Cómo garantizar que un vídeo no ha sido manipulado

Hasta no hace mucho tiempo, cuando se disponía de una imagen o de un vídeo de la comisión de un delito, éste se convertía en prueba irrefutable a considerar en un proceso judicial. Ahora, con las posibilidades que ofrece la Inteligencia Artificial (IA) para modificar esos vídeos o incluso directamente para la fabricación de pruebas falsas, la confianza en esos testimonios gráficos ha perdido muchos enteros. «Incluso los profesionales más experimentados, como jueces, agentes de los cuerpos de seguridad e investigadores, pueden tener más dificultades para determinar si una imagen o un vídeo han sido alterados», explica a eleconomista.es Bruno Azula, director de ventas para España y Portugal en Axis Communications. «En este contexto, la incertidumbre sobre la autenticidad puede afectar tanto al valor probatorio del material de vídeo como a la confianza del público en la documentación visual», añade.
En ese escenario nuevo, nos hemos preguntado de qué manera se puede asegurar o garantizar que esas imágenes o vídeos son verdaderos. Para ello, están emergiendo distintos sistemas de verificación, algunos de ellos basados en código abierto, que firman la autenticidad de un vídeo fotograma a fotograma en el momento de su captura, para así dar fe de que no ha sido manipulado con posterioridad.
«Dado que esta verificación de integridad se realiza a nivel de fotograma, se puede detectar cualquier alteración, ya sea causada por una sofisticada manipulación mediante IA, la generación de ‘deepfakes’ o una simple edición», añade Azula. El sistema lo incluyen las cámaras de seguridad profesionales que Axis instala en grandes superficies, oficinas… pero también se están expandiendo sistemas de código abierto que se están implementando en otros sistemas de grabación.
«El vídeo firmado funciona generando una firma criptográfica directamente dentro del hardware de la cámara, creando un vínculo verificable entre las imágenes grabadas y el dispositivo que las produjo. Esto permite a cualquiera que reciba las imágenes confirmar que no han sido alteradas tras su captura y que proceden de un dispositivo de confianza», resume este responsable de la firma de seguridad. «En la práctica, esto respalda la trazabilidad y la autenticidad de las pruebas de vídeo, algo especialmente importante para los cuerpos de seguridad, los tribunales y los contextos de investigación», añade.
Precisamente para facilitar una adopción más amplia por parte del sector, también se han incorporado elementos de este enfoque a los debates sobre normalización en el seno de ONVIF, el organismo mundial de normalización de productos de seguridad física basados en IP. Estas acciones permitirán implementaciones interoperables entre diferentes proveedores y que se popularicen sistemas y mecanismos de autenticidad similares en todo el ecosistema. «Para que este enfoque funcione de manera universal en todo el ecosistema, los dispositivos de captura necesitarían módulos de hardware seguros capaces de proteger las claves criptográficas, y se requerirían estándares comunes para firmar y verificar archivos multimedia, de modo que los diferentes sistemas puedan interoperar», explica Azula.
Un solo píxel
Nos hemos preguntado cómo funciona ese proceso técnico. «La firma resultante se incrusta directamente en el flujo de vídeo como metadatos SEI dentro de formatos de codificación de vídeo comunes, como H.264, H.265 y AV1. Cuando el vídeo se verifica posteriormente utilizando la clave pública correspondiente, el software de verificación comprueba que las firmas coinciden con los datos de vídeo. Si se ha alterado cualquier parte de las imágenes, aunque sea un solo píxel, la verificación de la firma falla y el vídeo se marca como modificado», responde Bruno Azula.
La Ley de IA de la Unión Europea, si bien regula principalmente el desarrollo y la implantación de sistemas de IA, también exige requisitos destinados a mejorar la transparencia y reducir los riesgos que plantean los medios sintéticos o manipulados, incluidos los ‘deepfakes’ generados por IA. De esta manera, tecnologías como ésta del vídeo firmado pueden completar estos objetivos al permitir una prueba verificable del origen y la integridad del contenido de vídeo.
«La incertidumbre sobre la autenticidad puede afectar tanto al valor probatorio del material de vídeo como a la confianza del público en la documentación visual», recuerda el experto de Axis. «Las tecnologías diseñadas para verificar el origen y la integridad de los contenidos digitales pueden ayudar a superar este reto y reforzar la procedencia, la integridad y la transparencia de las pruebas de vídeo digitales», concluye.
Fuente de TenemosNoticias.com: www.eleconomista.es
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