradicional reparto de tercios: suní, cristiano y chií. Si Hizbolá quiere recuperar algo del poder que tuvo antes, tendrá que hacer concesiones en su programa radical.
Irán
Irán, único estado de mayoría chií, ha vivido las peores revueltas de sus 47 años de teocracia a manos de su clero, los ayatolás, por las protestas de su población. El trasfondo es económico y político: el pueblo ansía libertad. La minoría suní que vive en Sistán y Baluchistán puede ver este año llegado su turno de recuperar espacios de poder.
Fuente de TenemosNoticias.com: www.abc.es
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