El ministro del Interior turco reclama la propiedad de Jerusalén

Israel ha respondido con cólera al discurso del ministro del Interior turco, Mustafá Citci, en el que este reclamaba la recuperación del control otomano de Jerusalén, la Ciudad Santa de las tres grandes religiones monoteístas que estuvo varios siglos bajo el poder de … los sultanes de Estambul. En su intervención, el pasado fin de semana, durante una convención del partido oficial en Turquía, el AKP, el ministro se puso las medallas por la llegada al poder en Damasco de Al Sharaa -líder de un movimiento rebelde suní que apoyó Ankara durante la guerra civil siria-, y expresó su deseo de que ocurra lo mismo con Jerusalén. «Como en el pasado, esa ciudad volverá a ser nuestra», dijo Citci.
En un comunicado subido a la red social X, la misma utilizada por el ministro turco, el ministerio de Asuntos Exteriores israelí pidió a Citci que «despierte y ponga los pies en la tierra». El «corrupto imperio otomano» -que tuvo su máximo esplendor entre los siglos XVI y XVII y se hundió poco después de la Primera Guerra Mundial en el siglo XX- «se ha ido para siempre; Jerusalén en cambio es y será la capital de Israel para siempre», subrayó el comunicado del Gobierno de Netanyahu.
La provocación en el discurso del ministro del Interior turco abona la tesis de que el Gobierno del líder islamista Tayip Erdogán sigue persiguiendo el liderazgo del movimiento antisionista en el mundo musulmán, exacerbado por la acción del Ejército hebreo en las guerras en Gaza, el Líbano e Irán. Jerusalén es la tercera ciudad más santa para los musulmanes después de La Meca y Medina. Según la tradición islámica, desde allí el profeta Mahoma ascendió a los cielos en un caballo alado, y en ese punto se construyó posteriormente la mezquita de Al Aqsa con la Cúpula de la Roca. En un primer momento, Mahoma y sus seguidores rezaban en dirección a Jerusalén, antes de fijar finalmente la orientación hacia La Meca.
El rechazo violento contra la constitución del Estado de Israel estuvo protagonizada por el mundo árabe en la segunda mitad del siglo pasado, y cristalizó en cuatro guerras que ganaron repetidamente las fuerzas hebreas. La oposición al Estado israelí, y a las tesis sionistas que lo sustentan, está hoy dirigida por países musulmanes no árabes de la región: el régimen fundamentalista iraní y el régimen turco, que dirige desde hace 23 años el líder islamista Tayyip Erdogan. Hasta su llegada al poder en Ankara, años después de la revolución de Jomeini en Irán, los turcos y los persas figuraban sin embargo entre los países musulmanes que Israel consideraba «amigos».
Fuente de TenemosNoticias.com: www.abc.es
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