La inflación en Venezuela cerrará en 271,6 % este año según las estimaciones recientes de las Naciones Unidas. Esta proyección representa una desaceleración importante frente al 475,3 % computado en 2025. El informe vincula la mejoría de los indicadores macroeconómicos con la reorganización del negocio petrolero y la apertura del mercado a la inversión extranjera mediante nuevas normativas legales aprobadas por el Parlamento.
De acuerdo con un cable de la agencia EFE, la reactivación de la comercialización de crudo obedece a la eliminación de restricciones comerciales por parte de Washington. El acercamiento entre el Gobierno venezolano y Estados Unidos garantiza el acceso a insumos críticos necesarios para la producción nacional. Gracias a este contexto, el país espera superar el promedio de 1.081.000 barriles por día alcanzado el año pasado, lo que fortalece la disponibilidad de divisas bajo mecanismos de supervisión internacional.
La nación suramericana mantiene una racha de crecimiento económico que inició formalmente a mediados de 2021. Tras superar una hiperinflación de cuatro años y una caída severa del producto interno bruto, las autoridades buscan consolidar la estabilidad financiera. El Banco Central de Venezuela ratificó esta tendencia al informar que la economía ya experimentó una expansión del 8,6 % durante el ejercicio fiscal anterior.





