Joaquín es el hijo adoptivo de Beulah Jackson: es íntegro, inteligente y profesional, y busca solucionar los problemas sin violencia. Está alejado de las ambiciones y las venganzas de un territorio con profundas heridas del pasado; sin embargo, su entorno será más fuerte que su idealismo. Es un personaje de contrastes, que se debate entre la lealtad y el agradecimiento, y la crueldad de una familia despiadada.
«Esos son los personajes que más me gustan a mí, los personajes multidimensionales. No los simples, porque la vida es así, la vida es multidimensional», dice en una charla con EL TIEMPO el colombiano Juan Pablo Raba que se mete en la piel de Joaquín en la nueva serie de Paramount+ ‘Rancho Dutton’, que ya se encuentra disponible en la plataforma de streaming.
‘Rancho Duttom’ es una producción derivada del universo de ‘Yellowstone’, que sigue el nuevo rumbo que emprenden Beth y Rip en Texas, luego de que pierden su hogar por un incendio. En Rio Paloma intentan vivir tranquilos y darle un buen hogar a su pequeño Carter; pero rivales violentos y tensiones del pueblo amenazan la paz que tanto les costó conseguir.
Kelly Reilly es Beth Dutton y Cole Hauser es Rip Wheeler, en la serie. Foto:Emerson Miller / Paramount+.
Detrás de esta historia está Taylor Sheridan, la mente creativa de todo el universo de ‘Yellowstone’, que incluye las series ‘1883’, ‘The Madison’, ‘Landman’ y ‘1923’ y, ahora, ‘Rancho Dutton’.
«Creo que Taylor Sheridan nos demuestra en todas sus historias que dependiendo de las circunstancias, uno puede irse por el camino del bien o por el camino del mal. Yo creo que Joaquín es un tipo que representa además, en este momento donde el tema migratorio en Estados Unidos está tan polarizado, yo creo que nos representa mucho a los inmigrantes», explica Raba.
Joaquín enfrenta una dualidad moral en su proceder, además de un constante enfrentamiento con su hermano, que se inclina más por la fuerza bruta para conseguir lo que quiere.
«Joaquín quiere ayudar. Él ha hecho todos los pasos para pertenecer. Él fue a la universidad, él se graduó con honores. Él realmente sería el heredero del trono, pero no se lo quieren dar. Y entonces esa pregunta de, ¿pero por qué si yo estoy haciendo las cosas bien? ¿Por qué si yo no vengo a dañarte? ¿Por qué si yo quiero ayudarte? Tú no me aceptas. Y en ese querer ser aceptado empieza la escala de grises», explica.
Juan Pablo Raba tiene 49 años y en la última década ha figurado en la pantalla en las series ‘Agents of S.H.I.E.L.D.’ (de la cadena ABC), ‘Narcos’, ‘Six’, ‘Distrito Salvaje’, ‘Secuestro del vuelo 601’ y ‘Noticia de un secuestro’; además de las películas ‘Peppermint’, con Jennifer Garner; ‘Héroe por encargo’, y ‘El protector’.
Lucha contra los estereotipos
Por años, el actor bogotano ha batallado en contra de los clichés que se les imponen a los actores latinos en el cine de Hollywood y en los papeles que regularmente les dejan interpretar.
«Cuando recibo o cuando acepto hacer personajes o cuando me gano los personajes que son un poquito más cercanos a ese cliché, trato de interpretarlos de manera en que puedan ser un poquito más multidimensionales. Entonces, fue muy refrescante cuando recibo a Joaquín y cuando esa herencia latina no marca realmente quién es en la historia. ¿Sabes? Que no me piden ni que hable más latino, ni que hable de la abuela y la tortilla», cuenta.
Juan Pablo Raba es Joaquin en ‘Rancho Dutton’. Foto:Lauren Smith /Paramount+
Em ‘Rancho Dutton’, Juan Pablo comparte créditos con Cole Hauser, Kelly Reilly, Jai Courtney, y dos figurones de la actuación: Annette Bening y Ed Harris. En la trama, el colombiano tiene una relación muy estrecha con el personaje de Bening, que interpreta a su madre.
«Los pequeños visos que hay, por ejemplo, de español los metí yo. Metí yo un poquito del español por aquí y por allá. Annette Bening me pidió, ¿cómo digo esto en español? Porque quería como también relacionarse con ese universo. Pero es una relación mucho más simbiótica de lo que sería una ciudad fronteriza, donde es normal que la gente se desenvuelva entre dos culturas diferentes. Pero no desde la agresividad, no desde somos enemigos simplemente porque tú estás de ese lado y yo de otro lado, sino de realmente cómo son las fronteras. Y es que comparten muchas similitudes», dice.
Precisamente, hablando sobre los clichés, a Juan Pablo le encantó derribar uno que es muy común en occidente: la agresividad sin sentido del salvaje oeste, que es más bien un concepto ficticio con el que se han vendido miles de historias en el cine, la televisión y la literatura.
«Nada más lejando de la realidad -cuenta-. Yo pensé que me iba a encontrar con una gente ruda y poco amable; pero es todo lo contrario. Hay una cosa que se llama el Southern Hospitality, la hospitalidad del sur, y es muy real. Yo, a las dos semanas, tenía grupo de amigos para montar en bicicleta. La gente es sumamente cordial, te saludan por la calle simplemente por el hecho de existir».