Qué es la glicación, el proceso silencioso que acelera el envejecimiento de la piel

La salud y el aspecto de la piel dependen de múltiples factores, desde la genética hasta el estilo de vida. Entre ellos, los especialistas señalan un proceso menos conocido pero relevante: la glicación cutánea, un fenómeno bioquímico que contribuye al envejecimiento prematuro.
Desde la firma SMUU Cosmetics explican que la glicación se produce cuando el exceso de azúcar en sangre se une a proteínas esenciales como el colágeno y la elastina, fundamentales para la firmeza y elasticidad de la piel. Este proceso da lugar a los llamados productos finales de glicación avanzada, que deterioran tanto la estructura como la función cutánea.
Según el farmacéutico Óscar Lucas Martí, «estas sustancias endurecen las fibras de la piel y aceleran su envejecimiento». Entre sus efectos visibles se encuentran la aparición de arrugas, flacidez, sequedad, manchas y un aspecto apagado.
Más allá de lo estético, la glicación también tiene implicaciones para la salud. Está relacionada con procesos inflamatorios y con un mayor riesgo de enfermedades crónicas como la diabetes o la artritis.
Factores que aceleran el proceso
Aunque la glicación forma parte del envejecimiento natural, existen factores que pueden intensificarla. Entre ellos, una dieta rica en azúcares y carbohidratos refinados, la exposición solar sin protección, el tabaquismo y la contaminación ambiental.
Estos elementos favorecen la generación de radicales libres, lo que potencia tanto la glicación como otros signos de envejecimiento cutáneo.
Hábitos y cuidados diarios
Los expertos coinciden en que, aunque este proceso es acumulativo e irreversible, su impacto puede reducirse mediante un enfoque preventivo. La alimentación y el estilo de vida juegan un papel clave.
En este sentido, se recomienda seguir una dieta equilibrada, baja en azúcares refinados y rica en antioxidantes, con abundancia de frutas, verduras y proteínas magras. También resulta fundamental practicar ejercicio físico de forma regular, evitar el tabaco y garantizar un descanso adecuado, de entre siete y ocho horas diarias.
En el ámbito del cuidado de la piel, los especialistas aconsejan mantener una correcta hidratación, utilizar protección solar de forma diaria y evitar tratamientos agresivos que puedan irritar el cutis.
En conjunto, estas medidas contribuyen a preservar la salud cutánea y a ralentizar, en la medida de lo posible, los efectos del envejecimiento asociados a la glicación.
Fuente de TenemosNoticias.com: www.elnacional.com
En la sección: EL NACIONAL
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