En cada edición de ‘El Desafío’, hay participantes que, más allá del rendimiento en las pruebas, logran dejar huella por su historia personal. En la versión 2025 del ‘reality’ de Caracol Televisión, uno de esos casos fue el de Alejandro Pineda, miembro del equipo Beta y exmilitar.
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Pineda llegó al programa con una historia de vida marcada por la resiliencia: perdió una pierna cumpliendo su deber como soldado, y decidió enfrentar una competencia física de alto nivel para demostrar que, aun con una discapacidad, era capaz de asumir cualquier reto.
Pineda fue exmilitar y víctima de un mina antipersonal. Foto:Caracol Televisión
Su presencia en la pantalla generó empatía y admiración. Aunque su paso por la competencia fue corto, logró algo que no todos consiguen: inspirar.
Dentro de la ‘Ciudad de las Cajas’, Pineda no pudo consolidarse y fue el primer eliminado del equipo Beta. Su salida ocurrió después de su primer ciclo.
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Pineda concedió una entrevista para ‘Preguntas a Muerte’, un formato del canal de Caracol Televisión, en donde se refirió acerca de su paso por la casa Beta, la capitanía que asume su compañero Abrahan y porqué no lo juzga y los aprendizajes que le dejó este corto capítulo de su vida, que asegura, fue un sueño cumplido.
Pineda hizo parte del equipo Beta. Foto:Redes sociales
El premio que se llevó y el uso que le dará
A pesar de ser eliminado en su primer ciclo dentro de la Ciudad de las Cajas, Alejandro Pineda recibió un premio económico de 3’100.000 pesos colombianos. Lejos de tomarlo como una simple compensación, él ya tiene claro qué hará con ese dinero.
En un formato donde muchos sueñan con ganar millones para cambiar de vida o emprender nuevos proyectos, Pineda enfocó sus palabras en lo esencial: compartir con su hija.
«No sé, los voy a invertir en algo para mi hija, ella quiere un viaje«, respondió.
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Una nueva oportunidad tras la pérdida más grande
En 2022, su esposa falleció repentinamente a causa de un tromboembolismo pulmonar, dejándolo solo al frente de la crianza de su hija, quien entonces tenía 10 años.
En entrevistas posteriores a su salida del programa, Pineda habló con franqueza sobre el duelo, sobre cómo esa pérdida marcó un antes y un después en su vida y sobre el papel crucial que ha tenido su hija en todo este proceso.
El participante ganó el respeto y el cariño de sus compañeros. Foto:Redes sociales
Sin embargo, también compartió que, después de años de dedicarse por completo a ser “mamá y papá”, hoy se siente listo para abrir la puerta a una nueva etapa.
Antes de ingresar al ‘reality’, había empezado a conocer a una persona con la que está retomando el vínculo ahora que está de vuelta. Lo contó sin rodeos, pero con respeto por la memoria de su esposa, y dejó claro que esta nueva relación nace desde la calma y el acompañamiento de su hija: “Mi hija está de acuerdo para darme la oportunidad”, dijo con honestidad.
El tiempo, el duelo, la madurez y el apoyo de su entorno parecen haberle dado el espacio para reconstruir no solo su cotidianidad, sino también su vida emocional. Como en tantas otras áreas, su historia en el amor también habla de segundas oportunidades, no como reemplazos, sino como caminos distintos hacia la plenitud.
Pineda se convirtió en uno de los personajes más recordados de esta temporada. Su historia personal, su disciplina como exmilitar y su actitud frente a las pruebas físicas lo destacaron desde el primer día.
A diferencia de otros concursantes que buscan fama, exposición o premios cuantiosos, él mostró una motivación distinta: participar para inspirar y demostrar que no hay limitaciones que puedan más que la voluntad.