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Economía y Finanzas

¿Algo pasa con el euríbor? Los mercados financieros y el BCE piden pista para que el índice de las hipotecas comience a despegar

📅 🕐 19 Dic 2025🔗 Fuente: eleconomista.es🕑 11 min de lectura
¿Algo pasa con el euríbor? Los mercados financieros y el BCE piden pista para que el índice de las hipotecas comience a despegar
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Algo está pasando en el euríbor. En lo que va de diciembre, las subidas en su tasa diaria se han acelerado hasta alcanzar el 2,3%, máximo de ocho meses. El principal indicador que mide el coste de las hipotecas de tipo ha pasado de casi caer por debajo del 2% en mayo a tocar hace unos días el 2,31%.

La importancia del euríbor para el bolsillo de los españoles es enorme, al medir el coste de la deuda que se asume para pagar el mayor gasto que puede tener una familia: la hipoteca. De ahí que el último repunte se pueda convertir en un dolor de cabeza para muchos ciudadanos, y el temor de que el incremento sea todavía mayor en los próximos meses se puede convertir en una de las principales preocupaciones.

El euríbor está comenzando a acercarse a los niveles del año pasado. De cerrar diciembre en el nivel del 2,3%, todavía supondría una revisión a la baja de las hipotecas que se actualizan a doce meses. En diciembre de 2024, el índice se situó en el 2,436%. Casi supondría una pequeña rebaja de una decena de euros. Pero el índice lleva subiendo de manera consecutiva desde agosto y para los créditos con revisiones semestrales, ya sería el segundo mes seguido con un encarecimiento del préstamo.

Lo que podría parecer un movimiento técnico de los bancos en el mercado interbancario esconde cambios. El aumento de las expectativas de subidas de tipos del Banco Central Europeo (BCE) antes de lo previsto aparece como la principal causa y es clave entender qué es lo que está ocurriendo en el rally que está registrando el índice en el arranque de diciembre.

El organismo ha dado por finalizado el ciclo de recortes de tipos de interés que empezó en mayo de 2024, que terminó en junio de este año. Ahora, a medida que pasa el tiempo, los mercados están empezando a asumir que el próximo movimiento de tipos del BCE será al alza, una idea que va apareciendo en el horizonte, acortando plazos de la primera subida.

«Creemos que, con una economía más resiliente, combinada con un mercado laboral que sigue siendo ajustado, y un crecimiento salarial pegajoso, se borra toda justificación para que haya más recortes de tipos en la zona euro, y se abre la puerta a que el próximo movimiento sea una subida», explica Roman Ziruk, analista senior de Ebury. Los recortes han desaparecido del mapa, y lo que está empezando a asomar la cabeza son las subidas de tipos.

Hasta ahora, esta posibilidad parecía muy lejana. Tanto, que, en noviembre, el mercado no esperaba un primer movimiento hasta entrado 2028. Ahora los plazos se han acortado y los futuros del euríbor a tres meses lo empiezan a divisar ya para el primer trimestre de 2027. El vencimiento de marzo roza el 2,25%, lo que traducido a los tipos de interés del BCE supone una subida para llevar la tasa de depósitos del 2% actual al 2,25%. Actualmente, el euríbor a tres meses cotiza en el 2,04%.

David Cano, socio y director general de Afi Inversiones Globales, lo explica con claridad: «El euríbor se mueve por las expectativas de futuras decisiones del BCE, y el mercado está empezando a descontar que el banco central va a comenzar a subir tipos a finales de 2026, con una probabilidad entre el 10% y el 15% de que ocurra a final de año», explica. El experto se refiere a las posibilidades que otorgan los inversores a que se muevan los tipos, teniendo en cuenta los swaps financieros, que utilizan para cubrir sus inversiones.

Los terminales financieros de Bloomberg y Reuters utilizan un modelo para leer el overnight indexed swap (OIS), donde se cruzan las operaciones de estos derivados financieros, que dejan lecturas de cómo los bancos centrales van a mover los tipos de interés. Hace un par de semanas se mostraban planos o con cierto sesgo bajista. Eso ha cambiado y para octubre se empiezan a descontar ligeras subidas para el BCE, que todavía están lejos de materializarse. Pero algo ha cambiado.

Hablando en plata y lejos de la jerga financiera, el euríbor persigue la sombra de los tipos del BCE, es decir, las expectativas que manejan los mercados financieros para los próximos movimientos del banco central. «El euríbor no es que se mueva por lo que hace el BCE: es más complejo. El índice descuenta lo que va a hacer a futuro el BCE», simplifica Cano. Ocurre así por la propia naturaleza del euríbor. El euríbor responde al nombre European InterBank Offered Rate y se calcula a través de un panel de bancos europeos que informan todos los días a qué tasa se realizan los préstamos interbancarios. Estas tasas se trasladan a la ventanilla comercial de los bancos, ya sean hipotecas u otros tipos de préstamos.

Cano considera importante explicar cómo la tasa del euríbor contiene también «una prima por riesgo de crédito», ya que se trata del precio que pagan los bancos por prestarse dinero entre sí y, como es lógico, hay una parte del interés que marca el índice que recoge la retribución que los bancos consideran justa por el riesgo que asumen al prestar en el mercado. «Su evolución también depende de lo que se aplican unas entidades financieras a otras», apunta Cano, que ahora sitúa esta prima «en 35 puntos básicos», una cantidad que forma una parte del interés total que marca el euríbor y que coincide con el actual 2,3%.

