Duro Felguera defiende su plan ante el juez con el respaldo de Prodi y nuevos contratos en México

Duro Felguera ha defendido ante el Juzgado de lo Mercantil número 3 de Gijón que su plan de reestructuración, pendiente de homologación judicial, ya se encuentra en fase de ejecución y cuenta con avances concretos. Durante la vista, que se celebra entre hoy y mañana, el presidente ejecutivo de la compañía, Eduardo Espinosa, trasladó que la hoja de ruta diseñada para garantizar la viabilidad del grupo ha comenzado a materializarse a través de distintas actuaciones ya en curso.
Según expuso el directivo, la compañía ha activado algunas de las principales palancas incluidas en el plan, lo que, a su juicio, permite abordar los problemas estructurales que han condicionado la evolución del grupo en los últimos años. En este contexto, la empresa queda a la espera de la resolución judicial para reactivar su estrategia comercial.
En su intervención, Espinosa aludió también a los proyectos heredados que han tenido impacto en la situación financiera de la compañía. Entre ellos figura la central de ciclo combinado de Iernut (Rumanía), donde las negociaciones con el cliente, Romgaz, no culminaron en un acuerdo tras meses de conversaciones. A ello se suma el proyecto de Djelfa, en Argelia, donde el esquema de ejecución planteado por Sonelgaz, basado en el uso de subcontratistas vinculados al propio cliente, impidió alcanzar una solución viable.
Frente a estos desarrollos, la compañía sitúa en una posición relevante dos proyectos en México, Escolín y Tula, vinculados a la colaboración con Mota-Engil y al respaldo del grupo Prodi, llamado a asumir el control de la ingeniería. En el caso de Escolín, Duro Felguera cuenta con trabajos de ingeniería ya realizados y una carta de intención firmada en enero para participar conjuntamente en iniciativas que superan los 300 millones de dólares.
Por su parte, el proyecto de Tula presenta un grado de avance mayor, con contrato adjudicado a Mota-Engil México y la preadjudicación a Duro Felguera, con General Electric México como cliente principal. Ambos proyectos se enmarcan en la estrategia del grupo de mantener actividad en mercados considerados prioritarios en paralelo al proceso de reorganización.
Durante la vista, la empresa también puso el foco en los hitos ya ejecutados dentro del plan. Entre ellos, la novación del apoyo público del Fondo de Apoyo a la Solvencia de Empresas Estratégicas (FASEE), por importe de 120 millones de euros, que ha permitido ajustar vencimientos y reducir la carga financiera.
A ello se suman las desinversiones realizadas, como la venta de la sede social y de El Tallerón, junto con otras operaciones orientadas a simplificar la estructura del grupo y liberar recursos. En paralelo, la compañía ha abordado un ajuste de plantilla mediante un expediente de regulación de empleo (ERE) para adaptar su dimensión al volumen de actividad.
El plan incluye además una reorganización societaria con la creación de una nueva cabecera operativa, MidCo, constituida en febrero de 2026, con el objetivo de centralizar el negocio y reforzar el control de la gestión y la tesorería. En el plano financiero, Duro Felguera cuenta con el respaldo del grupo mexicano Prodi, que ha aportado más de 90 millones de euros y mantiene compromisos adicionales de financiación y apoyo en avales y desarrollo de negocio.
La compañía sostiene que la evolución reciente evidencia que la reestructuración no se limita a un planteamiento teórico, sino que se apoya en medidas ya ejecutadas y en proyectos en desarrollo, a la espera de la decisión judicial sobre su homologación.
Fuente de TenemosNoticias.com: www.eleconomista.es
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