Las claves de la tragedia en Brasil que le costó la vida a una joven en un salto sin cuerda – Efecto Cocuyo

María Eduarda Rodrigues de Freitas, de 21 años y conocida como “Duda”, murió el sábado 14 de junio de 2026 tras caer desde 40 metros de altura en la Ponte do Esqueleto, en Limeira, estado de São Paulo. La joven estudiaba gestión deportiva en educación física, residía en Jandira y aspiraba a convertirse en profesora de educación física.
La empresa “Entre Cordas” organizó la actividad de rope jumping (variante de puenting o bungee con cuerda rígida) y cobró 180 reales (unos 35 dólares). Los instructores colocaron a Duda en posición horizontal, como ella solicitó (“al estilo avión”, con los brazos extendidos), pero olvidaron fijar las cuerdas de seguridad principales al arnés. La lanzaron al vacío sin ningún anclaje. En el video que se viralizó se escucha el grito desesperado de los presentes: “¡La cuerda! ¡Chicos, la cuerda!” segundos después del lanzamiento.
https://twitter.com/Alegriareels/status/2066013578306425272
Errores y fallas clave
- Los operadores no verificaron la línea de vida (cuerda de seguridad) ni los cables de sujeción, pese a que la doble verificación constituye un protocolo básico e inviolable en este tipo de actividades.
- La empresa carecía de un esquema rígido de supervisión: “A veces no la ponemos nosotros, alguien más la revisa…”, declaró uno de los involucrados.
- Tres instructores —Vitor de Freitas Gonçalves, Luis Felipe Feliciano Egoroff y Maicon Fernandes Cintra— participaron en la preparación. En sus declaraciones afirmaron que no recuerdan quién colocó o revisó el equipo; dos de ellos alegaron que se desmayaron en el momento crítico. Su abogado atribuyó la falta de memoria al “estado de shock”.
- Un participante llegó tarde y cedió su turno a María Eduarda, lo que precipitó el salto sin los controles habituales.

La policía detuvo a los tres hombres en el lugar y los imputó por homicidio doloso con dolo eventual. Las autoridades consideran que asumieron conscientemente el riesgo de provocar la muerte al saltarse los protocolos básicos.
Detalles y anécdotas del caso
Horas antes del salto, Duda publicó en sus historias de Instagram una frase premonitoria: “¿Quién fue el loco que me dejó saltar de un puente?”. En otras publicaciones mostró entusiasmo: “¡Bienvenidos a las cuerdas!”, “¡Voy a volar!” y “Despegue autorizado”, junto a imágenes del puente y las pulseras de la actividad.
Una enfermera llamada Rayza Dias fue la primera en atenderla tras la caída. Encontró a la joven todavía con vida: respiraba con dificultad, tenía pulso débil y pupilas dilatadas. Los intentos de reanimación no bastaron; María Eduarda falleció por politraumatismo severo.
Tras el accidente, un testigo observó que un empleado retiró una cámara GoPro que Duda llevaba al cuello. El dispositivo, que podría contener imágenes clave, desapareció. Los instructores dijeron desconocer su paradero y las búsquedas policiales resultaron infructuosas. Este hecho añadió un nuevo misterio a la investigación.
La familia expresó profundo dolor. La madre escribió: “Hija mía, te has ido y lo único que queda es dolor y añoranza. Aquella maldita cuerda te arrebató de mi lado para siempre”. Su hermano compartió: “Despertar y saber que no estás aquí duele mucho… Nunca te olvidaré, nuestras bromas”.
Especialistas en deportes extremos calificaron el suceso como negligencia criminal absoluta, no como un accidente inevitable. El caso generó conmoción internacional y renovó debates sobre la regulación de actividades de alto riesgo en Brasil.
Evidencia perdida
María Eduarda Rodrigues estaba grabando su propia caída cuando fue lanzada desde un puente sin cuerda de seguridad. Había pagado un extra de 150 reales, además de los 180 reales que costaba el salto, para que la experiencia fuera registrada en video.
La joven llevaba una cámara tipo GoPro sujeta al cuello y también la sostenía con la mano en el momento del lanzamiento. Sin embargo, el dispositivo desapareció. Un testigo asegura que uno de los responsables de la actividad retiró la cámara del lugar donde murió la joven.
El jefe de policía informó de que los peritos no encontraron la cámara entre las pruebas recogidas y señaló que alguien podría haber retirado la cámara de la escena del accidente. “La primera imagen que recuerdo al ver a la joven en el suelo fue la de uno de los empleados retirando la cámara GoPro que llevaba colgada al cuello, cuando su cuerpo ya yacía en el lugar”, declaró Rafael Goulart a EPTV, afiliada de TV Globo.
Fuente de TenemosNoticias.com: efectococuyo.com
En la sección: Internacionales Archives – Efecto Cocuyo
También te puede interesar




