¿Destruyó EEUU el programa nuclear iraní? Crecen las dudas sobre el paradero del uranio enriquecido | elmundo.es

Un informe del Pentágono ha desatado una tormenta de declaraciones de políticos, expertos y medios sobre el impacto real de los bombardeos estadounidenses en las instalaciones nucleares de Irán. Mientras el presidente estadounidense, Donald Trump, repite a diario que el programa nuclear iraní ha sido «borrado» e incluso compara su intervención militar con la bomba de Hiroshima, los informes de Inteligencia de Washington indican que esta combinación de bombas antibúnker y convencionales podrían haber causado daños «menores».
El portavoz de Exteriores iraní, Esmail Baqaei, admitió el miércoles que «han sufrido graves daños» tras los «repetidos ataques» por parte de Israel y Estados Unidos, pero evitó pronunciarse sobre el alcance de éstos, asegurando que «se trata de una cuestión técnica». Imágenes satélite tomadas el 22 de junio, poco después del bombardeo estadounidense, muestran cráteres visibles en una amplia zona del complejo de Natanz, la instalación más importante de las tres atacadas por Washington, donde Irán tiene la mayoría de centrifugadoras de enriquecimiento de uranio. Otras imágenes tomadas dos días después, muestran que los cráteres han sido cubiertos por tierra, lo que podría indicar que se están realizando trabajos para reparar los daños sufridos en los ataques.
«Aún no conocemos la evaluación completa de los daños. Pero sea cual sea, e incluso si asumimos que la descripción de la destrucción [de Trump] es correcta, la realidad es que desconocemos, por ejemplo, dónde está el uranio enriquecido«, declaró el ex secretario de Energía de Estados Unidos, Ernest Moniz.
Tras el ataque estadounidense, funcionarios iraníes aseguraron que el uranio enriquecido había sido evacuado anteriormente de las principales instalaciones. Imágenes satélite muestran movimiento de camiones en las instalaciones nucleares en los días previos del bombardeo estadounidense, pero por el momento su evacuación no ha sido confirmada. El secretario de Defensa de EEUU, Pete Hegseth, afirmó que desconoce si Irán evacuó o no el uranio enriquecido. «No tengo conocimiento de ninguna información de Inteligencia que haya revisado que indique que las cosas no estaban donde debían estar, ya sea por traslado o por cualquier otro motivo», aseguró este jueves en una comparecencia ante la prensa.
Según el Organismo Internacional de Energía Atómica de Naciones Unidas (OIEA), Irán tenía más de 400 kilogramos de uranio enriquecido al 60%, un nivel apto para poder fabricar hasta una decena de bombas nucleares. Este material se puede transportar en contenedores pequeños, que caben hasta en un automóvil, según señaló David Albright, ex inspector de armas nucleares de la ONU.
«La realidad es que para fabricar un arma no se requiere mucho esfuerzo ni muchas centrifugadoras. Así que, aunque las instalaciones se hayan destruido por completo, el programa nuclear iraní no se ha desmantelado«, aseguró el ex secretario Moniz.
Por su parte, el secretario general del OIEA, Rafael Grossi, admitió en una entrevista con la emisora Fox que el organismo «no tiene información sobre el paradero de este material». Mientras Grossi sigue insistiendo en la necesidad de que Teherán permita el acceso de inspectores internacionales para evaluar el estado de sus instalaciones, el régimen iraní ha dado un paso más para alejarse del control internacional de su programa nuclear. El Consejo de Guardianes iraní -organismo encargado de revisar la legislación- aprobó este jueves la suspensión de cooperación con el OIEA. Grossi advirtió que la medida podría desatar «una posible crisis» si se impide el acceso a los inspectores. «Se situarán al margen del derecho internacional», señaló. «Irán es miembro del Tratado de No Proliferación Nuclear, y por lo tanto, debe contar con un sistema de inspección», advirtió.
Medios estadounidenses apuntan que Irán podría haber trasladado las reservas de uranio a la «Montaña del Pico», situada cerca de las instalaciones de Natanz, donde las autoridades estarían construyendo desde hace meses unas instalaciones para el desarrollo del programa nuclear. Teherán no ha ocultado que esta construcción esté en marcha, pero no ha sido visitada por investigadores internacionales porque se encuentra en una fase muy inicial.
En su primera intervención pública tras el ataque estadounidense, el líder supremo, el ayatolá Ali Jamenei, aseguró que los «enemigos de Irán usan excusas como misiles o el programa nuclear» para atacar su país, pero que el objetivo final es «la rendición de Irán». Jamenei no apeló directamente al alto el fuego acordado con Israel, sino que celebró el cese de las hostilidades como una victoria de Teherán. «El régimen sionista se derrumbó y fue aplastado por los ataques de la República Islámica», aseguró.
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