Esta prima se contrae o se expande según el momento del ciclo de los tipos de interés. Si se divisan subidas por parte del BCE, el diferencial que se aplica a los bancos entre ellos crece y puede crecer mucho. Y si hay en el horizonte bajadas, se comprime hasta llegar a invertirse. La pregunta es qué parte del ciclo descuentan los propios bancos ahora mismo. El euríbor y sus plazos más cortos pueden contestar.

El índice de las hipotecas se está despegando del euríbor a un mes y del 2% de los tipos de interés y eso quiere decir que está comenzando a pedir pista para el despegue. Pese a que el euríbor lo elaboran los bancos, funciona como un bono y tiene su propia curva. Si se empina, es que los inversores apuestan por una subida de los tipos de interés. El gap entre el euríbor a un mes y doce meses roza los 40 puntos básicos. La última vez que estaba en este nivel el BCE había terminado de subir los tipos al 4%. No quiere decir que Lagarde y sus chicos enloquecen con un rally similar. La curva del euríbor está indicando que algo se está moviendo en los tipos de interés.

El índice de las hipotecas se está despegando del euríbor a un mes y del 2% de los tipos de interés y eso quiere decir que está comenzando a pedir pista para el despegue. Pese a que el euríbor lo elaboran los bancos, funciona como un bono y tiene su propia curva. Si se empina, es que los inversores apuestan por una subida de los tipos de interés. El gap entre el euríbor a un mes y doce meses roza los 40 puntos básicos. La última vez que estaba en este nivel el BCE había terminado de subir los tipos al 4%. No quiere decir que Lagarde y sus chicos enloquecen con un rally similar. La curva del euríbor está indicando que algo se está moviendo en los tipos de interés.

Víctor Alvargonzález, CEO y fundador de Nextep Finance, corrobora que la principal fuerza que mueve al euribor a 12 meses son las expectativas de los futuros movimientos del banco central en la zona euro. «Por algún motivo, el mercado, en las últimas semanas, ha empezado a plantearse que puedan subir los tipos de interés el año que viene», explica.

Sin embargo, a su juicio, algo no encaja con las perspectivas económicas, ya que considera muy complicado que pueda haber repuntes de inflación que terminen haciendo que el BCE se vea obligado a incrementar el precio del dinero tan pronto. «Pensamos que es ridículo, teniendo en cuenta cómo está bajando el precio de la gasolina, cómo están entrando todo tipo de productos chinos baratos, y teniendo en cuenta la fortaleza del euro», señala.

Las últimas previsiones de crecimiento del BCE, actualizadas esta misma semana, le reafirman en esta opinión: «El propio BCE espera que Europa crezca un poco más que el 1%», insiste. «Igual que es difícil que puedan bajar más los tipos, parece ridículo que vayan a subir. El mercado tiene sus miedos y cada cierto tiempo se asusta por algo», concluye Alvargonzález.

¿Hay tensiones de liquidez en la zona euro?

Aunque las expectativas de los inversores sobre las decisiones futuras del BCE son el principal termómetro que termina moviendo al euríbor en una u otra dirección, hay otro elemento que ahora puede estar afectando a este tipo de interés. Javier Santacruz, profesor de economía, lo explica: «Sospecho que en el repunte que se ha producido hay un papel en ciertas tensiones de liquidez en el mercado interbancario», señala Santacruz. «Se puede estar produciendo una mayor demanda de préstamos a corto plazo entre bancos. No hablaría todavía de tensiones, pero sí de algunos indicios. Por algún motivo, que se me escapa, hay una concentración de demanda de nuevos préstamos a corto plazo», señala.

Sin embargo, Santacruz separa lo que ahora está ocurriendo de la tesis que liga el euríbor a las expectativas para futuras decisiones del BCE: «A 12 meses el euríbor sirve para presionar al banco central, y ahora está dando la señal de que las expectativas de inflación, que parecían tan ancladas, en realidad no lo están tanto», explica Santacruz.

¿Qué persiguen los tipos de interés del BCE?

Si el euríbor persigue a las expectativas de tipos de interés del BCE, los tipos del BCE persiguen a la inflación. Más bien, a sus expectativas de largo plazo, y estas ahora están dando señales preocupantes, con un repunte que empezó el pasado mes de octubre y las ha llevado a alcanzar niveles que no se veían en más de dos años.

El propio BCE ha actualizado esta semana sus perspectivas de inflación para el año que viene, y ahora espera que alcance el 1,9%, frente al crecimiento del 1,7% que esperaba en septiembre.

De hecho, la posibilidad de que la inflación acelere en los próximos años ya se está empezando a ver en uno de los indicadores que más vigila el BCE para intentar anticipar los futuros movimientos de los precios, el indicador de expectativas de inflación de largo plazo, también conocido como swaps 5y5y. Este se utiliza para medir las expectativas de los inversores de la inflación que habrá en los cinco años que empiezan dentro de cinco años y ha experimentado un rápido repunte en los últimos meses, hasta alcanzar el 3,3% actual, máximos desde octubre de 2023, un incremento al que han seguido los pasos en las últimas semanas los principales bonos soberanos con vencimiento a 10 años de la zona euro, como el alemán, el francés o el español.

«Se plantea la posibilidad de que los movimientos que se pueden producir en la inflación a futuro sean más cercanos al 3% que al 2%. Esto es similar a lo que muestra la inflación española, que suele ir por delante de la del resto», confirma Santacruz. Los cambios en las profundidades del mercado no han pasado desapercibidos para el BCE. No solo ha tocado las previsiones de inflación, también su propia previsión del euríbor. Para elaborar su cuadro macro, incluye escenarios de variables económicas clave como petróleo o divisas. Una de ellas es el euríbor a tres meses y lo ha subido una décima al 2,1% para 2026. Algo se empieza a mover para el índice de las hipotecas.

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