Fuerte disputa por tierras entre dos pueblos indígenas dejó al menos cinco muertos y 44 heridos en Cauca

La zona rural del municipio de Silvia está candente por recientes enfrentamientos entre integrantes de los pueblos indígenas misak y nasa de esta región del Cauca que dejaron, al menos, cinco personas fallecidas y 44 heridas. Así lo confirmó el gobernador del departamento, Octavio Guzmán, al referirse a lo que sería una disputa territorial de unas 9.000 hectáreas que se avivó el pasado 21 de mayo, precisando que se presentó en el sector llamado La Ensillada.
Una de las víctimas fue identificada como Luis Enrique Tunubalá, autoridad del pueblo misak.
Todo comenzó durante la madrugada de este jueves 21 de mayo, cuando comunidades del resguardo indígena de Pitayó, perteneciente al pueblo nasa, se enfrentaron a los misak. Estos últimos argumentaron que estas tierras han sido históricamente habitadas y administradas por su pueblo.
La acción provocó una respuesta inmediata por parte de integrantes del resguardo de Pitayó, lo que derivó en las fuertes confrontaciones.
El mandatario rechazó de manera contundente lo ocurrido y pidió frenar de inmediato cualquier agresión entre las comunidades.
“El Cauca necesita serenidad, sensatez y voluntad de diálogo. ¡Nunca la violencia entre pueblos hermanos será el camino!”, expresó el gobernador Guzmán.
Asimismo, insistió en que ninguna diferencia justifica la pérdida de vidas ni las afectaciones a las familias del territorio, y convocó a autoridades indígenas, líderes comunitarios y organismos de derechos humanos a construir salidas concertadas.
“La defensa de la vida debe estar por encima de cualquier diferencia”, agregó.
A través de un comunicado, las autoridades del pueblo Misak Nu Nachak rechazaron lo sucedido.
“Lamentablemente, en estos hechos fue asesinada una autoridad del pueblo misak, situación que condenamos profundamente por constituir una grave afectación contra la vida, la autoridad ancestral, la autonomía y la pervivencia de nuestros pueblos indígenas”, dice el documento.
En el mismo pronunciamiento reiteraron su postura sobre la titularidad del territorio, aunque reconocieron que en los últimos meses el control había estado en manos del pueblo nasa. Además, hicieron un llamado urgente al Gobierno Nacional, organismos de derechos humanos y la comunidad internacional para intervenir en la zona. “Solicitamos que se adelanten las investigaciones correspondientes y se garanticen medidas de protección para las comunidades”, fue parte del mismo comunicado.
Ante la gravedad de la situación, la Gobernación informó que activó una mesa con delegados de una misión médica, así como de las secretarías de Gobierno y Salud regional. También tienen asiento funcionarios del Ministerio del Interior y de la Defensoría del Pueblo para atender a los heridos, buscando a su vez, contener la confrontación.
Por ahora, la Fuerza Pública mantiene el monitoreo permanente en la zona, mientras avanzan las labores de atención y de verificación de seguridad.
Es que videos que han circulado en redes sociales dejan ver el caos y el miedo vivido durante los enfrentamientos este jueves. En una de las grabaciones se escucha a una mujer pedir auxilio desesperadamente: “¡Comenzaron tirando piedras, necesitamos más ayuda!”.
Otro registro muestra motocicletas completamente incineradas, en medio de los disturbios.
De acuerdo con las autoridades, el enfrentamiento tiene como trasfondo una disputa histórica por esas cerca de 9.000 hectáreas que ambas comunidades reclaman como tierras ancestrales.
El ministro del Interior, Armando Benedetti, señaló que el conflicto se remonta incluso a procesos de colonización, lo que ha mantenido latentes las tensiones entre los pueblos indígenas.
Liliana Pechene, gobernadora del pueblo de los misak, responsabilizó a integrantes del Consejo Regional Indígena del Cauca (Cric) por los hechos violentos y denunció una escalada preocupante.
Aseguró que la situación se agravó tras una presunta ocupación ilegal en territorios del resguardo de Guambía y afirmó que habría personas retenidas.
“Tenemos en este momento a 10 personas misak secuestradas, entre ellos el vicegobernador del resguardo”, aseveró.
Además, advirtió sobre un posible “riesgo de exterminio físico y cultural” de su comunidad misak y pidió la intervención urgente del Estado y de organismos internacionales.
Michel Francois Romoleroux
Especial para EL TIEMPO
Popayán
Fuente de TenemosNoticias.com: www.eltiempo.com
En la sección: EL TIEMPO.COM -Colombia
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