Lo que contamina un concierto y casi nadie ve: así el FEP se convirtió en un evento carbono neutro y reduce su impacto ambiental

Solo en 2025 Bogotá fue la casa de 2.243 conciertos, que convocaron a cerca de 4 millones de personas. Y esta industria, más allá de ser un motor económico, como cualquier otra, también tiene sus pros y sus contras. Entre esos aspectos a los que hay que ponerle ojo está la sostenibilidad. La movilidad de esa cantidad de personas, el consumo de energía y los residuos que empiezan a generar se han convertido en materia de estudio para las organizadoras de eventos, quienes entienden que cada paso en la realización de conciertos y eventos culturales tiene un costo alto para el medio ambiente.
Entre esas compañías está Páramo Presenta, que po segundo año consecutivo recibió la certificación como evento Carbono Neutro por sus estrategias aplicadas en el Festival Estéreo Picnic (FEP). El reconocimiento lo dio ICONTEC, específicamente por el trabajo de Páramo Impacta, la división de esta productora que se encarga de temas de sostenibilidad y que está encabezada por cuatro personas, pero que para eventos como dicho festival contrata hasta a 700 personas que estén pendientes de la materia ambiental.
Esto es lo que cuenta María Catalina Orjuela, directora de sostenibilidad de Páramo Presenta sobre los retos que se asumen al convertir un festival en un evento sostenible y lo que hay detrás de este tipo de eventos en cuanto a contaminación.
¿Es rentable ser sostenible?
Desafortunadamente, desde el punto de vista económico, lo sostenible no resulta más barato; al contrario, suele tener un costo más alto. Debería ser al revés para que este tipo de soluciones fueran más accesibles para todos. Por eso creemos profundamente en el trabajo colectivo y en la construcción de alianzas con empresas, ONG y otros aliados estratégicos. Lo que hacemos es crear una red de aliados que nos permita desarrollar distintas estrategias de sostenibilidad, apoyar startups de impacto y, al mismo tiempo, generar un beneficio para diferentes organizaciones que comparten la visión de la compañía.
FEP sostenible Foto:FEP
¿Qué estrategias sostenibles aplican hoy en día?
Dentro de Páramo Presenta creamos esta área con el objetivo de desarrollar estrategias 360 que nos permitan reducir el impacto ambiental de nuestros eventos y festivales más importantes. Trabajamos sobre varios pilares: la disminución de la contaminación, la regeneración, el uso de energías renovables, el bienestar, el impacto social, la educación y la comunicación, además de estrategias enfocadas en el cuidado del agua. A partir de esos ejes desarrollamos diferentes acciones que nos ayudan a cumplir ese objetivo.
Instalamos granjas solares con paneles fotovoltaicos y baterías de almacenamiento para reducir la cantidad de combustible que utilizamos durante los festivales. Gestionamos los residuos para convertir nuestros eventos en festivales con cero residuos enviados a rellenos sanitarios. Realizamos jornadas de siembra. Trabajamos con la Fundación Pasos Libres, con la que ofrecemos oportunidades de empleo a mujeres pospenadas que participan en los festivales orientando a los asistentes sobre la correcta separación de los residuos. En cuanto al cuidado del agua, reemplazamos los baños tradicionales por baños secos y baños que funcionan con recolección de agua lluvia.
¿Cómo ha logrado Páramo innovar en la sostenibilidad de sus festivales?
Hemos apostado por la innovación. Nos hemos convertido en una plataforma y un laboratorio de innovación, porque apoyamos a diferentes startups de impacto en el país. Un ejemplo es el creador de los baños secos. Es un emprendedor que desarrolló estas cabinas y nosotros impulsamos ese proyecto brindándole un espacio para hacer pilotos, darle visibilidad y, por supuesto, contratar sus servicios para nuestros festivales. Además, medimos de manera muy rigurosa todo nuestro impacto ambiental. Calculamos nuestra huella de carbono y también la compensamos; precisamente de ahí surge la certificación que obtuvimos.
Es una medición muy estricta en la que evaluamos desde los desplazamientos de los artistas y el transporte de los asistentes hasta la cantidad de camiones que ingresan al festival, el combustible utilizado, el ciclo de vida de los alimentos y, en general, cada aspecto de la operación. No existen muchas iniciativas de este tipo, por lo que Páramo se ha convertido en un referente para la industria al demostrar que es posible hacer los festivales de una manera diferente y con un menor impacto ambiental. Esta es la primera vez que un evento obtiene el reconocimiento de carbono neutro. En Colombia somos los únicos que medimos y compensamos la huella de carbono de nuestros festivales y los únicos que hemos obtenido esta certificación.
¿Cómo se miden los noveles de contaminación, en este caso, del FEP?
En el tema de carbono neutro dividimos el proceso en diferentes etapas. La primera etapa es la de planeación. Allí medimos aspectos como la asistencia del equipo a la oficina, los medios de transporte que utilizan, los desplazamientos y también el trabajo remoto. Cada una de esas actividades hace parte de la huella de carbono del evento. Luego pasamos a la etapa de montaje, cuando ya estamos en el parque Simón Bolívar. En ese momento medimos prácticamente toda la operación. Cada área tiene la responsabilidad de suministrar información específica: los artistas, el equipo de compras, las operaciones y las demás dependencias aportan datos relacionados con sus actividades.
