Captura de alias Chalá: paso a paso de la caída del presunto asesino de Mateo Pérez

La captura de John Edison Chala Torrejano, conocido en el mundo del crimen organizado bajo el alias de ‘Chalá’, fue un golpe contundente a las disidencias de la Farc.
Señalado como el autor intelectual y material del secuestro, desaparición y homicidio del joven periodista Mateo Pérez Rueda, este peligroso cabecilla del Frente 36 intentó burlar la implacable persecución del Estado mediante sofisticadas tácticas de guerra y sutiles camuflajes urbanos.
Lejos de ser un delincuente improvisado, la llegada de Chalá a Antioquia obedeció a un plan estratégico de alto nivel dentro de las estructuras armadas ilegales.
Esta es la reconstrucción de los hechos: desde su designación estratégica en las montañas del Norte de Antioquia hasta su captura definitiva en las vías del departamento del Tolima.
La llegada de ‘Chalá y el traslado de ‘Primo Gay’
Alias chala y Macho Viejo Foto:ARCHIVO PARTICULAR
Para entender el nivel de peligrosidad y el rol de John Edison Chalá Torrejano, las agencias de inteligencia del Estado y la Gobernación de Antioquia debieron descifrar un complejo movimiento de fichas ordenado desde el sur del país.
Chalá venía desempeñándose como el jefe de finanzas del frente Darío Gutiérrez, estructura donde forjó su reputación como un implacable recaudador de rentas ilícitas.
El secretario de Seguridad de Antioquia, el general en retiro Luis Eduardo Martínez, ratificó las alertas emitidas por el gobernador y reveló los detalles de cómo este personaje entró de lleno en el tablero de la situación de orden público en el Norte de Antioquia.
Según fuentes de inteligencia militar, Chalá fue enviado directamente desde el sur del país por orden expresa de alias ‘Calarcá’. El motivo de su traslado no fue fortuito: el delincuente es considerado un experto en el manejo técnico y táctico de drones, una capacidad que las disidencias buscaban implementar en Antioquia.
El general (r) Martínez explicó que este sorpresivo movimiento en las jerarquías de los frentes bajo el mando de ‘Calarcá’ respondió a un traslado estratégico de alias ‘Primo Gay’. Hasta ese momento, ‘Primo Gay’ se había desempeñado como el máximo cabecilla del GAO-r 36 en el departamento. La información de la inteligencia militar apuntaba a que pasaría a tomar el mando del frente 5.
El crimen del periodista Mateo Pérez y el cartel de recompensa
Velatón en honor a Mateo Pérez Foto:JUAN PABLO RUEDA BUSTAMANTE
La consolidación del poder de alias Chalá en el municipio de Briceño trajo consigo una ola de terror y zozobra. Su estrategia de control territorial se basó en el incremento de los homicidios selectivos y una presión armada asfixiante contra la población civil.
El punto más crítico de su comandancia, y el que desató una cacería sin precedentes, ocurrió el miércoles 7 de mayo de 2026. Ese día, el periodista Mateo Pérez Rueda fue interceptado por hombres fuertemente armados bajo las órdenes directas de Chalá en la vereda Palmichal, una zona rural y escarpada de Briceño.
El comunicador fue secuestrado, desaparecido y posteriormente asesinado, un acto de barbarie que generó el repudio unánime de las asociaciones de prensa, la comunidad internacional y la sociedad civil colombiana.
La respuesta institucional fue inmediata y contundente. El gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón, lideró un consejo de seguridad extraordinario en la región. Para romper la ley del silencio impuesta por el terror de las disidencias, las autoridades elevaron la recompensa a la suma de 300 millones de pesos por información exacta que condujera a la captura del cabecilla. El rostro y el nombre de John Edison Chalá Torrejano pasaron a encabezar los carteles de los criminales más buscados del país.
El asedio militar en Briceño
Municipio de Briceño, Norte de Antioquia. Foto:Cortesía.
Con la directriz del alto gobierno de someter a la estructura a la justicia, el Ejército Nacional y las fuerzas especiales conjuntas iniciaron una operación a gran escala para copar el área base del frente 36.
Las labores de inteligencia permitieron ubicar el anillo de seguridad primario del cabecilla. El viernes 22 de mayo de 2026, unidades militares lograron infiltrarse en las agrestes montañas de Briceño y cercar el campamento donde se ocultaba Chalá.
Los combates que se desataron a continuación fueron de una intensidad feroz y se prolongaron durante varias horas. Durante el fuego cruzado perdió la vida un adolescente de tan solo 17 años, instrumentalizado por el grupo bajo el alias de ‘El Burro’. Junto a él, las autoridades confirmaron la muerte de otros combatientes, entre ellos una mujer identificada con el alias de ‘Flor’. La crudeza de los combates demostró la capacidad de fuego que el frente 36 había logrado acumular.
