El sorprendente objeto de 3 cavidades que revela cómo se realizaban los bautismos hace 1400 años en Bizancio

Desde lo alto de una colina que domina el mar de Galilea, los restos de una antigua ciudad bizantina han comenzado a revelar secretos inesperados sobre una de las prácticas más importantes del cristianismo primitivo: el bautismo. La interpretación común de que se trataba de un ritual relativamente homogéneo y bien documentado se enfrenta ahora a nuevas preguntas gracias a un hallazgo arqueológico tan singular como desconcertante.
Las excavaciones recientes en la catedral de Hippos, una ciudad clave del mundo bizantino oriental, han permitido recuperar un conjunto de objetos litúrgicos que han obligado a los expertos a repensar de qué manera se desarrollaban realmente estos rituales. Entre ellos, destaca una pieza de mármol sin precedentes en el registro arqueológico que podría transformar nuestra comprensión de las ceremonias bautismales. Un estudio académico publicado en la revista Palestine Exploration Quarterly plantea una hipótesis audaz: los rituales de bautismo en Bizancio podrían haber sido más complejos y más diversos a nivel local de lo que se creía.
El hallazgo en Hippos de una pieza de mármol sin precedentes en el registro arqueológico podría transformar nuestra comprensión de las ceremonias bautismales en los siglos VI y VII d. C.

Hippos: una ciudad cristiana en el corazón del mundo bizantino
Situada en la región de la Decápolis, la ciudad de Hippos (Sussita) fue uno de los principales centros cristianos en torno al mar de Galilea durante la Antigüedad tardía. Su posición estratégica la convirtió en un enclave destacado de la red de ciudades bizantinas. Durante los siglos VI y VII, Hippos albergaba al menos siete iglesias, entre ellas una gran catedral que constituía el núcleo religioso de la ciudad. Este complejo eclesiástico monumental presenta múltiples fases constructivas y adaptaciones litúrgicas.
Los photisteria, espacios específicamente destinados al bautismo, constituían uno de los elementos más significativos de estas iglesias. En el caso de Hippos, los arqueólogos han identificado un rasgo excepcional: la presencia de dos photisteria dentro del mismo complejo catedralicio, algo único en el mundo bizantino conocido hasta la fecha.
En el caso de Hippos, los arqueólogos han identificado la presencia de dos espacios bautismales dentro del mismo complejo catedralicio, algo único en el mundo bizantino.

Dos baptisterios, dos formas de entender el ritual
El hallazgo de dos espacios bautismales plantea una cuestión clave: ¿por qué una misma iglesia necesitaba duplicar un elemento tan central para la vida religiosa de los fieles como el baptisterio? El photisterion norte es el más antiguo y posee dimensiones mayores. Presenta una pila bautismal con sistema de agua corriente. Este detalle sugiere un tipo de bautismo basado en la inmersión en “agua viva”, una práctica cristiana con profundas raíces simbólicas.
En cambio, el photisterion sur se añadió en una fase posterior, tras la renovación del año 590-591 d. C. Incorpora una pila más pequeña, sin sistema de circulación de agua. Este contraste sugiere la coexistencia de distintos tipos de rituales dentro de la misma comunidad.
Por otro lado, el tamaño reducido de la segunda pila sugiere que podría haberse utilizado para el bautismo de niños. Tal interpretación encaja con la expansión de esta práctica a partir del siglo V. Así, Hippos ofrece una imagen compleja al presentar un espacio donde es posible que convivieran diferentes tradiciones bautismales.
El photisterion norte posee dimensiones mayores. Presenta una pila bautismal con sistema de agua corriente que sugiere un tipo de bautismo basado en la inmersión.

El objeto que lo cambia todo: un bloque de mármol sin paralelos
Entre todos los hallazgos de la campaña de investigación, destaca un bloque rectangular de mármol con tres cavidades hemisféricas alineadas. A primera vista, podría parecer un instrumento de medición, pero su contexto arqueológico sugiere otra interpretación mucho más reveladora.
El objeto se encontró junto a la pila bautismal del photisterion sur, lo que llevó a los investigadores a proponer que las cavidades servían para contener aceites utilizados en el ritual de bautismo. Lo verdaderamente revolucionario es que no existe ningún paralelo conocido para este tipo de pieza. Los arqueólogos ya han propuesto una hipótesis fascinante: la posible existencia de un ritual de unción en tres fases en las que se habrían utilizado diferentes aceites.
El photisterion sur cuenta con una pila más pequeña, sin sistema de circulación de agua. Podría haberse utilizado para bautizar a niños.

La triple unción: una hipótesis que desafía el consenso
Las fuentes escritas del cristianismo primitivo mencionan el uso de aceites en el bautismo, tanto antes como después de la inmersión. Sin embargo, nunca se había documentado el uso simultáneo de tres tipos distintos de aceite en un mismo ritual. El hallazgo de Hippos sugiere la existencia de una tradición local en la que el bautismo incluía varios momentos de unción. Este planteamiento encaja con algunas fuentes orientales que describen un proceso de unción de relativa complejidad. En este sentido, el objeto de mármol aporta lo que podría ser una evidencia material directa de estas prácticas.
En el photisterion sur también se encontró un bloque rectangular de mármol con tres cavidades hemisféricas alineadas. Los expertos plantean que pudo haberse utilizado en un ritual de unción en tres fases ligado al bautismo.
Un espacio híbrido: baptisterio y martyrion
Durante la excavación, también se ha encontrado un relicario en el mismo espacio que la pila bautismal. Este detalle indica que el photisterion sur también funcionaba como martyrion, es decir, un lugar de veneración de reliquias. La combinación de ambas funciones sugiere que, en este momento de la historia de la Iglesia bizantina, el bautismo pudo estar estrechamente vinculado al culto de los santos, quizás mediante el uso de aceites consagrados en contacto con reliquias. Este dato refuerza la idea de que los rituales no eran homogéneos en su ejecución, sino que podían integrar elementos locales y devocionales.

Un laboratorio arqueológico congelado en el tiempo
La destrucción de Hippos durante el terremoto del año 749 tuvo un efecto paradójico: preservó intacto el conjunto litúrgico del photisterion sur. A diferencia de otras iglesias, cuyos objetos y espacios se reutilizaron o incluso desaparecieron, en el caso de Hippos quedaron sellados bajo los escombros. Este contexto excepcional convierte este hallazgo en una auténtica cápsula del tiempo, que permite reconstruir con gran precisión el uso y la disposición de los objetos litúrgicos. Así, la combinación de dos baptisterios, un espacio híbrido de culto y un objeto único sin precedentes obliga a reconsiderar muchas de las certezas asumidas hasta el momento.
Referencias
- Eisenberg, M. y Kowalewska, A. 2026. «The Southern Photisterion at the Hippos Cathedral and its Unique Byzantine-Period Liturgical Implements». Palestine Exploration Quarterly. DOI: https://doi.org/10.1080/00310328.2026.2634232
Fuente de TenemosNoticias.com: muyinteresante.okdiario.com
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