3I/ATLAS no trae mensajes extraterrestres, dice el SETI

El Instituto SETI anunció que extensos rastreos de radio realizados con su telescopio en el norte de California no encontraron señales de tecnología de otro mundo provenientes del visitante interestelar más reciente de nuestro sistema solar.
El objeto identificado como 3I/ATLAS fue descubierto el pasado verano mientras atravesaba nuestro rincón del cosmos. Los científicos lo identificaron rápidamente como un cometa que migró desde otra estrella, aunque algunos insistieron sin evidencias en que podría estar relacionado con vida inteligente.
Es solo el tercer objeto conocido proveniente de una estrella lejana –todos considerados de origen natural– que se aventura en el territorio del Sol.
Un cometa interestelar bajo la lupa de la NASA y el SETI
Varias sondas de la NASA observaron la bola de hielo celeste cuando pasó cerca de Marte el pasado octubre, acercándose a unos 30 millones de kilómetros del planeta rojo. Su mayor proximidad a la Tierra se dio en diciembre, a unos 269 millones de kilómetros de distancia.
El SETI realizó más de siete horas de observaciones en julio, poco después del descubrimiento del cometa, analizando una amplia gama de señales de radio. El equipo identificó cerca de 74 millones de señales de banda estrecha.
Tras descartar las interferencias humanas y las señales que coincidían con el movimiento del objeto, quedaron apenas algo más de 200 señales, todas las cuales «correspondían a tecnología en la superficie de la Tierra o en nuestros propios satélites en órbita terrestre», según el SETI.
Los resultados se publicaron en The Astronomical Journal.
Por qué buscar tecnosignaturas sigue siendo relevante
Estos resultados «demuestran lo factible que es detectar una señal con la tecnología que tenemos hoy», afirmó en un comunicado la coautora Valeria García López, de la Universidad de Furman. «Por eso es importante seguir buscando tecnosignaturas, incluso en objetos de los que no esperaríamos recibir señales».
Sofia Sheikh, del SETI, autora principal del estudio, y su equipo señalaron que las sondas Voyager de la NASA se convertirán algún día en objetos extraterrestres en los sistemas estelares vecinos. Lanzadas en los años 70, las dos sondas son las naves más alejadas de la Tierra, a la deriva en el espacio interestelar.
«El Voyager y sondas similares se convertirán eventualmente en objetos interestelares en otros sistemas estelares. Por lo tanto, sabemos que no se necesita ninguna extrapolación para la idea de objetos tecnológicos interestelares, ya que tenemos una prueba de su existencia», escribieron.
Un viajero antiguo que no regresará
A casi 1.300 millones de kilómetros de distancia en su viaje de regreso al espacio interestelar –del que no volverá jamás–, el cometa tiene un tamaño estimado de entre 440 metros y 5,6 kilómetros. Los científicos creen que podría tener hasta 11.000 millones de años de antigüedad, el doble que el Sol.
FEW (AP, SETI, The Astronomical Journal)
Fuente de TenemosNoticias.com: www.dw.com
En la sección: Deutsche Welle: DW.COM – Ciencia y Tecnologia
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