Después viene la etapa del festival, donde se concentran muchas más fuentes de emisión. Allí también medimos cuántas boletas se vendieron, cuántas personas trabajan en el evento, cómo se movilizan y, a través de encuestas realizadas durante el festival, entendemos cómo llegan los asistentes al recinto. También analizamos los menús de los restaurantes para calcular el ciclo de vida de los alimentos y su impacto ambiental. Posteriormente llega la etapa de desmontaje, en la que se evalúan los transportes utilizados para retirar la infraestructura. Finalmente está la etapa de cierre. La medición no termina cuando acaba el festival, sino cuando concluye toda la operación administrativa, es decir, hasta que se emite la última factura, se entrega el último informe y finalizan todos los procesos relacionados con el evento. Solo en ese momento dejamos de medir la huella de carbono.
FEP sostenible Foto:FEP
¿Cuánto contamina el FEP anualmente y cuánto se demora en reparar el daño causado?
La medición y la compensación de la huella de carbono funcionan de una manera distinta. Nosotros hacemos un proceso para Cordillera y otro para el Festival Estéreo Picnic. Por ejemplo, en 2025, año correspondiente al certificado que recibimos, medimos y compensamos 2.470 toneladas de CO₂ en uno de nuestros eventos. La compensación de la huella de carbono se realiza mediante bonos de carbono. Esta, se calcula y luego se compensa, teniendo en cuenta que una tonelada de CO₂ equivale a un bono de carbono. Por ejemplo, cuando debemos compensar 10.400 toneladas, adquirimos 10.400 bonos de carbono.
Esos bonos financian diferentes proyectos de conservación en Colombia. Trabajamos con iniciativas ubicadas en distintas regiones, como el Chocó o el Amazonas. En nuestro caso, lo hacemos junto a Community Forest. En 2025, realizamos parte de la compensación en el Putumayo y también apoyamos proyectos de conservación en otras zonas del país. De manera paralela desarrollamos otras iniciativas, como jornadas de siembra. En 2025, realizamos una siembra junto a Conservación Internacional para apoyar proyectos en la Sierra Nevada de Santa Marta. En total, el proceso de compensación de Carbono puede tomar entre seis meses y casi un año, porque debemos recopilar toda la información necesaria para hacer una medición rigurosa. Esa es la razón por la que el certificado de 2025 apenas nos está siendo entregado ahora.
¿Qué es lo que más contamina en un festival y que el público ni siquiera imagina?
En cuanto a la infraestructura del festival, hay impactos que normalmente son invisibles para el público. Por ejemplo, para mantener en pie los escenarios utilizamos contrapesos. Tradicionalmente, estos son tanques de una tonelada que se llenan de agua para generar el peso necesario que permite sostener pantallas, luces y toda la estructura de manera segura. Nos dimos cuenta de que, al sumar todos los escenarios, el consumo de agua era muy alto. Por eso, en 2025 hicimos un primer piloto en el escenario cinco, donde reemplazamos ocho toneladas de contrapesos de agua por una mezcla de cemento y arena.
Tras los buenos resultados, decidimos ampliar la iniciativa al resto del festival. Así logramos reemplazar alrededor de 140.000 litros de agua, que habrían sido necesarios para estabilizar todas las tarimas, por contrapesos fabricados con cemento y arena. Una vez terminó el evento, esos materiales no se desecharon: los donamos a la Fundación Proyecto Unión y al hogar Amparo Queen, donde fueron utilizados para construir un espacio de terapias destinado a niños y adultos con condiciones de salud de difícil manejo.
Djo en el FEP. Foto:EL TIEMPO
El reconocimiento lo obtuvieron por el FEP, pero ustedes producen cientos de conciertos al año. ¿Ese esfuerzo también se replica en otros eventos?
Nos adaptamos a las posibilidades y características de cada evento. No en todos podemos implementar una estrategia de carbono neutralidad, pero sí procuramos desarrollar acciones de sostenibilidad que se ajusten a cada caso. También depende mucho del recinto donde se realiza el evento. Por ejemplo, la mayoría de nuestros conciertos se hacen en el Movistar Arena, y una de las razones por las que trabajamos allí es porque cuenta con una estrategia de sostenibilidad muy sólida. Eso hace que, desde el propio escenario, muchas de las prácticas que implementamos ya estén alineadas con ese compromiso ambiental.
Algo similar ocurre con Vive Claro, que ha replicado varias de las estrategias que nosotros hemos desarrollado. Además, trabajamos fuertemente en las giras. Por ejemplo, la gira de Shakira fue la primera gira en convertirse en un evento de residuos cero al relleno sanitario. Allí transformamos los residuos generados y los convertimos en diferentes elementos que posteriormente fueron donados a colegios de la Fundación Pies Descalzos.
Tratamos de implementar este tipo de iniciativas, sobre todo en los eventos de mayor impacto y en aquellos donde tenemos el 100 % de la operación. Afortunadamente, en Colombia los recintos con los que trabajamos suelen tener buenas prácticas ambientales. Tal vez no cuentan con una estrategia tan integral como la del Festival Estéreo Picnic o Cordillera, pero sí desarrollan acciones importantes relacionadas con la sostenibilidad, como el manejo responsable de residuos.
María Jimena Delgado Díaz
Periodista de Cultura
@Mariajimena_delgadod
Fuente de TenemosNoticias.com: www.eltiempo.com
En la sección: EL TIEMPO.COM -Cultura
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