La tecnología lítica del yacimiento de Villazette resuelve el misterio del proceso de producción de hojas de sílex en el Magdaleniense

El tallador sostiene el núcleo de sílex entre las manos y lo examina con atención: busca el modo más eficiente de convertirlo en un afilado cuchillo para procesar la carne de caza. El paisaje de Dordoña que se extiende frente a él ofrece abundante materia prima, pero transformar ese bloque en una hoja larga, regular y eficaz requiere algo más que habilidad. Exige, de hecho, un conocimiento y una pericia que llevan transmitiéndose desde generaciones.
La arqueología lleva décadas trabajando para resolver un enigma persistente. La mayoría de las grandes hojas líticas del Magdaleniense (ca. 17.000-12.000 AP) se han encontrado en cuevas y abrigos como objetos terminados; sin embargo, la reconstrucción de las distintas fases de fabricación de estas herramientas seguía presentando lagunas. El proceso técnico que convertía un bloque de sílex en una hoja larga y funcional era, en gran medida, invisible en el registro arqueológico.
El yacimiento de Villazette, situado en la región de Dordoña, ha contribuido a cambiar este panorama. Gracias a un análisis tecnológico detallado y al uso sistemático del remontaje de piezas, este enclave ha permitido reconstruir, por primera vez con precisión, las fases iniciales de la producción de hojas en el Magdaleniense medio reciente. Un equipo investigador publica ahora los resultados de este estudia en la revista Journal of Archaeological Science: Reports.

La mayoría de las grandes hojas líticas del Magdaleniense se han encontrado en cuevas y abrigos como objetos terminados; sin embargo, la reconstrucción de las distintas fases de fabricación de estas herramientas seguía presentando lagunas.
Un yacimiento clave en el corazón del Bergeracois
El sitio de Villazette se localiza en una terraza baja del río Dordoña, en un entorno rico en sílex de alta calidad conocido como Bergeracois. Caracterizado por su homogeneidad, este material presenta las características adecuadas para producir hojas largas.
Aunque las excavaciones han revelado varias fases de ocupación prehistórica, ha sido el nivel Cc el que ha contribuido de manera decisiva a la investigación. Datada en torno a 13.680 ± 120 AP, este nivel corresponde al Magdaleniense medio reciente y presenta una clara orientación hacia la producción de hojas. A diferencia de los llamados “sitios de consumo”, donde predominan los productos acabados, Villazette es un auténtico “sitio de producción”. Aquí se documentan las primeras etapas de la cadena operativa, desde la selección del bloque hasta las primeras extracciones de hojas. La presencia de hojas de más de 20-25 centímetros convierte a Villazette, además, en un enclave excepcional para estudiar este fenómeno técnico.

A diferencia de los llamados “sitios de consumo”, donde predominan los productos acabados, Villazette es un auténtico “sitio de producción”: documenta las primeras etapas de la cadena operativa.
El desafío arqueológico: reconstruir lo invisible
Uno de los principales problemas en el estudio del Magdaleniense deriva de la naturaleza de las evidencias arqueológicas. Las hojas largas suelen aparecer en yacimientos alejados de sus fuentes de materia prima, pero las fases iniciales de producción rara vez se conservan en los mismos contextos que los productos finales.
Para superar este obstáculo, el estudio de los materiales de Villazette ha recurrido a una metodología clave: el remontaje o refitting. Este procedimiento consiste en volver a ensamblar los fragmentos de sílex para reconstruir la secuencia de talla. En este caso, se lograron remontar 285 piezas, organizadas en 68 conjuntos, es decir, un 22 % del conjunto analizado. Este porcentaje de remontajes tan elevado permitió reconstruir, paso a paso, las decisiones técnicas de los talladores prehistóricos.
El estudio ha recurrido a la metodología del remontaje o refitting. Este procedimiento consiste en volver a ensamblar los fragmentos de sílex para reconstruir la secuencia de talla.

Selección y preparación del bloque: el inicio de la cadena operativa
El proceso comenzaba con la selección del material. En Villazette, los grupos magdalenienses utilizaron exclusivamente sílex local, procedente de depósitos secundarios cercanos. Los bloques, generalmente en forma de nódulos o placas, presentaban características ideales para la talla.
Una vez seleccionado el bloque, se preparaba el volumen. Esta etapa implicaba la creación de crestas anteriores y posteriores mediante la extracción de lascas transversales. De este modo, se creaba una forma biconvexa que permitía controlar con mayor precisión la futura extracción de las hojas. Los remontajes muestran una secuencia organizada de extracciones que aseguran la regularidad del núcleo. La cresta anterior, en particular, actuaba como guía para garantizar la rectitud de las primeras hojas.
Una vez seleccionado el bloque, se preparaba el volumen. Esta etapa implicaba la creación de crestas anteriores y posteriores mediante la extracción de lascas transversales.
La producción de hojas: precisión y control técnico
Una vez preparado el núcleo, comenzaba la fase de producción de hojas, que se realizaba mediante percusión directa. Solían usarse percutores orgánicos, ya que proporcionaban un mayor control sobre la fractura del sílex. Los datos indican que la producción era unipolar, es decir, las hojas se extraían desde una única plataforma de percusión. La extracción de hojas largas requería un control preciso de la convexidad del núcleo y de la energía aplicada en cada golpe. Por otro lado, los arqueólogos han documentado el uso de lascas técnicas, como crestas y neocrestas, para mantener la forma del núcleo y corregir posibles errores.
Los núcleos abandonados: huellas de éxito y fracaso
El análisis de los núcleos descartados también ha proporcionado información clave sobre el proceso. En Villazette, estos núcleos presentan longitudes de hasta 26 cm, un dato que indica que estaban destinados a producir hojas largas. Con todo, no todos los intentos de producción de hojas fueron exitosos. Muchos núcleos se abandonaron por problemas técnicos, como las fracturas en bisagra y las irregularidades en la convexidad. Estos errores son fundamentales tanto para comprender los límites de la tecnología de talla como las decisiones de los talladores.
Para la producción de hojas solían usarse percutores orgánicos, ya que proporcionaban un mayor control sobre la fractura del sílex.

Una cadena operativa finalmente reconstruida
El estudio de los materiales de Villazette ha permitido reconstruir una cadena operativa coherente y completa: la selección de bloques, la preparación mediante crestas, la producción controlada de hojas y el abandono del núcleo cuando deja de ser funcional. Esta secuencia confirma que la producción de hojas largas fue el resultado de una planificación técnica altamente especializada.
Este hallazgo, además de resolver un problema técnico, abre nuevas perspectivas para explorar la organización social y económica de los grupos magdalenienses. La producción de hojas largas implicaba no solo habilidad técnica, sino también planificación, transmisión de conocimientos y, posiblemente, la existencia de redes de intercambio a larga distancia.
Referencias
- Bocquel, M. et al. 2026. «From the block to the blade: The contribution of lithic technology of the Villazette site (Creysse, Dordogne) to understanding the early stages of blade production in the Middle Magdalenian». Journal of Archaeological Science: Reports. DOI: https://doi.org/10.1016/j.jasrep.2026.105648
Fuente de TenemosNoticias.com: muyinteresante.okdiario.com
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