Trump aprueba un rescate de 12.000 millones de dólares a los agricultores de EEUU, golpeados por sus aranceles

A Donald Trump le gusta presumir de que sus aranceles son, supuestamente, maná para la economía de Estados Unidos. Habla de lo que consiguen recaudar y de cómo sirven para llevar a otros países a negociar acuerdos bilaterales supuestamente ventajosos para EEUU. La realidad, no obstante, le lleva la contraria y le obliga a dar pasos que le bajan a la realidad y a tratar de calmar las angustias, decepciones y miedo de una comunidad, la del campo, que es parte fundamental de su base electoral.
El descenso al barro de una economía golpeada tanto por los aranceles como por el coste creciente de la producción se va a producir este lunes, cuando Trump va a anunciar ayudas por valor de 12.000 millones de dólares para granjeros de su país. Ese rescate se esperaba desde hace meses.
La inmensa mayoría de los fondos (11.000 millones) van a salir de un programa creado en el Departamento de Agricultura que lleva el nombre de “asistencia puente a los granjeros” y se va a destinar a productores de maíz, algodón, sorgo, soja, arroz, trigo y patatas y a ganaderos. El resto del dinero irá a productores de fruta, vegetales y otras de las llamadas “cosechas de especialidad” no cubiertos por el programa.
Según fuentes citadas por ‘Politico’ antes del anuncio, se espera que los granjeros empiecen a recibir como pronto en febrero de 2026 los fondos, y estos serán solo el primero de varios programas de ayuda.
La Casa Blanca ha confirmado que el paquete se va a presentar en una mesa redonda a mediodía en la que estaba anunciada la participación del secretario del Tesoro, Scott Bessent, de la de Agricultura, Brooke Rollins, así como de legisladores y representantes de la industria agrícola.
China
La estrategia de guerra comercial de Trump ha tenido un gran impacto en los granjeros, especialmente por la respuesta de China. Pekín, en respuesta a los gravámenes de Trump, detuvo compras de productos de EEUU, especialmente de la soja, para la que es el principal mercado, y acudió a otros países como Argentina o Brasil para sus importaciones.
Aunque tras las últimas negociaciones el gobierno de Xi Jinping acordó una tregua y reactivar las compras, persisten daños, incluido el de retrasos en las compras y el de la incertidumbre.
Intento de culpar a Biden
Lejos de reconocer el impacto que su propia estrategia está teniendo, Trump trata de culpar a su predecesor. Es lo que ha hecho este lunes una portavoz de la Casa Blanca, Anna Kelly, acusando a Joe Biden de no abrir nuevos mercados.
Ya en su primer mandato, no obstante, el republicano también abrió una guerra comercial y entonces China ya boicoteó productos estadounidenses. Trump en aquella ocasión también necesitó un rescate del campo, entonces de 20.000 millones de dólares.
Por su parte Scott Bessent, secretario del Tesoro, el domingo acusaba a Pekín de haber estado usando a los granjeros de soja como “peones en las negociaciones comerciales”.
Bessent, que este domingo cerraba precisamente la venta de una granja de soja que había prometido por cuestiones éticas al llegar al cargo, defendía las ayudas y las definía, como el nombre del programa, de “puente”. “La agricultura es sobre el futuro y tenemos que empezar a financiar para plantar el año que viene, cuando las cosas van a ir muy buenas”, declaró en una entrevista en televisión.
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Fuente de TenemosNoticias.com: www.elperiodico.com
En la sección: El Periódico – internacional
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