La táctica de escape: huida a Puerto Valdivia
Andrés Julián Rendón y alias Chalá Foto:Archivo EL TIEMPO
A pesar del cerco milimétrico tendido por las tropas oficiales, los informes operacionales posteriores detallaron que el líder disidente resultó herido durante el intercambio de disparos, pero logró evadir la captura echando mano de su mayor habilidad táctica.
Haciendo uso de la experiencia que lo hizo valioso para la organización, Chalá y sus escoltas sobrevivientes desplegaron aeronaves no tripuladas (drones) de vigilancia. Esta ventaja tecnológica les permitió monitorear en tiempo real el avance de las patrullas terrestres y ubicar puntos ciegos en el cerco militar.
Malherido y arrastrándose por las escarpadas trochas del cañón, emprendió una agotadora marcha hacia el corregimiento de Puerto Valdivia, un histórico corredor geoestratégico que conecta el norte de Antioquia con el Bajo Cauca y la costa Caribe. Allí, en la clandestinidad, recibió rudimentarios primeros auxilios y planeó su salida definitiva del departamento.
El camuflaje urbano y la ruta de escape hacia el centro del país
Alias Víctor Chalá, capturado en Tolima. Foto:Cortesía
Consciente de que su identidad estaba expuesta y de que cada terminal, aeropuerto y puesto de control en Antioquia contaba con su fotografía, Chalá optó por transformar su imagen.
El cabecilla se rapó la cabeza para ocultar su corte de cabello habitual, dejó crecer un prominente bigote para alterar las facciones de su rostro y cambió su vestuario por prendas deportivas holgadas, especialmente buzos de tonos claros con gruesas capuchas.
Esta indumentaria tenía un propósito claro: evitar el reconocimiento facial a través de las cámaras de seguridad instaladas en las principales vías nacionales.
Su plan consistía en abandonar el Noroccidente colombiano y buscar refugio en el centro del país, donde esperaba pasar desapercibido y reorganizar su esquema.
La caída definitiva: el cerco tecnológico en el peaje de Flandes
Pero la aparente tranquilidad del prófugo tenía los días contados. Las labores de seguimiento y la articulación de las autoridades rindieron fruto en la noche del viernes 12 de junio.
Comandos especializados ejecutaron una interceptación en el peaje del municipio de Flandes, en el departamento del Tolima.
El automotor, una lujosa camioneta de alta gama, fue rodeado rápidamente por las autoridades, logrando la captura de John Edison Chalá Torrejano, poniendo fin a su intento de fuga hacia el centro del país.
𝗚𝗢𝗟𝗣𝗘 𝗖𝗢𝗡𝗧𝗨𝗡𝗗𝗘𝗡𝗧𝗘 𝗔𝗟 𝗧𝗘𝗥𝗥𝗢𝗥𝗜𝗦𝗠𝗢: 𝗖𝗔𝗘 𝗔𝗟𝗜𝗔𝗦 ‘𝗩𝗜́𝗖𝗧𝗢𝗥 𝗖𝗛𝗔𝗟𝗔’
La @PoliciaColombia, capturó en Flandes (Tolima) a alias ‘Víctor Chala’, señalado cabecilla de comisión armada de la estructura GAOR-36 y requerido por los delitos de… pic.twitter.com/s46gBVWrLI
— General William Oswaldo Rincón Zambrano (@DirectorPolicia) June 13, 2026
El operativo culminó con la captura en flagrancia de Chalá y de otras cinco personas que conformaban su hermético esquema de seguridad personal.
En poder de los capturados, las autoridades hallaron cuatro pistolas calibre 9 milímetros de alta letalidad, incluyendo una pistola marca Beretta que el propio Chalá llevaba consigo, dotada con dos proveedores listos para disparar. Además, se incautaron ocho proveedores de repuesto, 115 cartuchos, la suma de 33 millones de pesos en efectivo y siete teléfonos celulares, dispositivos que ahora son analizados por informática forense para desentrañar los nexos del frente 36.
Hoy, John Edison Chalá Torrejano se encuentra a disposición de la justicia. Deberá responder por los delitos de terrorismo, extorsión, concierto para delinquir y homicidio agravado por el atroz asesinato de Mateo Pérez.
Adicionalmente, el delincuente carga con una orden de captura vigente por su presunta autoría en el homicidio de la lideresa social Lina María Puentes Vega, perpetrado en mayo de 2025 en el municipio de Baraya, Huila; un oscuro antecedente que coincide con su origen criminal en las estructuras del sur del país antes de ser comisionado al frente 36.
Foto:EL TIEMPO
Fuente de TenemosNoticias.com: www.eltiempo.com
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