La llamada “menstruación libre” se ha convertido en tema de conversación en redes sociales y espacios sobre salud menstrual.
La médica y sexóloga educativa Laura Salazar habló sobre esta práctica, que consiste en no utilizar productos menstruales y aprender a identificar cuándo expulsar el sangrado directamente en el baño.
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Según explicó Salazar, la menstruación libre consiste en no usar toallas higiénicas, tampones, copas menstruales ni otros productos para contener la sangre.
En su lugar, la persona identifica el momento en el que el flujo va a salir y acude al baño para expulsarlo allí.
La especialista señaló que esta práctica sí es posible y afirmó que ella misma la intentó para comprobarlo. Indicó que el sangrado menstrual no sale de manera continua, sino en pequeñas descargas acumuladas.
De acuerdo con Salazar, para lograrlo se requiere una combinación de conciencia corporal y fortalecimiento del suelo pélvico. Aunque aclaró que la vagina no tiene un esfínter como otros órganos, explicó que sí está rodeada de músculos que permiten cierto control.
Se necesitan varias condiciones y privilegios para poder practicarla. Foto:iStock
No es una práctica accesible para todas las personas
La médica también cuestionó la idea de que la menstruación libre dependa únicamente de “estar conectada con el cuerpo”.
Señaló que, además del conocimiento corporal, se necesitan varias condiciones y privilegios para poder practicarla.
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Entre ellos mencionó el acceso constante a baños cómodos y disponibles, la posibilidad de ajustar horarios y actividades durante el periodo menstrual y trabajar en espacios donde no exista estigma en caso de manchas de sangre.
Salazar explicó que incluso practicando la menstruación libre es normal que la ropa interior se manche, ya que no toda la sangre puede expulsarse de manera controlada.
También advirtió que hay situaciones difíciles de prever, como estornudar o reírse de forma repentina, lo que podría provocar escapes.
Además, aclaró que esta práctica no es viable para todas las personas, especialmente en casos de flujos abundantes o condiciones médicas como la adenomiosis.
Las ventajas que destacó la especialista
Entre los beneficios, Salazar mencionó la reducción de residuos generados por productos menstruales desechables, lo que puede representar un impacto positivo para el medio ambiente.
Asimismo, señaló que esta práctica obliga a prestar más atención al ciclo menstrual y a las señales del cuerpo. Sin embargo, insistió en que no todas las personas cuentan con las condiciones necesarias para implementarla.
*Este contenido fue escrito con la asistencia de una inteligencia artificial, basado en información de conocimiento público divulgado a medios de comunicación. Además, contó con la revisión de la periodista y una editora.